El Auditor

Capítulo 42: Descenso a la Locura

Miércoles, 9:47 AM – 31 horas antes de las Semifinales

BLOQUE 1: LIBERTAD LENTA

ESCENA 1: OFICINAS DE Q-ART - SALA DE FIRMAS - 10:03 AM

La Sala de Firmas era un cubo estéril de vidrio y acero en el piso doce de Q-ART Entertainment. Paredes blancas. Mesa de conferencias negra. Sillas ergonómicas grises. Sin ventanas. Sin decoraciones. Sin alma.

Era el lugar donde los contratos nacían.

Y donde morían.

Yuki estaba sentada en una de las sillas, con las manos sobre las rodillas, mirando los documentos apilados frente a ella.

"TERMINACIÓN DE CONTRATO LABORAL - YUKI (NEON_GIRL)"

Treinta y dos páginas de lenguaje legal.

Treinta y dos páginas que significaban libertad.

Frente a ella, dos ejecutivos de Q-ART:

Yamada Kenji (Director de Gestión de Talento): Cincuenta y dos años. Expresión neutral. Bolígrafo en mano.

Sato Hiroshi (Analista Legal): Treinta y ocho años. Laptop abierta. Ojos cansados de leer contratos toda su vida.

A su lado, Norman Thayne. Traje gris. Maletín sobre las rodillas. Observando todo con ojo clínico.

Yamada deslizó un bolígrafo a través de la mesa hacia Yuki.

—Página veintitrés. Firma al pie. Iniciales en cada página marcada con post-it amarillo.

Yuki tomó el bolígrafo.

Sus dedos temblaban ligeramente.

No de miedo.

De algo más profundo.

Abrió el documento en la página veintitrés.

CLÁUSULA DE TERMINACIÓN FINAL: Al firmar este documento, YUKI renuncia a todos los derechos y obligaciones bajo el contrato original con Q-ART Entertainment. Q-ART Entertainment renuncia a: a) Cláusula de rescisión de ¥102,000,000 b) Derechos sobre marca "Neon_Girl" c) Cualquier reclamación futura sobre trabajo realizado bajo contrato YUKI renuncia a: a) Salario pendiente (¥0 - pagado en su totalidad) b) Beneficios corporativos (alojamiento, alimentación, seguro) c) Cualquier reclamación por daños emocionales o físicos Ambas partes acuerdan separación limpia y definitiva. _______________________ _______________________ Firma de YUKI Firma de Q-ART Representative

Yuki leyó cada palabra.

Dos veces.

Tres veces.

"Cualquier reclamación por daños emocionales o físicos"

Tres años de su vida. Borrados. Sin compensación. Sin disculpas.

Pero también: sin deuda. Sin cadenas. Sin Neon_Girl.

Puso la punta del bolígrafo sobre la línea.

Y firmó.

Un trazo. Dos. Su nombre completo en kanji.

結城 (Yuki)

Algo se rompió en su pecho.

No fue dolor.

Fue... liberación.

Como quitarse una camisa de fuerza después de años.

Norman observaba sin expresión. Pero sus ojos registraban cada microexpresión en el rostro de Yuki.

Yamada tomó el documento. Lo revisó. Asintió.

—Firmado y aceptado. A partir de este momento, Yuki, ya no tienes ninguna relación contractual con Q-ART Entertainment.

Sacó un sobre manila.

—Estos son tus documentos finales. Certificado de terminación. Carta de liberación de deudas. Historial de pagos. Los necesitarás para impuestos.

Deslizó el sobre hacia ella.

Yuki lo tomó con manos todavía temblorosas.

—¿Eso es... todo?

—Eso es todo.

Silencio.

Sato Hiroshi cerró su laptop.

—Tienes hasta las 6 PM de hoy para desalojar cualquier pertenencia personal que hayas dejado en las instalaciones de Q-ART. Después de eso, tu tarjeta de acceso será desactivada.

Yuki asintió.

—Entendido.

Yamada se puso de pie. Extendió la mano.

—Buena suerte, Yuki. Espero que encuentres lo que buscas.

No fue sarcasmo. Fue genuino. En su propia manera corporativa y distante.

Yuki estrechó su mano.

—Gracias.

Los dos ejecutivos salieron de la sala.

La puerta se cerró con un clic suave.

Yuki y Norman se quedaron solos.

Silencio durante treinta segundos.

Finalmente, Yuki soltó el aire que no sabía que estaba conteniendo.

—Ya está.

—Ya está —confirmó Norman.

—Soy... libre.

—Legalmente, sí.

Yuki lo miró.

—¿Qué significa eso?

Norman guardó su tablet en el maletín.

—Significa que el papel dice que eres libre. Pero la libertad real es algo que tienes que construir. Nadie te la da. Ni siquiera yo.

Se puso de pie.

—Vamos. Tenemos una reunión a las once.

—¿Reunión?

—Nuestra primera reunión como socios. Necesitamos discutir qué viene después.

Yuki se levantó lentamente.

—¿Socios?

Norman la miró directamente.

—Sí. Socios. No trabajo con esclavos, Yuki. Trabajo con personas que tienen voz. Y ahora tú tienes voz. Úsala.

Salió de la sala.

Yuki se quedó de pie por un momento.

Miró el sobre manila en sus manos.

Luego miró la puerta por donde Norman había salido.

Y por primera vez en tres años...

...sonrió.

Fue una sonrisa pequeña. Casi imperceptible.

Pero era real.

ESCENA 2: CAFÉ CERCA DE Q-ART - 11:18 AM

El café era un lugar pequeño y acogedor a tres cuadras de las torres corporativas. Paredes de madera oscura. Mesas bajas. Olor a café recién molido. Música jazz suave en el fondo.

Norman y Yuki estaban sentados en una mesa junto a la ventana.

Dos tazas de café. Una laptop abierta entre ellos.

Norman tecleaba algo. Yuki miraba por la ventana hacia la gente caminando en la calle.

Oficinistas con trajes. Estudiantes con mochilas. Madres con niños pequeños.

Gente viviendo vidas normales.

Algo que ella no había tenido en tres años.

—¿Yuki?

Ella parpadeó. Se giró hacia Norman.

—¿Sí?

—Te pregunté qué quieres hacer.

—¿Hacer?

—Con tu carrera. Con tu vida. Ahora que eres libre de decidir.

Yuki abrió la boca.

La cerró.

No tenía respuesta.

Norman esperó pacientemente.

Finalmente, Yuki habló:



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En el texto hay: misterio, thriller, manager

Editado: 09.04.2026

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