El Beso del Demonio

Cap. 14

Da vueltas en la cama, está incomoda, siente el frio subir por su espalda y su pecho sube y baja mientras su respiración se dificulta en demasía, aprieta los ojos con fuerza mientras parece estar soñando profundamente; su sueño es extraño, tan vívido y sentido que en ese estado no sabe diferenciar la verdad de la mentira, la ilusión de la realidad, lo bueno de lo malo…

Una mano acaricia su mejilla, allí, en ese mundo de fantasía en el que está sumergida la compañía de un ser alado no la abandona, ¿Acaso son recuerdos? ¿Un momento vivido en vidas anteriores?

El rose de sus labios la hace suspirar, cierra los ojos disfrutándolo, sintiendo un tenue calor nacer en el pecho que va más allá de algo meramente físico sino de un sentimiento lleno de emociones confusas y distorsionadas; apenas sus ojos se abren puede verlo claramente, Shamshiel es quien despierta esos sentimientos, esas emociones que parecen desaparecer por completo cuando regresa a la realidad del día a día, sus manos se entrelazan, sus dedos rozan con cuidado pero juguetones, el beso es pícaro pero recatado… propio de una época en la que lo primero era el respeto y el decoro…

Suspira nuevamente, sus ojos se cierran como por arte de magia, casi un acto involuntario que la dispone a disfrutar del momento pero, las cosas no parecen ser del todo buenas; hace frío o la temperatura ha descendido de forma rápida y repentina, aquel dulce beso se trasforma en uno más fiero, carente de algún sentimiento y siendo puramente avasallante y tentador en todos los sentidos. Abre los ojos sorprendida para encontrarse con Lucifer cara a cara, besándola, tocándola, tentándola a ceder y para su desconcierto y terror… ella lo hace… cae lentamente ante él sin poder hacer nada, perdiéndose en aquella gélida oscuridad que aprisiona su pecho para evitar el paso de oxígeno a su sistema respiratorio, para que su piel sude en frío y tenga espasmos debido a esto, para que sus músculos se tensen y no pueda moverse… para que muera lentamente en sus garras.

“¿Qué tan segura estás de que esto no ha sucedido? ¿En verdad crees que tu amor por Shamshiel es real? Tú eres mía, siempre lo has sido y caerás como lo has hecho a lo largo de la historia, ante mí, por mí, para mí.”

― ¡No! ¡Por favor! ― grita incorporándose en la cama presa del pánico.

― Tranquila pequeña, estás a salvo ― Clemente sonríe dejando sobre la mesa algo de comida y una botella de agua. ― Lucifer no va a tocarte, solo puede hacerte daño en tu mente mientras estés aquí.

― ¿Dónde estoy? ¿Quién es usted? ― pregunta viéndolo con cautela.

― Soy un amigo de Sam ― sonríe tomando asiento a los pies de la cama ― Mi nombre es Clemente y estás en el cementerio de la ciudad, un lugar santo y sagrado donde no pueden entrar los malos espíritus o por lo menos no los que son regidos por ese loco ángel.

― ¿Sam? Oh, cierto… ―asiente ― ¿Usted sabe…?

― Sí, claro ― asiente ― Luciana, yo conozco a ese joven y a su amigo desde que era un adolescente y le he sido fiel el último tiempo cuando supe porque luchaba, digamos que, siempre he tenido un sentido especial para estas cosas.

― Comprendo ― suspira ― ¿Usted ha presenciado sucesos extraños?

― Niña, deja de buscar señales o algo que te diga que esto es real, lo es y ya, deja de luchar contra algo que no podrás deshacer y céntrate en ti y en mantenerte a salvo; es el mejor consejo que puedo darte ― se pone de pie viendo su reloj de muñeca ― Será mejor que siga con mi trabajo, no temas, puedes andar tanto como quieras por aquí y por favor no salgas de tierra santa, ¿Sí?

― De acuerdo, gracias ― sonríe.

― Come algo, no quiero que Sam me regañe porque no has comido algo ― ríe divertido.

La puerta del cuarto se cierra, lentamente extiende su brazo para tomar la charola y acercarla hasta ella, suspira, el aroma a comida casera despierta su apetito y pronto está probando los bocados; mientras se alimenta no puede evitar recordar ese sueño, fue tan real y así se sintió… confusión es todo lo que puede tener, no hay más, es tan frustrante para ella que no logra dar con una solución.

Aquel beso que comenzó con Shamshiel y terminó con Lucifer la ha dejado sumergida en un mar de presentimientos y recuerdos a los que no puede creerle, ¿Por qué se sintió tan bien besando a Lucifer? ¿Cómo es que puede verse claramente junto a él pero con Shamshiel las cosas son tan raras? ¿Quién es realmente el que se ganó su amor? Si tan solo pudiera recordar…

No debería estar dudando, ¡Fue Lucifer quién la atacó en aquella capilla, fue él quien tomó forma de Marcos y la engañó y no mencionemos que es quien desea darle muerte definitivamente!




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