El Asesino y su Rayo de Luz

Cap 23

La paz duró poco. Apenas unos días después de la fiesta, una llamada a medianoche despertó a Taehyung. No era Hoseok, sino un Yoongi que sonaba genuinamente preocupado. El pequeño Sun había contraído un virus fuerte y su recuento de plaquetas estaba bajando; necesitaba una transfusión urgente de un donante directo y compatible.

Yoongi no perdió tiempo y condujo personalmente hasta la mansión Kim. Taehyung salió a recibirlo en pijama, con el rostro pálido de terror.

—Sube al auto, Taehyung. Ahora —ordenó Yoongi—. El niño necesita sangre y tú eres el único con su mismo tipo exacto.

Durante el camino al hospital, el silencio era denso hasta que Yoongi soltó una carcajada seca, rompiendo la tensión.

—Sabes... lo de "futuro esposo" y lo de los labios rojos fue puro teatro, Kim —soltó Yoongi mientras manejaba a toda velocidad—. Hoseok y yo somos como hermanos. Todo fue un plan mío y de Sana para que se te retorcieran las tripas de los celos. Y vaya que funcionó, casi te da un infarto en la gala.
Taehyung se quedó mudo, procesando la información. De pronto, soltó una risa nerviosa, sintiendo un peso enorme quitarse de encima.

—Maldito seas, Min Yoongi. Me tuviste contra las cuerdas. Pensé que lo había perdido todo para siempre.

—Te lo merecías por idiota —respondió Yoongi, suavizando el tono—. Pero he visto cómo lo miras. Y he visto cómo el niño te busca. Hoseok todavía te ama, aunque sea un orgulloso cabeza dura. Si salvas al niño hoy, te daré una mano para que lo conquistes de nuevo. Consideralo una alianza entre imperios.

Taehyung asintió, estrechando la mano de Yoongi. Por primera vez, el "Asesino de los Kim" tenía un amigo de verdad fuera de su círculo.

Al llegar al hospital, Hoseok estaba colapsado en una silla de la sala de espera, con los ojos rojos de tanto llorar. Cuando vio aparecer a Taehyung junto a Yoongi, se puso de pie por instinto.
—Tae... —susurró Hoseok con la voz rota.

—No digas nada, Hobi —dijo Taehyung con firmeza, caminando directo hacia la enfermera—. Soy el padre. Tomen toda la sangre que necesiten.

Hoseok se quedó mirando cómo Taehyung entraba al box médico sin dudarlo ni un segundo. Yoongi se acercó a Hobi y le puso una mano en el hombro, dándole un guiño secreto.

La atmósfera en la habitación del hospital era pesada, cargada de ese miedo que solo un padre conoce. El pequeño Sun descansaba por fin, con el color regresando a sus mejillas gracias a la sangre de Taehyung.

Hoseok, agotado física y emocionalmente, no pudo aguantar más. Se desplomó en el pecho de Taehyung, aferrándose a su camisa mientras las lágrimas empapaban la tela.

—Tae... tuve tanto miedo —sollozó Hoseok, olvidando por un momento el orgullo y los años de dolor—. No quiero perderlo, no puedo perder a nuestro hijo. Es lo único que me mantiene en pie.
Taehyung lo rodeó con sus brazos con una delicadeza infinita, besando la coronilla de su cabeza.

—No lo vas a perder, Hobi. Aquí estoy. No me voy a mover de su lado, ni del tuyo.

El cansancio los venció. Se quedaron dormidos ahí mismo, compartiendo el pequeño espacio junto a la camilla de Sun. Taehyung sentado en un sillón y Hoseok prácticamente en su regazo, unidos por el calor que nunca debió apagarse. En medio de la noche, la puerta se abrió apenas un centímetro.

Yoongi y Sana se asomaron. Yoongi, al verlos así, sonrió con suficiencia y le hizo una señal de pulgar arriba a Taehyung, guiñándole un ojo antes de cerrar la puerta suavemente. "Suerte, Kim", pensó.

Al salir el sol, Hoseok despertó de golpe. Al darse cuenta de que había dormido abrazado a Taehyung como si los últimos tres años no hubieran pasado, se separó rápidamente, sonrojado y nervioso.

—Taehyung... yo... lo siento —balbuceó Hoseok, tratando de arreglarse el cabello—. Fue la desesperación del momento. Perdón por haberte usado de almohada y por... bueno, por el abrazo.
Taehyung soltó una risita suave, sintiéndose más ligero que nunca.

—No tienes que pedir perdón por abrazar al padre de tu hijo, Hobi. Además... ya lo sé todo. Yoongi me contó el plan en el auto.

Hoseok se quedó petrificado, abriendo los ojos de par en par. Luego, suspiró con frustración y se tapó la cara con las manos.

—¡Ese Min Yoongi no puede cerrar la boca! —exclamó Hoseok entre risas y vergüenza—. Te juro que después de la fiesta lo regañé muchísimo. Le dije que se había pasado tres pueblos con lo de "padre" y lo de los labios rojos. ¡Casi te da un infarto y él solo pensaba en sus chocolates!
Taehyung se acercó un poco más, tomando la mano de Hoseok.

—Me dolió, no te voy a mentir. Pero me sirvió para entender que no puedo darte por sentado. ¿Me dejas intentar ser ese "padre" que Sun cree que es Yoongi?
Hoseok lo miró a los ojos, y por primera vez en mucho tiempo, la chispa de amor venció a la frialdad.



#385 en Fanfic

En el texto hay: mafia, jhope, vhope

Editado: 08.05.2026

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