Lunes, 9:47 PM – Sirens Call, Reservado Privado
BLOQUE 1: LA PROPUESTA DESESPERADA
El ambiente en el reservado era denso, como si el aire hubiera sido reemplazado por gelatina fría. Norman Thayne estaba de pie junto a la puerta, con su abrigo gris y su maletín de cuero, observando la escena con la misma impasibilidad con la que se miraría un balance financiero en números rojos.
Ruri y María estaban de pie, tensas, como si esperaran una explosión. Yuki se había levantado del sofá y ahora estaba frente a Norman, sosteniendo su mirada con una mezcla de terror y una determinación suicida.
—¿Por qué estás aquí? —repitió Norman. Su voz era plana, sin curiosidad, solo exigiendo datos.
Yuki tragó saliva. Sabía que no podía mentir. No a él.
—Porque no tengo a dónde ir —dijo, su voz temblando ligeramente—. Y porque necesito hacerle una propuesta.
Norman arqueó una ceja, un gesto microscópico que en su lenguaje corporal significaba escepticismo extremo.
—¿Una propuesta? —Miró a María—. ¿Esto es obra tuya?
—No —intervino María rápidamente—. La encontramos en el pasillo. Iba a cometer una estupidez. La trajimos aquí para evitar daños colaterales a la imagen de Ruri.
Norman asintió, aceptando la lógica. Luego volvió su atención a Yuki.
—Tienes un minuto. Mi tarifa por minuto de consulta fuera de horario es de ¥15,000. Te lo estoy regalando. Empieza.
Yuki respiró hondo. Recordó las palabras de María. Datos. Lógica. Utilidad.
—Quiero que compre mi contrato.
El silencio que siguió fue absoluto. Incluso el ruido amortiguado del televisor parecía haberse detenido.
Norman no se rió. No se burló. Simplemente la miró con una intensidad clínica.
—Tu contrato —dijo lentamente—. El que tiene una cláusula de rescisión de 102 millones de yenes por "daños y perjuicios" a la marca Neon_Girl.
—Sí.
—¿Y por qué haría yo eso? —Norman dejó su maletín sobre una silla vacía, pero no se sentó—. Financieramente, eres un pasivo tóxico. Tu marca está quemada. Tu deuda es impagable. Tu valor de mercado actual es cero.
—Porque no soy un pasivo —dijo Yuki, dando un paso adelante—. Soy un activo infravalorado.
Norman ladeó la cabeza, intrigado.
—Bien. Demuéstralo.
Norman se sentó finalmente. Sacó su tablet del maletín. La pantalla se iluminó con un resplandor azul.
María retrocedió hacia el sofá, sentándose junto a Ruri. Ambas observaban en silencio.
En la pantalla del televisor, Josh North anunciaba:
"¡Y AHORA, EL TERCER DUELO DE LA NOCHE! ¡VERA VS THE TWINS!"
Norman no miró la TV. Mantuvo sus ojos en Yuki.
—Siéntate —ordenó, señalando la silla frente a él.
Yuki obedeció. Se sentó con la espalda rígida, las manos apretadas sobre sus rodillas.
Norman abrió una hoja de cálculo en blanco en su tablet.
—Voy a hacerte preguntas. Vas a responder con honestidad absoluta. Si mientes una sola vez, termino la auditoría y sales de este reservado. ¿Entendido?
—Entendido.
Norman tecleó algo en la parte superior de la hoja:
═══════════════════════════════════════ AUDITORÍA DE ACTIVO: YUKI (NEON_GIRL) FECHA: Lunes, 21:47 PM OBJETIVO: Determinar valor de mercado real COSTO DE AUDITORÍA: ¥0 (Inversión especulativa) ═══════════════════════════════════════
—Primera pregunta —Norman la miró directamente a los ojos—: ¿Qué sabes hacer sin el traje de Neon_Girl?
LA AUDITORÍA - PARTE 1: DESMANTELANDO LA ILUSIÓN
Yuki parpadeó, sorprendida por la pregunta.
—Yo... puedo cantar. Puedo bailar. Tengo entrenamiento en—
—No —interrumpió Norman—. Te pregunté qué sabes hacer sin el personaje. Sin el avatar holográfico. Sin el presupuesto de Q-ART. Si mañana te paro en una esquina con ropa normal y un micrófono barato, ¿qué tienes?
Yuki abrió la boca. La cerró. Pensó.
—Tengo... —su voz era cada vez más pequeña— ...voz. Técnica de baile. Puedo leer partituras.
—¿Compones?
—No.
—¿Produces?
—No.
—¿Tocas algún instrumento a nivel profesional?
—No.
—¿Tienes seguidores leales propios, no de la marca Neon_Girl?
Yuki bajó la vista.
—No lo sé. Nunca tuve acceso a las cuentas.
Norman tecleó sin emoción:
HABILIDADES INDEPENDIENTES: MÍNIMAS Autonomía creativa: NULA Marca personal separada de Q-ART: INEXISTENTE
—Segunda pregunta: ¿Cuál es tu ventaja competitiva?
Yuki levantó la vista bruscamente.
—¿Qué?
—Es una pregunta simple. —Norman dejó de teclear—. Hay diez mil chicas en Japón con tu rango vocal. Cinco mil con tu técnica de baile. Mil que además son más jóvenes, más baratas, y sin deudas. ¿Por qué debería comprarte a ti en lugar de reclutar a una de ellas?
El silencio se extendió.
Yuki abrió la boca. No salió nada.
Intentó de nuevo.
—Yo... tengo experiencia. He estado en televisión. He—
—Experiencia negativa —interrumpió Norman—. Tu única aparición televisiva terminó en derrota. Tu única marca reconocible está quemada. Esa no es una ventaja. Es un pasivo adicional.
Yuki sintió algo rompiéndose en su pecho.
—No lo sé —admitió finalmente, con la voz quebrándose—. No sé cuál es mi ventaja. Q-ART nunca me dijo qué hacía especial a Neon_Girl. Solo me dijeron que sonriera, que bailara, que cantara lo que me daban. Y cuando fallé...
Se detuvo. Respiró.
—...cuando fallé, me dijeron que era reemplazable. Y tal vez... tal vez siempre lo fui.
Norman tecleó:
Autoconciencia: 7/10 (reconoce su posición) Identidad propia: 2/10 (sin núcleo definido) Valor percibido por ella misma: CERO
María, desde el sofá, observaba con una expresión difícil de leer. Reconocía esa voz. Era la misma que ella había tenido hace dieciocho meses.
Ruri abrazaba el cojín, sin saber si debía intervenir.
Norman continuó, implacable.
—Tercera pregunta: Perdiste contra S_Hollow por margen estrecho. 52 a 48. Técnicamente, tu performance fue superior. Mejor coreografía. Mejor producción. Entonces, ¿por qué perdiste?