Roshan
El humo del cigarrillo quema mi garganta como si fuera ácido
No sé cuántos llevo ya fumados perdí la cuenta hace rato no soy de los que fuman por placer
Solo lo hago cuando la cabeza me pesa demasiado cuando los recuerdos se vuelven insistentes y el control empieza a resbalárseme entre los dedos
Hoy es uno de esos días el aire frío de la noche me envuelve acariciando mi piel por debajo de la camisa negra me gusta es lo único que se siente limpio en este momento estoy sentado sobre el capó de mi auto justo frente a la galería con las luces aún encendidas dentro porque los últimos invitados se niegan a marcharse
Las obras de esta exposición son más oscuras de lo habitual lienzos grandes con figuras retorcidas sombras que parecen devorar la luz rostros sin ojos que miran directamente al espectador a la gente le encanta
A mí me recuerda demasiado lo que soy mi celular vibra en el bolsillo interior de la chaqueta lo saco sin prisa aunque ya sé que no es nada bueno Jordan
Uno de mis socios más leales pero también el que siempre trae problemas cuando las cosas se complican
—Dime —contesto con la mirada perdida en un punto fijo entre los árboles del parque al otro lado de la calle mi voz sale ronca cansada
—Tienes que venir para acá ahora algo salió mal
Me incorporo de inmediato el cuerpo tensándose como un resorte el cigarrillo todavía humea entre mis dedos
—¿Qué salió exactamente mal Jordan? —pregunto con voz fría controlada
La rabia ya empieza a correr por mis venas pero no la dejo subir todavía no aquí no frente a la galería donde todavía hay gente que no debería ver este lado mío
—Intentamos sabotear a Jallow pero por alguna razón nos descubrió no estamos seguros aquí en Andromeda
Andromeda mi club privado el lugar donde se mueven los verdaderos negocios partidas de póker de alto riesgo información que vale más que oro favores que se pagan con sangre no muy lejos de aquí oculto detrás de una fachada discreta que solo conocen los que pertenecen al círculo
Maldigo por lo bajo y tiro el cigarrillo al suelo aplastándolo con la suela de mi zapato italiano con más fuerza de la necesaria
—Salgan de allí —ordeno ya caminando hacia la puerta del conductor— espérenme en casa de Stella
Cuelgo sin esperar respuesta Stella es nuestra hacker de confianza la que puede borrar rastros hackear cámaras y hacer desaparecer evidencias antes de que la policía siquiera sepa que existieron
Arranco el motor del auto negro con un rugido bajo las ruedas chirrían ligeramente contra el asfalto cuando salgo del estacionamiento de la galería a toda velocidad
La noche se vuelve un borrón de luces mientras conduzco hacia Andromeda las manos me aprietan el volante con tanta fuerza que los nudillos se me ponen blancos
Jallow ese hijo de puta se cree el dueño de esta ciudad mafioso de la vieja escuela que controla los puertos el tráfico de armas y la mitad de los políticos locales
Llevamos meses pinchándole las costillas con mi organización Eclipse filtrando información a la prensa saboteando envíos robándole contactos esta noche era solo otro golpe pequeño o eso creíamos
Pero algo falló
Llego a casa de Stella y estaciono el auto en donde primero se me da la gana
Toco la puerta dos veces e inmediatamente abre Jordan
—Roshan menos mal entra
Entro sin más y bajamos al sótano donde están todos o casi todos nuestros instrumentos de trabajo
Lo primero que veo es a todos mis compañeros de pie caminando de un lugar a otro cuando me ven se tensan de pies a cabeza yo no digo nada solo me siento en uno de los sofás grandes al frente me queda Stella tecleando a toda rapidez como si intentara resolver lo que sea que pasó
—¿Qué sucedió exactamente? —pregunto más tranquilo de lo que realmente estoy
—Nos sabotearon no sé cómo ni cuándo pero solo sé que ya saben que somos nosotros que eres tú y creo que en este momento van camino a Andromeda —habla Harper
Jallow es un tipo inteligente más de lo que pensé me hice pasar por un negociante muy interesado en sus mercancías de mierda hice que confiara en mí a tal punto de contarme todas sus cosas para luego yo aprovecharme de su confianza y sabotearle
Qué gano con esto satisfacción nunca me han caído bien ese tipo de gente que se adueña de la ciudad y hace lo que le place cosas ilegales y demás
—¿Cómo lograron enterarse? —la ansiedad por primera vez en el día se apodera de mí y me paso la mano por el cabello despeinándolo
—No sé pero tengo la teoría de que alguien nos traicionó alguien que le dijo todo desde el principio nosotros creíamos que éramos los que teníamos el control pero al parecer siempre lo tuvieron ellos —Stella habla y se detiene para girarse a mi dirección
—No estamos para malditas teorías tienes las cosas claras o no —siento la rabia correr por mis venas y me levanto de golpe encendiendo un cigarrillo todos me observan detenidamente
—No lo sé Roshan puede ser cualquier cosa —me giro hacia ella con la sangre hirviendo y siento que la cabeza me va a explotar
—No me jodas con cualquier cosa Stella —repetí mi voz era baja pero afilada como un cuchillo di una calada profunda y exhalé el humo hacia el techo intentando que el ardor en la garganta me anclara a la realidad— si alguien nos traicionó quiero un nombre ahora no teorías hechos
Stella tragó saliva visiblemente sus dedos seguían sobre el teclado pero habían dejado de moverse la pantalla frente a ella mostraba múltiples ventanas abiertas feeds de cámaras de Andromeda registros de accesos al servidor privado de Eclipse y un mapa en tiempo real de la ciudad con puntos rojos moviéndose lentamente hacia el club
El humo del cigarrillo se enreda en el aire del sótano como un fantasma perezoso Stella me mira con los ojos muy abiertos pero no retrocede
Sabe que no soy de los que gritan todavía
—Roshan —empieza midiendo cada palabra— no tengo un nombre todavía pero sí tengo algo concreto