El Asesino y su Rayo de Luz

Cap 25

La cena en la mansión principal de los Kim era, por fin, una celebración de verdad. La mesa estaba llena, las risas rebotaban en las paredes y el ambiente de "mafia seria" había desaparecido por completo.

Primero vinieron los anuncios oficiales. Yoongi y Sana, que de tanto fingir para poner celoso a Tae terminaron enamorándose de verdad, anunciaron que eran novios oficialmente, dejando a todos con la boca abierta. Luego, Alessandro y su pareja se pusieron de pie, radiantes, para anunciar que su boda sería en unos meses.

Pero el verdadero espectáculo estaba en el centro de la mesa.
Taehyung y Hoseok estaban sentados juntos. Hoseok llevaba una camisa de cuello alto, pero no podía ocultar del todo los chupetones marcados que Taehyung le había dejado la noche anterior; unos rastros rojizos que asomaban por el borde de la tela. Jimin y Jungkook, que tienen ojos de águila para el chisme, se daban codazos por debajo de la mesa mientras contenían la risa al ver las miradas intensas y coquetas que el "Vhope" se lanzaba entre bocado y bocado.

En un momento de confianza, Hoseok decidió revivir la broma que empezó todo el lío. Miró a la Sra. Kim, que le estaba pasando un plato, y le sonrió de esa forma radiante que solo él tenía.

—Muchas gracias, suegra —soltó Hobi con total naturalidad.

El comedor quedó en silencio un segundo antes de que Hoseok fingiera entrar en pánico, tapándose la boca con las manos y poniéndose rojo como un tomate.

—¡Ay, no! ¡Lo siento muchísimo! ¡De verdad, qué vergüenza! —exclamó Hobi, fingiendo un "accidente" mientras los demás estallaban en carcajadas—. Es la costumbre, ¡lo siento mucho, Sra. Kim!

Taehyung, que no podía ocultar su orgullo y su posesividad, aprovechó que el mantel era largo para ocultar lo que hacía abajo. Con su mano grande, apretó con firmeza la pierna de Hoseok por encima de la rodilla, marcando su territorio y acercándolo más a él, mientras le susurraba al oído algo que solo Hobi pudo escuchar, haciéndolo sonrojar aún más.

La Sra. Kim solo se rió, feliz de ver a su hijo con vida en los ojos.

—No te disculpes, Hoseok. Ya sabes que para mí siempre fuiste el yerno oficial. ¡Por fin esta familia tiene el color que se merece!

El pequeño Sun, sentado entre sus padres, solo miraba a todos y gritaba: —¡Más chocolate para celebrar!
La guerra había terminado, las pruebas habían pasado y los Kim-Park finalmente eran el imperio más temido, pero también el más enamorado de toda Asia.

La boda de Alessandro fue el evento social más importante del año, pero para Hoseok y Taehyung, fue el inicio de su nueva vida. Mientras Ale y su esposa despegaban en un jet privado hacia su luna de miel en las islas griegas, el Vhope finalmente cerraba un ciclo.

Hoseok decidió que era momento de que su antigua mansión de soltero tuviera un nuevo propósito. Como regalo de compromiso, le entregó las llaves de la casa a Yoongi y Sana.

—Disfrútenla —les dijo Hobi con un guiño—. Esa casa necesita más amor y menos planes de espionaje.

Yoongi, por fin dejando de fingir ser el "padre", aceptó el regalo con un abrazo sincero a Taehyung, sellando su amistad.

El regreso a la mansión de Taehyung fue triunfal. La Nana regresó a su hogar de siempre, pero esta vez no para cuidar a un hombre solitario, sino para ver crecer a una generación nueva. Lo primero que hicieron Taehyung y Hoseok fue redecorar el cuarto del bebé juntos. Pintaron nubes en las paredes y llenaron el lugar de los juguetes favoritos de Sun, mezclando el estilo elegante de los Kim con el color de los Park.

Una tarde, mientras terminaban de acomodar la cuna, el pequeño Sun se acercó a Taehyung, quien estaba sentado en el suelo armando un castillo de bloques. El niño lo miró fijo, estiró sus manos y, por primera vez, sin chocolates de por medio ni guiones de Yoongi, soltó la palabra que Tae tanto anhelaba:

—¡Papá Tae! ¡Mira! —gritó el pequeño señalando su castillo.
Taehyung sintió que el mundo se detenía. Sus ojos se llenaron de lágrimas mientras cargaba a su hijo y lo apretaba contra su pecho.

—Sí, pequeño... soy tu papá. Siempre voy a ser tu papá.

Hoseok observaba la escena desde la puerta con el corazón inflado de orgullo. En ese momento, sonó el timbre. Eran Jimin y Jungkook, que aparecieron con lentes de sol y una bolsa de dulces, listos para su "tarde de tíos".

—¡Ven aquí, sobrino favorito! —exclamó Jimin—. ¡Nos vamos al parque y después a comer helado prohibido mientras chismeamos sobre la boda de Ale! ¡Vamos, Kook!
Los "Jikook" se llevaron al niño entre risas, dejando a la pareja finalmente a solas. La mansión quedó en un silencio acogedor. Taehyung caminó hacia Hoseok y lo acorraló suavemente contra la pared, rodeando su cintura con esa posesividad que ahora solo era puro amor.

—Por fin... solos —susurró Taehyung, bajando la voz—. No sabes cuánto tiempo soñé con que esta casa fuera realmente nuestra.

Hoseok sonrió, enredando sus dedos en el cabello de Tae.

Se quedaron ahí, coqueteando entre susurros y promesas, recuperando cada segundo perdido, sabiendo que el imperio más fuerte que habían construido no era de armas ni dinero, sino de la familia que por fin estaba completa.

FINNNNNNN

!espero que les aiga gustado esta historia!😘😉



#385 en Fanfic

En el texto hay: mafia, jhope, vhope

Editado: 08.05.2026

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