Victor seguía impactado sobre el arresto de Thaxon.
Él le marcaba y mandaba mensajes a Nadia, sin obtener respuesta alguna.
Ella tenía derecho a estar molesta.
Victor no le había ido a apoyar cuando lo necesitaba.
Había desaparecido, para que cuando volviera, fuera para arrestar a uno de sus amigos.
Victor se sentía culpable.
Cuando llegó a la estación todos parecían satisfechos.
El asesino del whisky había sido atrapado.
El sargento Cole los citó a él y a Ian a su oficina.
Cuando ambos iban de camino con él, Ian lo miraba de una forma soberbia.
Victor trató de no hacerle mucho caso.
—El detective Grant y yo continuaremos con el caso del asesino del whisky. A ustedes dos se les va a asignar un nuevo caso. Una chica que se suicidó. Mason Reed va a dar un informe en la sala de juntas. Ustedes trabajarán con él. Hagan un buen trabajo y pronto veré una placa de detective.
Ian parecía emocionado.
Por otro lado, Victor seguía devastado.
Pero debía concentrarse.
Ésta era su oportunidad de lograr el ascenso que tanto había buscado.
Ambos fueron a la sala de reuniones con más forenses y policías.
Mason estaba parado frente a todos mostrando las diapositivas.
—Antes de comenzar quiero informarles que el asesino del whisky pronto tendrá su juicio. Aún faltan por procesar un par de pruebas, y todo el papeleo legal. Pero pronto será puesto en condena.
Todos aplaudieron.
Para ellos era un logro haber atrapado a un asesino serial.
Probablemente el mayor logro de la policía actual de Norhaven.
—Muy bien. Nos asignaron un nuevo caso —dijo Mason mientras cambiaba de diapositiva— ella es Violet Salinger. Una chica de veinte años. Según los registros llevaba a cabo la compra y venta de drogas. Ella se suicidó. La encontraron ahorcada. Pero al retirar el cuerpo las marcas decían un poco lo contrario. Tenemos la teoría de que fue asesinada. Pero eso lo determinaremos.
La escena del crimen está completamente intacta.
Todos se dirigieron directo a las patrullas.
Victor subió con Mason.
Trató de evitar a Ian lo más posible.
La escena del crimen era en un pequeño suburbio.
Todos parecían aterrados.
La familia estaba afuera de la casa.
Llorando a mares.
Eran una pareja y la que podría ser su hermana pequeña.
Victor miró a la niña.
Sintiendo un nudo en la garganta.
Ya dentro de la casa vieron a la chica colgada sobre una soga en el barandal de las escaleras.
Un escenario completamente aterrador.
Lo que les había parecido curioso era que había sangre sobre la alfombra debajo de ella.
Había goteado sangre.
Era algo extraño.
Después de que tomaron las fotos la descolgaron.
El forense Carson la analizó.
—Bien, parece que lleva entre dos a tres días muerta. Parece que fue ahorcada y perdió bastante sangre —Carson notó la blusa manchada de la parte de la espalda, así que la levantó— tiene una cortada en la espalda —dijo.
Descubrió esa parte por completo.
Todos se acercaron.
—Es una herida bastante profunda de aproximadamente veinticinco centímetros. Definitivamente no se la hizo ella. La cortada lleva más de veinticuatro horas. Debemos buscar que no haya alguna gota de sangre más.
Los forenses tomaron muestras de sangre de la alfombra y comenzaron a buscar por toda la casa.
Ian seguía analizando el piso de arriba desde donde había sido colgada.
—¡Oigan! Aquí hay algo.
Victor sintió un golpe en el pecho.
Los forenses subieron rápidamente.
Era lo que parecía un cabello.
Carson lo miró con detenimiento.
—El cabello es negro —confirmó.
El único inconveniente es que toda la familia era rubia.
Incluyendo a la chica.
—Victor, Ian. Entrevisten a la familia por favor.
Ambos volvieron.
—Buen trabajo, Mercer —le dijo Caron mientras tocaba su hombro.
Ian miraba a Victor, como si le hubiera ganado la ronda de nuevo.
Victor se sentía desconcertado.
Sabía que todo se estaba yendo de cabeza.
El entrevistó a la madre.
—Victor Chase, de la policía de Norhaven. ¿Es usted la madre de Violet?
La madre asintió mientras se secaba las lágrimas.
—¿Sabe si su hija ha estado en algún problema últimamente?
La madre giró su cabeza de un lado a otro.
—¿A qué hora la vieron?
—Veníamos de recoger a Lili de la escuela. Violet llevaba más o menos dos semanas desaparecida. La policía dijo que la buscaría. Pero no la encontraban por ningún lado. Luego llegamos aquí como cualquier otro día, y… —la madre rompió el llanto.
Victor la tocó del hombro.
Él podía sentir su dolor.
—Y luego la encontramos aquí —terminó de decir la madre.
Victor ya no dijo nada más.
Supuso que el padre podría dar alguna fecha.
No entrevistaron a la hermana.
Ella parecía no saber lo que sucedía.
O tal vez sí.
Victor vió su mirada vacía.
Entonces recordó haberla tenido así alguna vez.
Sin saber cuándo, o cómo.
Pero la sintió demasiado familiar.
Eso le rompió el corazón a Victor.
Sintiendo cómo el vacío en su pecho se esparcía a todo el cuerpo.
El regresó dentro de la casa.
Los forenses habían encontrado manchas cerca de la parte trasera de la casa.
—Si no se suicidó, parece que quien la mató fue muy descuidado al dejar tantas manchas de sangre —dijo Carson.
Parece que caminó desde afuera.
Los detectives lo siguieron.
Los forenses siguieron buscando las gotas de sangre esparcidas por el jardín, mientras iban marcando una por una.
Así las siguieron hasta llegar a una reja que conducía al estacionamiento.
La reja parecía estar cortada.
Ambos la cruzaron.
En cuanto entraron a l estacionamiento encontraron algo inquietante.
Había marcas de llantas en el suelo, y sobre ellas más gotas de sangre.