El astronauta

ÚNICO

Te vi de nuevo como un sueño, como mi debilidad por saber cuantos granos de sal hay en la playa, sentí lo mismo que cuando experimentábamos dejando un total apagón en la vecindad, recuerdo la cerrada, el numero, hasta el color..., ¿Me recuerdas?


No lo creo, tu mirada perdida tratando de analizar una relación existente, pero al mismo tiempo te despedías de algo, de alguien, sin saber que o quien era, yo lo sabia pero quizá la luz es más rápida y el tiempo consta de perspectiva, bien lo sabemos, ni Einstein podría estudiar aquello, ni Tesla podría hacernos sentir la chispa que solo tu y yo, sabemos esta ahí.


Te vi, parado ahí, inerte, con tu bicicleta de siempre, en un prado que el invierno ya había secado, pero algo era diferente, tu rostro, igual de hermoso y marfilado, igual de puro e inocente, pero algo faltaba, ah, lo se, tu sonrisa, ¿porque?, sabes cuanto duele el que aquella este ausente, es desagradable, no me sirve de nada una mirada vaga, con palabras como “Estoy contigo”, no es suficiente.


Es como s hubiéramos viajado en el tiempo, quizá, al final los dos locos de la preparatoria lo habían logrado, quizá ahora el club de ciencias lo había logrado, habríamos podido descifrar la tormenta eléctrica con la salinidad y el medio acuoso, parece más fácil, que la mirada y el sentimiento que florece cuando te veo, me destruye. Creo que calcular la velocidad del tren en el plano electromagnético se volvió tan simple, se vuelve tan simple, cuando te veo. Porque tu eres más complicado que eso.


Y yo me siento impotente, al no poder hacer nada, porque no sirvo, no sirvo para entenderte, quizá por eso tu mirada se dirige hacia mi con desdén, una mirada atormentada, y todo se acabo. Falle, incluso si ahora parece ser que el plano en donde estamos se traslado a los 80 ́s, no puedo recuperar tu sonrisa, estas ahí hermoso, perfecto como siempre, pero esa sonrisa, esa carencia me mata.


Lo se, lo entiendo, te entiendo, ódiame, por favor ódiame, si es que no pude salvarte cuando lo prometí, si es que te estoy dejando ir tan fácil como la electricidad atraviesa el agua, se distorsiona, se alarga, se comprime, perspectiva, de eso se trata, pero yo, yo, no puedo aplicar una metodología contigo, porque no eres un experimento, eres mi experimento, y lamentablemente...te amo, y te falle, te falle al amarte, le falle a la ciencia por amarte, cuando has visto grandes inventos de hombres entregados al amor.


Finalmente, eres como un astronauta; mediado por mi amor, por mi intelecto, acompañando por mi querer, pero solo en el vasto universo, en el frío pero hermoso universo de mi ser que no es capaz de amar como un humano normal, lo se, yo mismo cree una preciosa jaula para ti, es grande pero no abierta, es hermosa pero sigue siendo una jaula, una cárcel, un encierro.


No puedo amarte como una persona, y lo lamento, pero si lo lamento significa qué hay posibilidad, y en la posibilidad hay esperanza, así que espero que entiendas que en una mente intelectual, los sonidos de los agujeros negros se vuelven más estruendosos, frecuentes e irritantes.
Pero tu...solo tomas mi mano y dices que todo esta bien.¿realmente es así?


No. Pero te amo, como un niño ama a la luna, solo puedo ser tu traje, tu nave, tu satélite que te cuida, pero no puede amarte, al menos no plenamente. Lo siento, mi querido astronauta.
 



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En el texto hay: ciencia ficcion, relatocorto

Editado: 28.10.2022

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