La Ejecución: "Sweet Poison"
[En Pantalla - Studios North, 20:32 PM]
El escenario se transformó.
Las luces estroboscópicas cesaron, reemplazadas por un resplandor suave y uniforme que emanaba desde el suelo. El escenario completo se había convertido en un tablero de ajedrez gigante con baldosas blancas y rosas que se iluminaban al ritmo de la música.
Cookie apareció desde cinco puntos diferentes del escenario, cada una emergiendo de una nube de humo rosa con una sincronización milimétrica.
La música comenzó: un sintetizador dulce que rápidamente se transformó en un beat electrónico pesado. Era la fusión exacta de cute pop con EDM agresivo. Azúcar con veneno, tal como prometía el título.
[Siren's Call - Tres Perspectivas Simultáneas]
La dinámica en el reservado cambió al instante. María se puso los auriculares, sus dedos volando sobre el teclado. Norman activó el cronómetro en su tablet y abrió una nueva hoja de análisis. Ruri se inclinó hacia adelante, abrazando el cojín con más fuerza.
[Perspectiva 1: María - La Disección Técnica]
María pausó el video a los cinco segundos y rebobinó.
—Norman, mira esto. —Señaló la pantalla central donde había congelado el frame exacto de la entrada—. Las cinco salen de puntos equidistantes. Eso no es casualidad.
Norman levantó la vista de su tablet.
—¿Y?
María dibujó líneas imaginarias en la pantalla con su dedo.
—Es geometría de cámara perfecta. Desde cualquier ángulo que grabes, siempre tendrás al menos tres chicas en el encuadre. Es composición profesional. Alguien bloqueó esto con software de previz 3D.
Reprodujo el video en cámara lenta.
—Ahora observa el segundo ocho. Cuando empieza el coro, todas giran sincronizadas hacia el centro. El ángulo de rotación es exactamente 45 grados. No hay variación. Eso significa que ensayaron con marcas en el suelo y conteo técnico.
—Eso es disciplina —comentó Norman—. Mérito de ellas.
—No. —María negó con la cabeza—. Eso es entrenamiento coreano. He editado suficientes videos de K-Pop para reconocer el sistema. Este nivel de precisión requiere de seis a ocho horas diarias de ensayo durante meses. No lo logras siendo "estudiantes de academia" que practican los fines de semana.
Cambió a otro monitor que mostraba un análisis de frecuencias de audio.
—Y escucha esto. —Aisló la pista vocal—. La voz principal tiene autotune configurado al 40%. Suficiente para corregir microdesafinaciones pero no tan obvio como para sonar robótico. Eso es mezcla de estudio profesional aplicada en vivo.
—¿Están haciendo playback? —preguntó Ruri.
—No exactamente. Están cantando en vivo, pero hay una pista de apoyo vocal al 30% de volumen mezclada debajo. Si una de ellas falla una nota, la pista la cubre. Es el mismo truco que usé con AIRAM J+D, pero ejecutado con mucho más presupuesto.
María se recostó en el sofá, cruzando los brazos.
—Mi veredicto técnico: Este show costó mínimo ¥8 millones en preproducción. Coreógrafo profesional, ingeniero de sonido de gira, diseñador de iluminación. No hay forma de que cinco chicas "independientes" paguen esto.
[Perspectiva 2: Norman - La Auditoría Financiera]
Norman había estado tecleando furiosamente en su tablet durante toda la presentación. Ahora tenía una hoja de cálculo completa desplegada.
ANÁLISIS DE COSTO-BENEFICIO: COOKIE INVERSIÓN VISIBLE: - Vestuario (5 uniformes custom): ¥350,000 - Escenografía (tablero LED interactivo): ¥2,500,000 - Producción audiovisual (pre-show): ¥3,000,000 - Coreografía profesional (estimado 3 meses): ¥1,500,000 - Mezcla de audio en vivo: ¥400,000 - Marketing digital previo (ads, bots, trending): ¥2,000,000 TOTAL INVERSIÓN: ¥9,750,000 RETORNO PROYECTADO (si ganan): - Contrato con Q-ART: ¥50,000,000 (5 años) - Merchandising (conservador): ¥20,000,000 - Regalías y apariciones: ¥15,000,000 TOTAL RETORNO: ¥85,000,000 ROI: 872%
Norman levantó la vista hacia la pantalla, donde Cookie ejecutaba un cambio de formación perfectamente sincronizado.
—Esto no es un acto de pasión —dijo en voz baja—. Esto es una inversión de capital de riesgo.
María lo miró de reojo.
—¿Me estás dando la razón?
—Te estoy dando los números. —Norman giró su tablet para mostrarle la hoja de cálculo—. Alguien invirtió casi diez millones de yenes en estas chicas. Esa no es una apuesta, es una estrategia. Y ese alguien espera un retorno.
—¿Y eso las hace menos válidas como artistas? —preguntó Ruri suavemente.
Norman la miró.
—No. Pero las hace menos independientes. Dijeron que "ahorraron entre todas" para hacer esto. Es una mentira. Y las mentiras en esta industria siempre tienen un precio.
María tecleó algo rápidamente.
—Espera. Si asumimos que hay un inversor oculto, y que ese inversor puso ¥10 millones... —hizo una pausa— ...¿qué porcentaje de las ganancias se va a llevar?
Norman no dudó.
—En contratos estándar de capital de riesgo para entretenimiento, el inversor se lleva entre el 40% y el 60% de las ganancias netas hasta recuperar su inversión más intereses. Después baja al 25%-35% perpetuo.
Ruri hizo el cálculo mentalmente.
—Entonces si ganan el contrato de ¥50 millones... ¿cuánto recibirían realmente cada una?
Norman ajustó sus números.
—Asumiendo un 50% para el inversor, quedan ¥25 millones. Dividido entre cinco: ¥5 millones cada una. A lo largo de cinco años, eso es ¥1 millón anual. ¥83,000 al mes.
El silencio que siguió fue pesado.
—Menos que yo —susurró Ruri—. Y yo estoy en la cárcel.
María cerró los ojos.
—Por eso es una prisión. No importa si ganas o pierdes. El sistema está diseñado para que siempre termines debiendo algo.
[Perspectiva 3: Ruri - La Humanidad]
Mientras Norman calculaba números y María diseccionaba técnica, Ruri simplemente miraba.