Hace muchos años no había nada todo era como una enorme mancha oscura. Pero un día pequeñas partículas empezaron a surgir, se empezaron a juntar hasta formar rocas, pequeñas, grandes y estás igualmente se juntaron.
Con el paso del tiempo eran tan grandes que se empezaban a alejar, dentro de uno de estos planetas había pequeños signos de vida, pequeñas partículas que igualmente se empezaron a juntar hasta poder crear una criatura capaz de poder vivir en dicho planeta y con el paso del tiempo empezaron a ser más y a evolucionar.
Las pequeñas criaturas al sentirse tan solitarias, solo ellas, en un inmenso planeta donde no había más signos de vida, ni dentro ni fuera de este.
El espacio era tan inmenso que estás pequeñas criaturas empezaron a poder ver el futuro, podían ver cosas que iban a pasar a través de las estrellas y así es como pudieron saber lo que tenían que hacer así que se dirigieron a una parte específica del planeta y allí encontraron ese hermoso líquido azul, era brillante y todo a su al rededor estaba lleno de vida, había cosas que nunca habían visto en su vida, les maravillo tanto que decidieron hacer que ese líquido se esparciera por todo el planeta y los demás planetas a su al rededor.
Pero una pequeña gota se les resbaló y ellos a otro planeta más alejado de ellos, un planeta no tan grande como el de ellos y es por eso que esa pequeña gota alcanzó para llenarse de vida. Lo que antes era una roca con fuego y lava, ahora era una roca con plantas y agua.
Y así es como le damos inicio a esta historia.