El bosque de cristal

Capitulo 14.- El bosque de cristal

El día había sido largo. Después del reencuentro con los demás, la tensión entre todos era casi palpable, pero Farley no dejaba de mirar hacia el horizonte. Algo en el viento lo llamaba.

Mientras los demás discutían los próximos pasos, él se apartó del grupo y caminó hacia el límite del claro. A lo lejos, se alzaban los árboles del Bosque.

-¿Bueno, qué tal si entonces discutimos en mi reino? -El día había sido largo. Después del reencuentro con los demás, la tensión entre todos era casi palpable, pero Farley no dejaba de mirar hacia el horizonte. Algo en el viento lo llamaba.

Mientras los demás discutían los próximos pasos, él se apartó del grupo y caminó hacia el límite del claro. A lo lejos, se alzaban los árboles del Bosque.
dijo Farley, con una sonrisa.

Avanzó sin esperar respuesta. Cada paso que daba hacía que el sonido del mundo se apagara un poco más. Cuando cruzó la primera línea de árboles, el aire se volvió más pesado, casi sólido. Sintió cómo su cuerpo se estremecía como nunca antes en su propio reino.

Detrás de él, Anna, Tina y los demás intentaron seguirlo, pero una barrera invisible los detuvo.

-¡Farley! -gritó Anna, golpeando el aire con las manos.

Él volteó, pero ya no podía verla con claridad; entre ambos se extendía una pared transparente, como si fuera vidrio líquido.

-¡No pueden entrar! -gritó Farley- ¿¡Pero qué rayos!?-

La barrera vibró, lanzando un eco profundo. Anna dio un paso atrás, frustrada, pero Farley solo asintió. Salió nuevamente del bosque, sin entender porque solo él podía pasar mientras que sus amigos no.
-Qué raro, nunca había pasado esto, el bosque nunca se había comportado así...-

Mientras platicaban, el sol ya había bajado y solo sus últimos rayos alumbraban.

Anna cruzó los brazos.
-Bueno, eso se puede arreglar, pero después de todo esto, yo digo que necesitamos algo de alivio-

-¿Qué propones? -preguntó Raymond, algo escéptico.

Tina sonrió.
-¿Que les parece una fiesta?-

Todos la miraron con sorpresa e incredulidad, pero poco a poco las sonrisas comenzaron a aparecer.

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Y esa misma noche; entre luces, música, y un poco de magia; el grupo se permitió olvidar por unas horas el peso de tener que adaptarse de nuevo al mundo.

Tina cantaba, Raymond tocaba un extraño instrumento, hasta Zack y jack parecían relajados, Sam y Samantha hacían trucos de magia y mantenían el lugar encendido. Poco a poco, se reunieron en más multitud de varios reinos y pueblos.
Farley no bailó, pero observaba a los demás con una media sonrisa, complacido por el ambiente.

-Mira que eres un amargado -le dijo Anna riendo.

-Y tú muy escandalosa -respondió él con una leve risa.

Pero la calma no fue eterna.
Un viento frío barrió la zona, apagando las luces y silenciando la música. La tierra se estremeció, y un rugido grave rompió la noche. La fiesta no solo atrajo invitados deseados.

La niebla llegó de repente. De entre la tétrica oscuridad, surgió una figura envuelta en una capa negra que se movía como si tuviera serpientes. El traje negro se confundiría entre el fondo nocturno, de no ser por los relucientes detalles rojizos en hombros y guantes. Mechones marrones dejaban ver, tras de sí, un par de ojos con brillo carmesí, se nota la furia contenida en esa mirada.

-Así que los reinos despertaron... ¿y hacen una fiesta para celebrar que siguen vivos? qué ternura -dijo la presencia, con una voz que helaba la sangre.

La escasa luz lunar hizo su trabajo y alumbró el rostro del intruso.

Skerp ha llegado.

Zack apretó tanto puños como dientes, fijó su intención asesina en el kraken, estaba a punto de lanzarse contra él, pero Farley se le adelantó.

-¿Qué quieres, Skerp?-

-Terminar lo que empecé -Skerp empezó a sacar de su espalda unos amenazadores tentáculos-. Ni siquiera respetaron el tiempo del contrato, supongo que puedo llevarme a algunos. ¿Quién dará un paso al frente esta vez?-

Farley empezó a tensar los músculos, no quiere que haya más conflicto, pero tampoco puede dejar que dañen a sus compañeros.

-Skerp, esta es tu última oportunidad. Lárgate-

-¡Tú no tienes autoridad sobre mí! -Un filtro rojizo se extiende en la zona-Y me parece que sobre nadie aquí, no sirve de nada que te hagas el valiente para cazar la aprobación de tus "protegidos". Ustedes ya no tendrán oportunidades-
Skerp avanzó con paso firme, Farley respondió dando unos pasos adelante, no hay alternativa. En un rápido movimiento, los tentáculos de Skerp fueron sujetados por enredaderas y sus pies se vieron envueltos en raíces. Para cuando los movimientos bruscos de los apéndices destruyeron todas las enredaderas, ya había espinas clavadas en sus pantorrillas, gracias a raíces que se colaron entre la tela del pantalón.

-¿Espinas? ¿Estás bromeando conmigo acaso? Si de verdad quieres poner resistencia, unas frágiles agujas no harán na...-No pudo terminar de hablar, sus músculos se paralizaron de golpe. Esas espinas estaban imbuidas en savia tóxica, un veneno paralizador.



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En el texto hay: reinos, magia, ficcion

Editado: 28.01.2026

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