( Perspectivas Reveladas)
Carolay (Madre de Luna Nefthally Simons):
Su corazón latía con una mezcla de anticipación y una alegría silenciosa. Elara le había contado todo sobre Arick, sobre el lazo poderoso que unía a su hija con el Rey Alfa. Había guardado el secreto, como Luna le había pedido, pero cada conversación telefónica la había llenado de una certeza profunda: su niña finalmente había encontrado su lugar.
Verla descender del jet, vestida con esa elegancia oscura que resaltaba su belleza única, de la mano de un hombre tan imponente y protector, la llenó de una emoción abrumadora. La bendición que Arick pedía no era una formalidad; era el reconocimiento de un destino que la Diosa Luna había tejido para su pequeña.
Las lágrimas que resbalaron por sus mejillas eran de pura felicidad. Su Luna, la niña que había soportado tanto, ahora era la compañera de un rey. El rechazo de Mathew, que tanto dolor le había causado, palidecía ante la grandeza de su presente. La Diosa Luna siempre había tenido un plan, uno mucho más grandioso de lo que jamás hubieran imaginado.
Robert (Padre de Luna):
La sorpresa lo dejó sin aliento. Ver al Rey Alfa inclinar su cabeza ante él, pidiendo su bendición... era algo que nunca en sus sueños más salvajes habría imaginado. Y luego, ver a Luna salir del jet, tan diferente de la joven que recordaba, irradiando una fuerza tranquila junto a ese hombre poderoso... una oleada de orgullo lo invadió. Su pequeña Luna, que había sufrido tanto por el rechazo de antaño, tenía ahora una segunda oportunidad para el amor, un lazo aún más fuerte, más significativo.
La felicidad por ella era inmensa. Siempre había sentido que Luna estaba destinada a algo especial, algo más allá de los límites de su manada. Verla ahora, de la mano de su alma gemela, el Rey Alfa, llenó su corazón de una profunda paz. La Diosa Luna había guiado a su hija hacia un futuro brillante, un futuro que él nunca había podido prever.
Rob (Hermano de Luna):
Sus ojos se abrieron con sorpresa al ver el jet aterrizar. La llegada del Rey Alfa era un evento sin precedentes para su pequeña manada, y la curiosidad lo había mantenido en vilo durante los preparativos. Pero al ver a Luna descender, de la mano de ese hombre imponente, sintió un vuelco en el pecho que no pudo identificar de inmediato. Su hermana pequeña, la que siempre había sido un poco diferente, la que había soportado el rechazo de Mathew con tanta entereza... ahora irradiaba una belleza serena y una confianza que nunca antes había presenciado.
Cuando el Rey Alfa la presentó como su Luna, su alma gemela, la incredulidad lo golpeó con fuerza. ¿Luna? ¿Con el Rey Alfa? Un orgullo inmenso comenzó a crecer en su interior, mezclándose con una punzada de remordimiento por no haberla protegido más en el pasado. Siempre la había querido, pero quizás no había comprendido la verdadera profundidad de su espíritu. Verla ahora, de la mano de un hombre que obviamente la valoraba tanto, lo llenó de una alegría genuina por su felicidad. Parecía que la Diosa Luna realmente le había reservado un destino extraordinario.
Mathew.
Sus ojos seguían la figura de Luna mientras descendía del jet, una belleza etérea que nunca había notado realmente. La mano entrelazada con la del Rey Alfa lo golpeó como un puñetazo en el estómago. El recuerdo de su propio rechazo, la vergüenza que lo había atormentado durante meses, regresó con una fuerza renovada. Quería a Lyra, su compañera elegida, pero la visión de Luna junto al Rey Alfa despertó un profundo remordimiento en su corazón.
Su lobo gimió internamente, un lamento silencioso por el alma gemela que había dejado escapar. Sabía que no había vuelta atrás, que el destino de Luna ahora estaba sellado. Una punzada de tristeza por la oportunidad perdida y una genuina felicidad por la chica que vio crecer luchaban dentro de él, dejando un sabor amargo en su boca.
Thomas y Emma (Alfa y Luna de la Manada Luna Oscura):
El asombro los dejó momentáneamente sin palabras. El Rey Alfa, en su territorio, pidiendo la bendición de los padres de Luna... y luego, la aparición de la propia Luna, transformada, irradiando una presencia inesperada. El rechazo de su propio hijo hacia ella ahora adquiría un significado completamente nuevo. ¿Habían sido ciegos ante el verdadero valor de esta joven?
La implicación de que Luna fuera la compañera del Rey Alfa era monumental para su manada. Una conexión directa con el centro del poder sobrenatural que nunca habían imaginado. Tendrían que reconsiderar todo lo que creían saber sobre Luna Simons y el destino que la Diosa Luna parecía haberle reservado.
Lyra
Una rabia fría y punzante la recorrió al ver a la "sin loba" de la Manada Luna Oscura de la mano del Rey Alfa. ¿Ella? Por mi la habían rechazado, La ironía era insultante. Una estúpida, sin la fuerza de un verdadero lazo, ¿ocupando un lugar tan elevado? Sus celos la consumían. No podía permitir que esto sucediera.
La idea de que esta insignificante criatura pudiera tener más poder o influencia que ella era intolerable. Observaría a Luna con atención, buscando cualquier señal de debilidad, cualquier oportunidad para demostrar que no era digna de estar al lado del Rey. Este era un desafío directo a su posición, y Lyra no pensaba retroceder.
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Editado: 19.07.2025