Punto de Vista: María (AIRAM J+D)
Ubicación: "Green Room" (Sala de Espera de Seguridad), Studios North.
Hora: 21:45 PM.
Estado: Renderizando paciencia (99% completado).
El estudio era una fortaleza sitiada. Afuera, la turba pedía sangre (o autógrafos, la línea es muy fina). Adentro, en una sala de espera de tres por tres metros, el aire acondicionado estaba tratando de congelarnos para conservarnos frescos hasta el juicio final.
El jefe de seguridad nos había encerrado con una frase de película barata: "Nadie sale. Si Vera sale, la linchan. Si Big_T sale, lo coronan rey. Quédense quietos".
Los rehenes éramos un elenco de chiste malo:
Vera: En el sofá de cuero, tiesa como si le hubieran almidonado el alma.
Big_T: En el suelo, jugando con esa cadena que brilla más que mi futuro.
Naka (El Violinista): Babeando sobre su violín roto en una silla plegable.
Yo (María): En la esquina oscura, sentada sobre mi mochila, editando mentalmente los últimos diez minutos de mi vida para ver si encontraba algún sentido.
El silencio era pesado. De ese silencio que satura el micrófono y necesitas meterle ruido ambiente en post-producción.
Y entonces, sucedió.
GRRRRRRRRRROAAAAAR.
Un sonido sísmico. Sonó como un efecto de sonido de Jurassic Park mal mezclado.
Big_T levantó la vista de su cadena, alarmado.
—Oye, editora... —me miró a mí—. ¿Esa fue tu laptop o se rompió el aire?
Negué con la cabeza, subiéndome la capucha de mi sudadera gris.
—Mi laptop tiene disco de estado sólido, no ruge. Y mi estómago está lleno de papas fritas baratas. Yo no fui.
Todas las miradas giraron hacia el sofá de cuero.
Vera no se movió ni un milímetro, pero vi cómo el ajuste de color de su cara cambiaba drásticamente. Saturación de rojo al 100%.
GRRRR... —insistió el sonido, esta vez un agudo lastimero.
La "Reina de Hielo" cerró los ojos.
—Lo siento —susurró. Si le hubiera puesto un micrófono de solapa, apenas habría registrado la onda de audio—. No he comido sólidos en 48 horas. El corsé... la proyección vocal... no podía estar hinchada.
Big_T soltó una risa suave.
—¿Cuarenta y ocho horas? Mami, con razón cantas tan agudo, es el hambre gritando pa' salir.
Vera se abrazó el estómago. Corte directo a: Vulnerabilidad.
—Es el precio de la excelencia —murmuró, defensiva.
—La excelencia no llena la guata —sentenció Big_T.
El rapero arrastró su mochila Louis Vuitton (definitivamente falsa, el patrón del monograma estaba desalineado en la costura) hacia el centro.
De las profundidades, extrajo el Santo Grial de la supervivencia:
Un Táper redondo, de plástico descolorido por años de detergente y grasa, con tapa roja.
—Mi vieja sabía que esto iba a ser largo —dijo, destapándolo.
El olor golpeó la habitación y mi cerebro reptiliano se activó. Olía a gloria. Ajo, cebolla frita, carne. Naka, el violinista, se despertó de golpe como si hubiera olido sales aromáticas.
—¿Qué es eso? —preguntó Vera. Su nariz hizo un micro-gesto hacia el olor.
—Estofado de res con papas, receta de la Doña —dijo Big_T, sacando cubiertos de plástico—. No es gourmet, reina, pero revive muertos. ¿Quieren?
Vera miró el recipiente como si fuera material radiactivo.
—No puedo. Carbohidratos. Grasas. Si como eso, este vestido explota. Literalmente. Fallo estructural inminente.
—Entonces desabróchalo un poco —sugirió Big_T, pinchando carne—. Nadie te está filmando aquí. Mira, hasta la chica de la cámara está guardando la laptop.
Me sentí descubierta. Cerré la pantalla.
—Yo acepto donaciones —dije, levantando la mano. Big_T me lanzó una papa pinchada en un tenedor. La atrapé en el aire. Dios, estaba buenísima.
Vera nos miró. Miró la carne. Miró su propia miseria existencial.
—Solo un poco —cedió.
Fue el mejor plano de la noche. La Diosa bajando al mundo de los mortales. Vera tomó el tenedor, probó un trozo y sus ojos se cerraron. No había actuación ahí. Era puro placer sensorial.
—Dios mío... —gimió.
Cinco minutos después, la escena era digna de un behind the scenes. Vera y Big_T en el suelo, con el táper en medio. Naka robando papas por los costados. Vera tenía una mancha de salsa en la comisura del labio, sosteniendo una papa con dos dedos, cuidando la seda de millón y medio de yenes.
—Tu mamá es una genio —dijo Vera con la boca llena.
—Ella debería haber ganado —rió Big_T—. Oye, en serio... lamento lo de los vasos. Mi gente es apasionada, pero se pasaron. Tú cantas brutal.
—Y yo lamento que te robaran —respondió Vera, limpiándose con una servilleta barata—. D-Roc es un imbécil. Tú ganaste esa sala.
Hubo un momento de conexión. Click. Buena química en pantalla.
—Oye, Big... —Vera, ya relajada por los carbohidratos, lo miró con curiosidad—. Siempre he tenido la duda. Y ahora que estamos "en familia"... ¿Qué significa la T?
Big_T se congeló. Pause frame.
—Es... artístico. Tú sabes. T de... Titán. De Tifón. De... Terror.
Vera enarcó una ceja. Yo dejé de masticar. Mi instinto periodístico vibró.
—Por favor. Tienes un Táper de tu mamá en la mochila. No eres el terror de nadie. ¿Teófilo? ¿Timoteo?
Big_T suspiró. Miró a los lados. Yo me hice la dormida, bajando la cabeza, pero agudicé el oído.
—Es... un apodo. De mi abuela.
—¿Cuál? —insistió Vera, sonriendo con malicia.
Big_T bajó la voz a un susurro, pero en esta sala pequeña la acústica no perdona.
—Ternurita.
El silencio regresó a la sala.
Tuve que morderme el puño de la sudadera para no soltar una carcajada que me hubiera costado la vida.
Archivo guardado: Big_T = El Gran Ternurita.