El Asesino de Magnolias

capitulo 2

Al llegar a su casa, el viento comenzó a soplar con fuerza. En el cielo, las nubes oscuras anunciaban que una tormenta se acercaba.

Rita estaba encendiendo el fuego para preparar su baño cuando, de repente, escuchó un golpe seco.

Se quedó inmóvil por un instante.

Frunciendo el ceño, se acercó lentamente a la ventana y miró hacia afuera, tratando de descubrir qué había provocado aquel ruido. Escudriñó la oscuridad con atención, pero no logró ver nada.

Pensó que tal vez el viento había tirado algún objeto.

Cuando estaba a punto de darse la vuelta, escuchó a alguien toser.

Un escalofrío recorrió su espalda.

Un segundo después, alguien golpeó la puerta.

Rita respiró hondo, reunió valor y se dirigió hacia la entrada. Con cierta cautela, abrió la puerta.

Al hacerlo, se encontró con su prometido.

Al verlo allí, su tensión desapareció de inmediato y soltó un suspiro de alivio.

A la mañana siguiente, Rita despertó con una sensación extraña.

A pesar de lo ocurrido la noche anterior y de ese presentimiento inquietante de que algo no estaba bien, decidió no darle demasiada importancia. Después de todo, iba a pasar el día con su prometido.

Eso la hacía feliz.

Él siempre estaba ocupado con sus negocios y trataba de dividir su tiempo entre el trabajo y ella, por lo que aquellos momentos juntos eran escasos.

Sin embargo, había algo que inquietaba a Rita.

A pesar de amarlo, sentía que él le ocultaba cosas.

Había veces en las que desaparecía durante semanas… incluso meses. Cuando finalmente regresaba y ella le preguntaba dónde había estado, él siempre encontraba una manera elegante de cambiar de tema.

Durante mucho tiempo, Rita decidió confiar.

Pero un día, cansada de vivir con esa duda constante, tomó una decisión.

Iba a averiguar la verdad.




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