El asesino del whisky

Capítulo 8. Podría ser una pista

Victor se despertó temprano.

Pero el clima cálido de Norhaven lo relajaba.

Era una lucha constante contra el sueño.

Se puso su ropa de trabajo.

Vió el reloj.

¡Ya era tarde!

Tomó sus llaves y se dirigió a su auto.

Fué por su café de todas las mañanas.

Un delicioso latte y unos pastelillos.

Registró su asistencia de todos los días.

Subió al elevador.

Todos seguían apurados.

Cuando vió a su amigo Mason al fondo.

—¿Siguen con lo del whisky?

—Que tal Victor. Lamentablemente sí. No hemos podido conseguir nada.

Victor vió los pizarrones.

—¿El asesino del whisky? ¿Así lo llamaron?

—Nosotros no. Los medios.

—Vaya que es un buen nombre.

—Ni que lo digas.

—¿Y quién fué la víctima?

—Lamar Dunn de veintiocho años.

—¿Con el cuchillo en el corazón?

—Sí. Exactamente igual que las otras dos víctimas.

—¿Y el cadáver es viejo?

—Es más nuevo de lo que pensamos. En la autopsia dijeron que tenía cinco horas muerto cuando lo encontramos.

—Y dónde fué.

—En una antigua fábrica. Un tipo borracho lo encontró y lo reportó.

—Vaya…

—El caso cada vez se hace más grande. Ésta puede ser tu oportunidad de ascender.

—¿Y cómo lo puedo usar a mi favor?

—Le pediré al sargento Cole que le diga al capitán que te meta en el caso.

—¿Harás eso por mi?

—Claro. Quiero que seas mi compañero detective.

—Gracias Mason. Enserio.

—No te preocupes amigo. Por lo mientras podrías investigar el caso por tu cuenta.

—Claro. Lo haré.

—Pero en tu tiempo extracurricular. No lo olvides.

—No lo olvidaré. Oye… una última cosa.

—Dime.

—¿Cuándo será el retiro de la detective Jones?

—Eso no lo sé. Pero en cuanto lo sepa te aviso.

—Gracias amigo.

—No hay de qué.

Victor fué a su oficina.

Cuando llegó el detective Grant.

—¿Dónde está el reporte del caso Kendall?

—No se preocupe detective. —Victor sacó un folder— aquí tiene.

Grant lo comenzó a revisar.

—Está bien —dijo el detective.

Él se iba a marchar cuando Victor lo detuvo.

—Detective.

—Dime, Chase.

—Escuché que el caso del asesino del whisky se está poniendo más serio.

—¿Y… ?

—Quería preguntarle si me podía meter en el caso.

—Eso lo tiene que ver con el capitán. O en todo caso con el sargento Cole.

—Bien. ¿O por lo menos puede dar una recomendación?

—¡No! Ya te van a asignar un caso.

—¿Cuál?

—Un asalto y homicidio en un restaurante. Para tu buena suerte nos tendrás a mí y a Mason.

—Que enorme suerte.

—Si trabajas bien en este caso. Consideraré recomendarte.

—Gracias detective.

Marcus Grant no dijo nada más y se marchó de su oficina.

De pronto una idea le pasó a Victor por la cabeza.

Pero rápidamente la olvidó.

Victor se confundió.

Esa idea podría haber sido muy importante.

Se levantó de su escritorio.

Caminó de un lado a otro sin parar.

De pronto recordó que era sobre el asesino del whisky.

Pero no podía encontrar la idea.

Se volvió a sentar.

Su pierna brincaba, y sus manos sostenían su cara.

Cerró los ojos y nada.

¿Qué cosa tan importante pudo haber sido?

Golpeó ligeramente el escritorio.

Se comenzó a frotar la cara y empezó a respirar fuerte.

No podía pensar.

Salió de su oficina.

Tomó el elevador y salió.

Se dirigió a tomar un café con leche.

Necesitaba respirar y pensar de nuevo.

—Qué bueno que te encontré por aquí— dijo una chica por detrás de él.

Victor rápidamente dió la media vuelta.

—¡Nadia! —Victor se confundió todavía más.

—Pensaba subir a la estación y preguntar por ti. Pero te encontré aquí. Eso es bueno. No tuve que esperar el elevador.

—¿Qué haces aquí?

—Me peleé con Brandon.

—Vaya…

—Y fué por tí.

Victor frunció el ceño.

—¿Por mí?

—Sí. Llevo casi un mes preguntándole por qué había tenido conflicto contigo.

—Te daría a escoger entre la versión larga o la versión corta…

Victor hizo una pequeña pausa.

—¿Pero… ? —Completó Nadia.

—Tengo mucho trabajo ahora y necesito pensar. Así que te daré la versión corta.

—Bien. ¿Cuál es?

—Ese novio tuyo Brandon Kelly

—Brandon Keller.

—Él. No es bueno para tí. No confío en él.

—¿És todo?

Victor vió la hora.

Se le hacía tarde para la reunión de su próximo caso.

—Ya es tarde. Debo irme.

—Qué buen hermano mayor tengo.

—Te invito un café. ¿Te parece?

—Supongo que no tengo de otra.

—Vale. Gracias, Nadia.

Victor tomó su café y se encaminó de vuelta a la estación.

—¡Espera!

Victor volteó.

—¿Qué pasa?

—Conocí a un chico. Ethan Thaxon. Va a hacer un proyecto sobre un asesino en serie. Pensaba en presentártelo para que pudieran charlar sobre eso.

—Bien. En otro momento. Te llamaré en cuanto pueda.

—Vale.

Victor entró al edificio y subió al elevador.

La reunión todavía no comenzaba, así que se siguió de largo.

Vió los pizarrones sobre el caso del asesino del whisky.

Se acercó y los comenzó a analizar.

Cuando notó que todos los cuerpos habían sido encontrados en lugares abandonados.

De pronto su idea regresó a su cabeza.

¿Y si hay más cuerpos… ?

¿Y si esos otros están en lugares abandonados por todo Norhaven… ?

¿Y la policía todavía no lo sabe… ?

Esta idea podría ser clave.

Victor no sacaba eso de su cabeza.

Formulaba hipótesis, una tras otra.

—¡Chase! ¡¿Qué haces aquí?! —dijo el detective Grant por detrás.

Victor dió un pequeño salto y rápidamente dió la vuelta.

—Lo siento… estaba viendo…

—¡Éste no es tu caso! La reunión de tú caso ya va a empezar.

—Una disculpa detective.




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