Martes: La Resaca de la Victoria
Dormí como un bebé la noche del lunes. Fue el sueño profundo y reparador de quien ha presenciado la caída de una certeza absoluta.
Pero la satisfacción duró lo que tarda en enfriarse un café.
Al despertar el martes, la euforia de haber "descubierto" a María y Ruri se evaporó, dejando atrás un residuo amargo que mi lengua conocía bien: ineficiencia.
Me senté frente al Dashboard. Mi creación. Mi orgullo. Mi brújula financiera.
Había catalogado a Ruri como "falta de carisma" y a María únicamente como "infraestructura técnica". Por separado, mis métricas eran correctas. Juntas, habían roto el algoritmo. S_Hollow no era una suma de partes; era una multiplicación exponencial que mi código no supo prever.
El problema no era que ellas ganaran sin mí.
El problema era que mi herramienta —la brújula en la que había invertido una década de mi vida— me había dado un Falso Negativo.
Abrí la consola de programación. No se trataba de perseguirlas; ya eran inalcanzables para mi capital actual. Se trataba de arreglar mi lente. Durante las siguientes cuarenta y ocho horas, desglosé el video de S_Hollow cuadro por cuadro, buscando la variable fantasma.
¿Qué hizo que la audiencia votara por una sombra?
A las 04:00 AM del miércoles, lo encontré.
Mi sistema medía el Carisma del Sujeto: la sonrisa, la mirada, el movimiento corporal. Pero María había creado algo que no estaba en mis ecuaciones: Carisma del Contexto.
Mis dedos volaron sobre el teclado mecánico.
> DEFINIR NUEVA VARIABLE: [ÍNDICE DE MANUFACTURA] > PARÁMETROS: Sincronización Audio-Visual + Factor Misterio + Control de Entorno + Potencial de Replicabilidad > ESTADO: BETA
Recalibrar el núcleo completo del Dashboard tomaría semanas, quizás un mes para estar al cien por ciento. Pero necesitaba un parche ahora. Una versión provisional para no volar a ciegas.
Miércoles: La Fiebre del Oro
Mientras compilaba el código, el mundo exterior ardía.
El hashtag #WhoIsSHollow alcanzó los cinco millones de menciones en menos de veinticuatro horas. Pero lo que realmente captó mi atención de auditor fue el movimiento corporativo de Q-ART.
A las 14:00 horas, la tienda oficial del programa lanzó la preventa:
Refresqué la página a las 14:45 horas.
SOLD OUT.
Se agotaron en cuarenta y cinco minutos. Una locura financiera que confirmaba mi tesis: el mercado no compra talento, compra narrativa.
Pero la verdadera jugada maestra llegó por correo a los suscriptores VIP:
"Edición Deluxe: Réplica Exacta del Vestido de S_Hollow. Tela de alta costura importada. Solo 300 unidades. Precio: ¥70,000."
Calculé mentalmente. Trescientas unidades a setenta mil yenes. Veintiún millones de yenes en una sola prenda.
Y eso sin contar las máscaras, los accesorios, las regalías de imagen.
D-Roc no estaba apostando por S_Hollow. Estaba extrayendo petróleo.
Jueves, 19:30 PM: El Pacto Silencioso
Mi celular vibró. Un mensaje de grupo que no recordaba haber aceptado.
Nombre del grupo: "Operación Máscara Rota 🎭"
Remitente: María
María: Norman. Necesitamos hablar. Kenji nos prestó el reservado del Siren's Call. Tenemos que ver el Bloque B juntos. No es opcional.
Miré la pantalla. El último mensaje debajo era de un número sin nombre que mi cerebro identificó de inmediato por el patrón de escritura.
[Número desconocido]: Por favor.
Dos palabras. Ningún emoji. Ninguna explicación.
Ruri.
Jueves, 19:50 PM: Siren's Call - Reservado VIP
El olor a cuero viejo y whisky barato me recibió como un viejo conocido. Kenji me había guiado al mismo reservado donde, hacía semanas, le había dicho a Ruri que era mediocre.
La ironía no se me escapó.
María ya estaba ahí, sentada en el sofá con su laptop abierta y tres monitores portátiles desplegados como si fuera una sala de control de la NASA. Llevaba la misma sudadera gris de siempre, pero ahora tenía ojeras profundas que el maquillaje no podía ocultar.
Ruri estaba sentada en el extremo opuesto. Sin máscara. Sin vestido gótico. Solo una sudadera oversize negra y jeans. El cabello recogido en una coleta simple. Parecía más pequeña que en mis recuerdos, como si el peso de la semana la hubiera comprimido.
Levantó la vista cuando entré. Sus ojos estaban rojos.
—Gracias por venir —dijo en voz baja.
Me senté en el único lugar disponible: el centro exacto entre ambas. Geométricamente equilibrado. Emocionalmente incómodo.
—Tengo treinta minutos —dije, sacando mi tablet—. El Bloque B empieza a las ocho. Si vamos a ver esto juntos, necesito saber por qué.
María cerró su laptop de golpe, lo suficientemente fuerte para que el sonido resonara.
—Porque ella está jodida, Norman. Y tú eres la única persona en esta ciudad que puede leer un contrato sin quedarse dormido.
Ruri se encogió visiblemente ante la crudeza de María.
—No es así como... —empezó Ruri, pero María la interrumpió.
—Sí, es así. —María sacó una carpeta manila de su mochila y la arrojó sobre la mesa de centro entre nosotros—. Este es el contrato que Ruri firmó con Q-ART hace cuatro días. Léelo.
Miré la carpeta. Luego a Ruri.
—¿Me diste permiso para leer esto?
Ruri asintió, sin levantar la vista.
Abrí la carpeta.
La Auditoría del Infierno
Página 1: Encabezado estándar. Logo de Q-ART Entertainment. Fecha de firma: 13 de enero.
Página 3, Cláusula 4.2: "El Talento cede en exclusividad todos los derechos de imagen, voz grabada, y personaje artístico (incluyendo pero no limitándose a: vestuario, maquillaje, gestualidad característica) a Q-ART Entertainment por un periodo de CINCO (5) años renovables automáticamente."