El Arte De La Seduccion

La Primera Cita Falsa

Capítulo 6

Dos semanas después de la apuesta.

La guerra continuaba.

Ninguno había admitido una derrota.

Ninguno había mostrado debilidad.

Y ambos seguían convencidos de que ganarían.

O al menos eso intentaban creer.

Valerie se encontraba en un estudio fotográfico cuando recibió un mensaje.

Era de Aidan.

Lo abrió inmediatamente.

Y eso ya era un problema.

“Necesito un favor.”

Valerie frunció el ceño.

”¿Desde cuándo pides favores?”

La respuesta llegó segundos después.

“Desde que necesito uno.”

“Habla.”

“Cena de negocios esta noche.”

”¿Y?”

“Necesito que finjas ser mi novia.”

Valerie soltó una carcajada.

Tan fuerte que llamó la atención de todos.

“No.”

“Pagaré la cena.”

“Sigo diciendo no.”

“Será divertido.”

“Ahora me interesa menos.”

Pasaron unos segundos.

Entonces llegó el último mensaje.

”¿Tienes miedo?”

Valerie sonrió.

Maldito Harrison.

Sabía exactamente qué botones presionar.

“Mándame la dirección.”

Aquella noche.

Hotel Imperial.

Aidan esperaba en la entrada cuando Valerie apareció.

Por un momento…

Se quedó sin palabras.

Vestido rojo.

Cabello perfectamente arreglado.

Elegancia natural.

Confianza absoluta.

Y estaba increíble.

—No digas nada.

—¿Por qué?

—Porque sé exactamente lo que estás pensando.

—¿Y qué estoy pensando?

—Que me veo espectacular.

Aidan sonrió.

—Me conoces demasiado bien.

Valerie puso los ojos en blanco.

—Vamos antes de que cambie de opinión.

Entraron al salón principal.

Decenas de empresarios observaban.

Y más de uno quedó sorprendido al verlos juntos.

—¿Desde cuándo salen? —preguntó uno de los invitados.

Valerie abrió la boca para responder.

Pero Aidan fue más rápido.

—Es complicado.

Ella lo golpeó discretamente en el brazo.

—¿Qué?

—No ayudes.

—Lo intento.

Durante la cena, la actuación continuó.

Tomarse de la mano.

Sonreír para las fotografías.

Fingir cercanía.

Todo formaba parte del plan.

O al menos eso se repetían.

Porque cada minuto que pasaban juntos parecía demasiado natural.

Y eso era peligroso.

Muy peligroso.

Horas después.

La cena terminó.

Aidan acompañó a Valerie hasta la salida.

La noche era tranquila.

Las luces de Nueva York brillaban a su alrededor.

—Lo hiciste bien.

—Lo sé.

—Esa modestia es admirable.

—Gracias.

—Era sarcasmo.

—Lo sé.

Ambos comenzaron a reír.

Y entonces ocurrió algo inesperado.

Un grupo de fotógrafos apareció al otro lado de la calle.

—Genial —murmuró Valerie.

—Tenemos un problema.

—Lo noté.

Los fotógrafos comenzaron a acercarse.

—¡Aidan!

—¡Valerie!

—¿Están juntos?

—¿Son pareja?

—¿Es oficial?

Valerie suspiró.

—¿Qué hacemos?

Aidan la observó durante unos segundos.

Y sonrió.

—Improvisar.

Antes de que ella pudiera responder, él rodeó suavemente su cintura.

Valerie se quedó inmóvil.

El corazón le dio un salto inesperado.

—¿Qué haces? —susurró.

—Actuar.

—Demasiado bien.

—Gracias.

Los fotógrafos no tardaron en tomar cientos de fotografías.

Y cuando finalmente lograron subir al automóvil…

Los dos soltaron el aire al mismo tiempo.

Silencio.

Un silencio extraño.

Porque por primera vez desde que comenzó la apuesta…

Ninguno sabía exactamente qué decir.

Y eso los asustó más de lo que estaban dispuestos a admitir.

Cuando Valerie llegó a casa esa noche, se dejó caer sobre el sofá.

Intentó convencerse de que todo había sido una actuación.

Nada más.

Pero entonces recordó la forma en que Aidan la había mirado.

Y el pensamiento volvió.

El mismo pensamiento que llevaba días intentando ignorar.

Aidan Harrison estaba empezando a convertirse en un problema.

Y los problemas tienen la costumbre de crecer.

Fin del Capítulo 6.




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