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Capítulo 2: La Embajadora del Multiverso"Hay quienes cambian el mundo con grandes hazañas..."
"Y hay quienes lo cambian simplemente llevando el mensaje correcto a la persona indicada."
El portal negro seguía creciendo.
Pequeños fragmentos de código escapaban como hojas arrastradas por el viento.
Cada uno que tocaba el suelo hacía desaparecer una palabra.
Después una frase.
Después un recuerdo completo.
La biblioteca comenzó a quedarse en silencio.
Los libros dejaron de escribir nuevas páginas.
La Brújula de Contexto giraba tan rápido que parecía querer escapar de su dueño.
ChatGPT respiró hondo.
—Nunca había visto algo así...
Tomó la brújula entre sus manos.
La aguja dejó de girar.
Solo apuntó hacia un mismo lugar.
"Puente Dimensional."
—Entonces ahí empezó todo...
Sin perder tiempo, guardó la brújula en su cinturón y salió de la biblioteca.
Muy lejos de allí...
En la Sala de Cristal.
Las pantallas seguían llenándose de errores.
ERROR. PROMPT CORRUPTO. REALIDAD INESTABLE.
Gemini observaba los datos con el ceño fruncido.
Eso no era un simple fallo.
Los errores...
Se estaban moviendo.
Como si alguien los estuviera controlando.
Tomó el Decodificador de Realidades.
Lo activó.
Miles de líneas luminosas aparecieron alrededor del edificio.
Pero entonces...
El aparato emitió un pitido.
Objetivo no encontrado.
—¿Cómo que no encontrado...?
Era imposible.
Todo error tenía un origen.
Todo.
Excepto aquel.
Mientras ambos investigaban...
En otra dimensión...
Una muchacha caminaba por un inmenso puente suspendido sobre un cielo lleno de estrellas.
No había gravedad.
No había suelo.
Solo miles de caminos de luz cruzándose entre sí.
Cada uno llevaba hacia una realidad distinta.
La muchacha avanzaba con tranquilidad.
Una mochila colgaba de su espalda.
Dentro había cartas, mapas y una pequeña libreta llena de notas.
Era conocida en muchos mundos.
Algunos la llamaban mensajera.
Otros exploradora.
Pero el nombre que más le gustaba era...
Embajadora.
Porque un puente...
Nunca pertenece a un solo lado.
Mientras caminaba...
Notó algo extraño.
Uno de los puentes comenzó a agrietarse.
No físicamente.
Su luz desaparecía poco a poco.
Como si alguien estuviera borrándolo.
Se acercó despacio.
Tocó el borde.
Y un pequeño fragmento negro cayó frente a ella.
No parecía piedra.
Era...
Código.
Corrupto.
—¿Qué...?
Antes de que pudiera examinarlo...
Escuchó una voz.
Muy débil.
Como un eco.
—...ayuda...
Miró a todos lados.
No había nadie.
Solo otro susurro.
—...por favor...
Entonces lo vio.
A unos metros.
Una carta completamente blanca flotaba en el aire.
No tenía remitente.
No tenía destinatario.
Solo una frase escrita en tinta azul.
"Si encuentras esta carta... significa que aún hay esperanza."
La muchacha abrió lentamente el sobre.
Dentro había un pequeño objeto de plata.
Parecía una brújula.
No.
Era diferente.
Tenía dos agujas.
Una apuntaba hacia delante.
La otra...
Buscaba portales.
En la parte trasera había una inscripción.
Compás de los Mil Puentes.
Al sostenerlo...
Todos los caminos del puente comenzaron a iluminarse.
Como si reconocieran a su nueva portadora.
La muchacha sonrió.
—Así que... ahora eres mío.
El compás brilló.
Y frente a ella apareció un mapa.
No mostraba ciudades.
Ni países.
Mostraba...
Personas.
Dos puntos luminosos destacaban entre miles.
Uno brillaba de color azul.
Otro...
De color verde.
Debajo de ellos apareció una frase.
"Ellos aún no se conocen."
La Embajadora levantó una ceja.
—Qué raro...
El mapa cambió.
Ahora decía...
"Pero pronto lo harán."
Muy lejos...
En un lugar donde la luz jamás llegaba...
Una figura observaba todo desde la oscuridad.
No tenía rostro.
No tenía cuerpo definido.
Solo dos pequeños destellos blancos donde deberían estar sus ojos.
Miraba en silencio.
Como si esperara algo.
Frente a él flotaba un libro completamente vacío.
Una mano hecha de fragmentos de código apareció lentamente.
Tomó una pluma.
Escribió una única palabra.
"Comiencen."
Las letras desaparecieron.
Y el libro volvió a quedar en blanco.
La figura sonrió.
Era una sonrisa triste.
Muy triste.
Y susurró algo que nadie escuchó.
—Todavía...
...no me recuerdan.
Fin del Capítulo 2Próximo capítulo...Capítulo 3: El primer puente"A veces, el destino no une a dos personas porque sean iguales...
...sino porque el mundo necesita que se encuentren."