A todos los que me han apoyado en este camino, gracias por sostenerme cuando dudaba de mí, por creer incluso en los momentos en los que yo no podía hacerlo.
Este libro no es solo mío… también es de ustedes. De su paciencia, de sus palabras, de cada pequeño gesto que me dio fuerzas para no rendirme.
Espero que esta historia llegue a sus manos y logre tocar su corazón, así como ustedes tocaron el mío.
Y a quienes la lean, deseo que encuentren en estas páginas algo que permanezca en ustedes.
Aunque sea en silencio.