Recapitulación:
Era el emparejamiento perfecto desde el punto de vista narrativo. El misterio contra la tecnología. Lo oculto contra lo digital. La chica sin rostro contra la chica que no existe.
[Siren's Call - El Silencio Antes de la Tormenta]
En el reservado VIP, los tres miraban la pantalla en silencio absoluto.
Las imágenes de S_Hollow y Neon_Girl giraban en la pantalla en un loop hipnótico, acompañadas de estadísticas de engagement y proyecciones de audiencia.
María fue la primera en hablar.
María: "Mierda."
Norman cerró su tablet con un golpe seco.
Norman: "Era inevitable. Desde el punto de vista de producción, es el mejor arco narrativo posible. Dos conceptos opuestos. Dos enigmas. Dos productos que no muestran su cara."
Ruri no apartaba la vista de la pantalla.
En el televisor, Neon_Girl bailaba en perfección digital absoluta—cada movimiento calculado por algoritmos, cada expresión facial renderizada por inteligencia artificial.
Cero errores. Cero cansancio. Cero humanidad.
Ruri recordó los ojos asustados de la chica dentro del traje motion-capture. Recordó su voz temblorosa: "No puedo parar. Si paro, me reemplazan."
Ruri: "Ella es perfecta."
María: "Sí."
Ruri: "Y yo soy humana."
María asintió lentamente.
Ruri se puso de pie. Su movimiento fue lento, deliberado. Como alguien que acaba de tomar una decisión irreversible.
Ruri: "Norman, me dijiste que la perfección técnica de Takumi no servía. Que la perfección de Cookie era aburrida porque era predecible."
Norman: "Sí."
Ruri: "Entonces no voy a intentar ser perfecta. No puedo ganarle a un holograma en perfección. Pero puedo hacer lo único que un holograma no puede hacer."
María: "¿Qué?"
Ruri miró a ambos. Sus ojos—normalmente tímidos, siempre huyendo del contacto directo—ahora tenían algo diferente.
Determinación.
Ruri: "Sangrar."
[El Comercial del Vestido - ¥70,000]
Antes de que Norman pudiera responder, el programa cortó a comerciales.
La pantalla del televisor cambió abruptamente.
Música orquestal épica con toques electrónicos. El tipo de música que se usa en comerciales de perfumes caros.
Un fondo de terciopelo negro. Iluminación cinematográfica.
Y entonces, la máscara de S_Hollow apareció girando en cámara lenta, capturando la luz como un cristal fracturado.
Voz en Off (grave, seductora): "El misterio no se cuenta. Se viste."
La imagen cambió.
Una modelo profesional—alta, delgada, con el cabello rubio perfectamente peinado—caminaba por un estudio minimalista. Llevaba puesto el vestido gótico de S_Hollow. Réplica exacta. Cada detalle de encaje, cada botón, cada pliegue.
La modelo no se parecía en nada a Ruri.
Voz en Off: "Edición Coleccionista Limitada. Réplica Oficial del Vestido S_Hollow. Seda importada. Detalles bordados a mano. Certificado de autenticidad incluido."
La cámara hizo un zoom al rostro de la modelo. Llevaba puesta una réplica de la máscara de zorro.
Voz en Off: "Sé parte de la leyenda."
En la parte inferior de la pantalla, el precio parpadeó en letras doradas con efecto de brillo:
¥70,000
Voz en Off: "Solo 300 unidades. Disponible ahora en la app de Q-ART. Envío internacional disponible."
La pantalla se fundió a negro.
En el reservado, nadie habló durante cinco segundos.
Norman fue el primero en romper el silencio. Su voz salió fría, clínica, pero con un matiz de rabia contenida.
Norman: "Trescientas unidades por setenta mil yenes cada una..."
Sacó su teléfono. Abrió la calculadora.
Norman: "Veintiún millones de yenes en inventario. Si se vende todo, Q-ART recupera el costo de producción del vestido original y genera una ganancia neta de aproximadamente diecinueve millones."
Guardó el teléfono.
Norman: "Y tú no ves ni un yen de eso. Porque el vestido es propiedad de la marca S_Hollow. Y la marca S_Hollow es propiedad de Q-ART."
María giró hacia Ruri. Su expresión era de rabia pura.
María: "Están vendiendo tu piel, Ruri. Literalmente. Vendiendo la ropa que usas, la imagen que creaste, el misterio que construiste... y ni siquiera usaron tu cuerpo para el comercial. Usaron a una modelo profesional."
Ruri miraba la pantalla negra del televisor.
Ruri: "La chica del comercial... no se parecía a mí."
María: "Porque no les importas. Les importa la máscara. Les importa el vestido. Les importa la marca. Tú eres opcional."
Ruri se llevó las manos al vestido que llevaba puesto—el original, el real, el que ella había ayudado a diseñar. Lo tocó como si estuviera verificando que todavía era suyo.
Ruri: "Este vestido era mío. Era lo único que sentía que me pertenecía en este edificio."
Norman: "Ya no."
Ruri cerró los ojos.
Ruri: "Soy un producto. De verdad soy un producto."
[Cierre del Capítulo - La Realidad Final]
El programa regresó de comerciales. Josh y Luna estaban despidiéndose de la audiencia con sonrisas profesionales y promesas de "la semana más épica del torneo".
Norman apagó el televisor.
El reservado quedó en silencio. Solo el zumbido bajo del aire acondicionado.
María miraba a Ruri con preocupación. Ruri se había sentado de nuevo, con las manos sobre el regazo, mirando al vacío.
María: "Ruri, ¿estás bien?"
Ruri no respondió inmediatamente.
Cuando habló, su voz salió baja pero firme.
Ruri: "Necesito irme. Necesito... procesar esto. A solas."
Norman: "Ruri, tenemos que hablar sobre—"
Ruri lo interrumpió, levantando una mano.
Ruri: "Lo sé. Sé que hay más. Sé que esto es solo la punta del iceberg. Pero ahora mismo... si me dices una cosa más sobre contratos o cláusulas o transferencias de propiedad... voy a colapsar."