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En un lugar oscuro donde apenas podía verse la silueta de una puerta dos chicas que se encontraban dentro junto a un grupo apenas visible, la enmascarada le dijo
-¿Y bien?-
-En nombre del reino de las sirenas, será todo un honor servirle- Dijo esto mientras se inclinaba ante la persona sentada frente a ella y al levantar la vista hacia la persona frente a ella sus ojos se habían tornado de un color rojo.
Se inclino ante alguien a quien apenas se le podía ver el brillo rojo de sus ojos...
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La playa
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Hasad se encontraba caminando entre el espacio de los reinos de Luna y Anna, entre ese camino se encontraba con la mente en blanco, confundido por lo que acababa de pasar con Ushyra y sus hermanos y en como lo verían ahora
-Demonios... Ahora todos pensaran que tengo otros gustos....-
Mientras más caminaba más se acercaba al acantilado... Se quedó en la orilla un momento y vio el océano... Tan hermoso y brillante con el reflejo de la luna y las estrellas, con las olas moviéndose en una pequeña danza que nunca termina y entre más se mueven pareciera que brilla el océano...
Decidió descender desde el pequeño acantilado hasta la orilla de la playa sin acercarse mucho al océano, sumergido en sus pensamientos "Carajo... Todo se esta volviendo tan... raro..."caminaba sin preocupación... Sin darse cuenta que algo empezaba a hacerse a él desde el agua, una criatura marina...
Hasad dio un salto hacia atrás, sus ojos se encendieron y dibujó una línea de fuego frente a él, como marcando un muro defensivo frente a la aparecida figura. Pero antes de que hiciera algo más, aclaró su visión y se dio cuenta de que era Marina quien estaba delante.
-Estás muy a la defensiva, Hasad, ¿Te encuentras bien?- Le preguntó la sirena mientras salía más del agua, ladeando la cabeza- Tú nunca te acercas mucho a esta zona, algo chistoso debido a tú... Eh jaja ¿Cuál es el honor de tenerte aquí?-
-Nada.... La verdad es que estoy bien...- "Que gran mentira, no estoy bien.... Pero tampoco sabría cómo empezar si dijera otra cosa"
-Tal vez seas el zaretheano al que peor se le da mentir-
-Tal vez no pertenezco alli-
Marina usó una extensión de agua para poder colocarse junto al chico, dejando expuesta su intención de platicar.
-Hasad, mírame, soy una sirena. No soy igual a todos los habitantes del océano pese a ser la representante de este. Tampoco soy compatible del todo con ustedes; los habitantes de la superficie. ¿Acaso me dirías que no pertenezco a ningún lado?-
-Bueno... Supongo que no- Hasad ya se imaginaba hacia dónde quería llegar, pero aún así se interesó repentinamente en ella, aunque tuvo que esforzarse para no verse a la defensiva.
-Mi condición no me hace ser enemigo de uno o de ambos lados. Al contrario, soy la que une ambas comunidades. Yo llevo al océano las virtudes de la superficie y viceversa. No soy una abominación o algo así, soy el puente, ¿Me entiendes, Has?-
Marina clavó su mirada en el príncipe, y éste sintió un escalofrío extraño...
-Bueno, nos vemos luego Hasad, cuídate - Se apartó y regresó al agua, pero se dio vuelta hacia él antes de hundirse de nuevo-. Deberías considerar la posibilidad de que seas tú el elegido para llevar la belleza de Zareth al resto del mundo-
Hasad se quedó solo nuevamente, mirando hacia su perturbado reflejo en el agua donde desapareció la sirena.
"Tal vez nadie más lo haya notado, o tal vez yo sea el único al que se le ha presentado, pero sé muy bien que esa no es Marina. Ella no tiene los ojos rojos y mucho menos se comportaría así y su olor... Es muy diferente al olor del mar, ¿huele más a Zareth?"
-Podría estar delirando por lo que pasó antes, pero si existe la posibilidad de que esté en lo correcto, entonces se lo debo decir a Farley y Anna-
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El bosque
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-Siempre me da gusto que vengas a verme, pero... ¿Qué te pasó? ¿Por qué te ves así de mal? Pasa, te daré algunas cosas -Dijo Farley al encontrarse con su amigo en la entrada del bosque.
A sus manos enguantadas le ofrecieron un plátano con aspecto de cristal mientras caminaban hacia el interior del lugar. Él no lo sabía, pero Hasad se la pasó toda la noche despierto y ni siquiera ha vuelto a pisar su reino, por ende, su "hogar" desde lo sucedido ayer.
-Farley, tengo que decirte algo... En realidad, a Anna también, preferiría que estuvieran los dos presentes -Dice Hasad mientras pela el plátano.
-Oh mira qué casualidad, yo tenía planeado reunirlos a los dos porque mañana pasará algo especial: vendrá mi amiga cupido de visita-
-¿Cupido? ¿Vendrá? -Hasad se puso un poco nervioso ante la noticia, pero se enfocó en la suya- Bueno, entonces vayamos al reino de Anna para decirle-
Pese a lo dicho, Hasad estaba claramente cansado, y el viaje no era tan corto.
-Sí, iremos, pero primero descansa un rato, lo necesitas. Puedes quedarte aquí y tomar lo que quieras, yo iré a bañar a Luan para que nos acompañe-Dijo mientras posaba su mirada en el pequeño zorrito cubierto de barro