EL AUDITOR
Capítulo 8
Fuera de tiempo
Martes. 09:02.
S_Hollow seguía sin existir fuera de Choose Your Talent.
No había redes anteriores. No había fotografías reutilizadas. No había una cuenta olvidada con el mismo alias, una presentación en un bar pequeño, un perfil de productor, un nombre legal filtrado en créditos ni una dirección comercial que condujera a algo más útil que un formulario genérico de Q-ART.
Envié un correo.
No respondió.
Martes. 18:17.
Envié un segundo.
Nada.
Miércoles. 13:41.
El tercero fue menos diplomático.
Sé que su infraestructura pública es prácticamente nula. Viper_X entra con una comunidad ya movilizada y usted depende del 60 % del jurado para sobrevivir. Si quiere hablar antes del lunes, responda este correo.
No hubo rebote.
No hubo confirmación.
No hubo respuesta.
Una dirección activa y una persona que no quería utilizarla.
La ausencia podía ser estrategia.
También podía ser incompetencia.
No tenía datos suficientes para distinguirlas.
Cerré el expediente.
No porque hubiera dejado de interesarme.
Porque seguir mirando una celda vacía no genera información nueva.
◆
Viernes. 10:14.
Comprar entradas para un programa que podía ver gratis por internet era, en términos estrictos, una decisión financieramente inferior.
Compré dos.
La transmisión de Q-ART me permitiría ver el producto terminado.
Yo quería ver el producto y al cliente al mismo tiempo.
Desde una pantalla podía medir encuadres, mezcla, duración y edición en vivo. Desde Studios North podía medir algo más importante: qué ocurría cuando la cámara apuntaba a otro lugar.
Abrí el contacto de María.
NORMAN: Compré dos entradas para el lunes.
La respuesta llegó treinta y nueve segundos después.
MARÍA: Devuelve una.
NORMAN: ¿No asistirá?
MARÍA: Tengo pase de staff.
NORMAN: AIRAM J+D.
MARÍA: ¿Por quién más estaría trabajando un lunes en la noche?
La pregunta no requería respuesta.
Vendí la segunda entrada al mismo precio de compra once minutos después.
Pérdida financiera: ¥0.
Pérdida de tiempo: seis minutos y cuarenta y dos segundos.
Aceptable.
El sábado, Q-ART ocupó media ciudad.
Stynks aparecía en estaciones, pantallas exteriores y anuncios verticales de la aplicación. Cyndy X miraba a cámara con una expresión que prometía incendiar algo caro. Miki aparecía un paso atrás, guitarra sobre el hombro. Kai y Ryuu completaban una imagen calculada para parecer espontánea.
Viper_X tenía piezas completamente distintas dirigidas a su comunidad: códigos, clips verticales, recompensas por participación y un contador para el lunes.
S_Hollow tenía una silueta negra.
Nada más.
Q-ART había conseguido monetizar incluso la ausencia de material.
La frase bajo la silueta decía:
¿QUIÉN ESTÁ DETRÁS DE LA VOZ?
No respondía mi pregunta.
La vendía.
◆
Lunes 12. 18:36.
Studios North era más pequeño de lo que parecía en las piezas promocionales y más grande de lo necesario para un programa que había empezado con sesenta videos subidos a una página web.
Tres mil personas cabían en las gradas.
Q-ART había encontrado una forma de hacer que parecieran diez mil.
El vestíbulo estaba dividido en colores.
Rojo y negro para Stynks.
Azul para Blue_Echo.
Dorado para Vera.
Naranja para Big_T.
Había máscaras LED no oficiales de Viper_X, camisetas de AIRAM J+D impresas con suficiente prisa para que algunas tuvieran el logo ligeramente descentrado y una mesa de mercancía oficial de Q-ART que vendía pulseras luminosas a un margen que habría considerado ofensivo si no fuera tan eficiente.
No compré una.
La mujer frente a mí compró cuatro.
Dos eran para niños que ya llevaban pulseras.
La duplicación de consumo no parecía preocuparle.
Stynks era el grupo más visible sin necesidad de mirar un contador.
Camisetas.
Parches.
Maquillaje oscuro.
Dos adolescentes habían dibujado STYNKS en sus mejillas con marcador rojo. Un hombre de aproximadamente cincuenta años llevaba una polera demasiado pequeña con la cara de Cyndy y fingía no notar que su hija se reía de él.