Viernes, 23:47 PM - Salida del Siren's Call
Ruri salió del bar por la puerta lateral, evitando la entrada principal donde los guardias de seguridad del edificio Q-ART hacían rondas cada veinte minutos.
El aire nocturno de la ciudad la golpeó—frío, húmedo, con ese olor característico de asfalto mojado y comida rápida que define las noches urbanas de invierno.
Necesitaba caminar. Necesitaba procesar.
Necesitaba respirar aire que no estuviera filtrado por el sistema de ventilación de un edificio corporativo.
Caminó sin rumbo durante diez minutos, alejándose de las luces neón de los estudios de televisión, adentrándose en las calles laterales donde los bares pequeños y las tiendas de conveniencia 24 horas eran las únicas fuentes de luz.
Su mente era un torbellino.
"Veintiún millones de yenes."
"Tú eres opcional."
"La máscara es la estrella."
No se había puesto la máscara para salir del bar. No la necesitaba aquí. Nadie la reconocería sin ella. Para el mundo, Ruri Tsukino era nadie. S_Hollow era la celebridad.
Y esa separación—esa distancia cada vez mayor entre la persona y el producto—era lo que la estaba matando por dentro.
Escena: El Encuentro en la Calle
Ruri dobló en una esquina, buscando la estación de metro más cercana.
Y entonces, escuchó risas.
Un grupo de chicas jóvenes—cuatro, tal vez cinco—caminaban por la acera opuesta. Llevaban bolsas de compras con el logo de Q-ART impreso en letras holográficas.
Ruri se detuvo.
Dos de las chicas llevaban máscaras de zorro plateadas.
No eran las máscaras caras del comercial de ¥70,000. Eran las réplicas baratas—plástico moldeado por inyección, pintado con aerosol plateado genérico, vendidas en las tiendas de merchandising oficial por ¥3,500.
Las máscaras estaban puestas sobre sus cabezas, como diademas. Las chicas reían, haciendo selfies con sus teléfonos, grabando videos cortos para TikTok.
Chica 1 (posando con la máscara): "¡Miren, soy S_Hollow! ¡Soy misteriosa y gótica!"
Chica 2 (riendo): "¡Canta algo! ¡Haz la voz!"
Chica 1 (intentando imitar la voz de Ruri, fallando miserablemente): "Soy un misterio envuelto en seda negra"
Todas estallaron en carcajadas.
Ruri se quedó paralizada en la acera, mirándolas desde el otro lado de la calle.
Una de las chicas cruzó la calle sin mirar—distraída con su teléfono—y chocó directamente con Ruri.
Chica 3 (molesta, sin levantar la vista del teléfono): "¡Fíjate por dónde vas!"
Levantó la vista. Miró a Ruri directamente a los ojos.
No hubo reconocimiento. Ni un destello de "espera, ¿eres tú?". Nada.
Para ella, Ruri era solo otra persona anónima en la calle.
La chica ajustó su bolsa de compras y siguió caminando, reuniéndose con sus amigas.
Chica 2 (ajustándose la máscara de plástico sobre la cabeza): "Vámonos, S_Hollow va a postear en TikTok en cinco minutos. Dice que va a revelar algo sobre su próxima canción."
Chica 4: "¿En serio? ¿Cómo lo sabes?"
Chica 2: "Lo vi en el calendario de contenido que postearon en la app de Q-ART. Tienen todo el cronograma de las próximas dos semanas."
Se alejaron riendo, ignorando completamente a la humana que estaba parada a dos metros de ellas.
La humana que era S_Hollow.
La humana que no tenía idea de que su cuenta de TikTok iba a postear algo en cinco minutos.
Porque ella no manejaba su propia cuenta. Q-ART lo hacía.
Ruri se quedó parada en la acera fría, mirando cómo las chicas desaparecían en la distancia.
Vio su propia "cara" de plástico barato alejándose—esa máscara que había sido diseñada como un símbolo de misterio, ahora convertida en un accesorio de moda de ¥3,500 que adolescentes usaban para selfies.
Vio las bolsas de Q-ART llenas de productos que probablemente tenían su imagen impresa. Llaveros. Stickers. Posters. Tal vez hasta la réplica cara del vestido.
Y sintió algo que no había sentido hasta ahora en todo el torneo.
No era miedo.
No era tristeza.
Era rabia.
Rabia pura, cristalina, con sabor a hierro en la boca.
Escena: El Regreso al Reservado
Ruri dio media vuelta y caminó de regreso al Siren's Call con pasos rápidos, casi corriendo.
Entró por la puerta lateral. Subió las escaleras de dos en dos. Empujó la puerta del reservado VIP sin tocar.
Norman y María estaban exactamente donde los había dejado—Norman con la laptop abierta, rodeado de documentos impresos con texto legal microscópico. María con su tablet, analizando archivos de audio.
Ambos levantaron la vista, sorprendidos por la entrada violenta.
Ruri caminó directo a la mesa y golpeó la superficie de madera con la palma abierta. El sonido fue seco, fuerte.
Ruri: "No voy a dejar que me conviertan en plástico."
Norman cerró la laptop lentamente.
Norman: "Ruri..."
Ruri lo interrumpió. Su voz salió firme, sin titubeo.
Ruri: "Dijiste que había una tercera opción. Una opción arriesgada. Quiero escucharla. Ahora."
María miró a Norman con una expresión que decía claramente: "Es tu turno."
Norman se quitó los lentes. Los limpió con un pañuelo de tela. Se los volvió a poner. Era su ritual cuando necesitaba decir algo importante.
Norman: "Siéntate."
Ruri: "Prefiero estar de pie."
Norman: "Siéntate, Ruri. Porque lo que voy a mostrarte va a hacer que quieras estar sentada."
Hubo un segundo de tensión.
Ruri se sentó.
Escena: La Revelación de la Cláusula 27
Norman giró la laptop hacia Ruri. La pantalla mostraba un documento PDF con el logo de Q-ART en el encabezado.
CONTRATO DE REPRESENTACIÓN ARTÍSTICA - MODALIDAD: TALENTO EMERGENTE