El Cáliz de Merlín.(volumen 4,)

Capítulo 4: El Código de la Costa.

O
​Escena: Aeropuerto privado cerca de Cornualles. Media tarde.
​Ethan, Zara, y Alistair aterrizaron el Piper Seneca en una pista de césped discreta a una hora de Tintagel. La tensión era palpable; el sol se hundía y la medianoche se acercaba rápidamente.
​—No podemos llevar el avión hasta Tintagel. Es demasiado llamativo. Tendremos que robar un coche y movernos rápido —dijo Zara, asegurando el equipaje.
​Mientras Alistair vigilaba, Ethan desplegó la Armadura de Merlín de nuevo. Los grabados rúnicos eran la clave del mecanismo de neutralización.
​—Sabemos dónde (Tintagel) y sabemos cuándo (medianoche), pero no sabemos cómo colocar la Armadura para que absorba la ilusión del Cáliz. Si la colocamos mal, el Cáliz podría amplificar su poder, no silenciarlo —dijo Ethan, sintiendo el calor del Cáliz en su bolsa.
​Alistair se acercó, señalando una serie de símbolos en el interior del sarcófago de obsidiana.
​—Merlín siempre dejaba la clave final en el envase. Las instrucciones para la colocación de la Armadura no están en las estrellas, sino en la geografía.
​[El Enigma del Sarcófago]
​El interior del sarcófago tenía un mapa grabado que detallaba la costa de Tintagel. No era un mapa de la época medieval, sino un patrón geométrico de tres puntos. Los puntos estaban marcados con símbolos: una espada, un escudo y una corona.
​—Tres puntos en el terreno. La espada, el escudo y la corona. Esto es el plano de emplazamiento —dijo Zara.
​—La Espada debe ser el punto de la Armadura (el Antídoto). La Corona debe ser el punto de la constelación (el Eje Astral). ¿Y el Escudo? —meditó Ethan.
​Alistair señaló el punto del Escudo, que coincidía con una pequeña isla conectada a la costa de Tintagel por un puente natural.
​—Es el punto de "Control de la Verdad". El lugar desde el que se lanza la ilusión. Los Custodios se reunirán en ese punto, con el Cáliz.
​—Entonces, nuestro objetivo es llegar al punto de la Espada y colocar la Armadura antes de que ellos lleguen al punto del Escudo con el Cáliz —resumió Zara.
​Pero los grabados en el sarcófago también incluían un enigma en latín vulgar bajo el símbolo de la Espada:
​"El hombre no puede llevar la armadura. Solo el guardián de la fe inquebrantable puede tocar los tres puntos."
​—"El hombre no puede llevar la armadura"... ¿Significa que solo una mujer o un niño? —preguntó Zara.
​—No. Merlín era más sutil. "El hombre" se refiere a alguien que busca el poder. El guardián de la fe inquebrantable... —Alistair se encogió de hombros . Escena: Aeropuerto privado cerca de Cornualles. Media tarde.
​Ethan, Zara, y Alistair estaban examinando el enigma de Merlín: "El hombre no puede llevar la armadura. Solo el guardián de la fe inquebrantable puede tocar los tres puntos."
​[La Daga de Merlín]
​Alistair sintió un tirón en la Armadura plegada.
​—Merlín era un maestro de los compartimentos ocultos. Si la Armadura es un receptor, debe tener un activador.
​Alistair pasó sus dedos por los pliegues del mithril y encontró un pequeño pestillo disimulado. Al abrirlo, el panel de pecho de la Armadura reveló un hueco interior. Dentro, oculta, había una daga de bronce con una empuñadura de ébano oscura.
​—¡La Daga de Merlín! Una leyenda menor. Se decía que la usaba para tallar las runas, no para el combate —dijo Alistair, emocionado.
​La empuñadura de la daga no tenía un puño, sino un intrincado grabado de palabras en latín antiguo. Ethan se acercó para leerlo.
​"Non est vires. Sed est memoria.
(No es la fuerza. Sino la memoria.)
​Y debajo, un grabado más largo que actuaba como la clave del acertijo:
​"El hombre es aquel que olvida su historia. El guardián es el que vive en la verdad de Camelot. Su mano, al ser tocada por el bronce, se convierte en la Espada de Colocación."
​Alistair palideció, pero había una comprensión en sus ojos. —Merlín no se refería a mí por mi nombre, sino por mi vocación. "El guardián es el que vive en la verdad de Camelot". He pasado mi vida investigando a Arturo, creyendo en los mitos como historia. Yo soy el "Guardián de la fe inquebrantable".
​—Entonces, ¿tú eres la clave, Alistair? —preguntó Zara.
​—Sí. La Armadura solo puede ser activada por una mano que sostenga la daga y que tenga el conocimiento verdadero de la Leyenda Artúrica. Pero hay más.
​Alistair tocó los tres puntos grabados en el mapa del sarcófago (Espada, Escudo, Corona) con la punta de la daga de bronce.
​El mithril de la Armadura reaccionó a la combinación. Los grabados rúnicos y astrales en la Armadura se movieron y se reorganizaron, revelando un simple diagrama de pasos:
​Colocación: La Armadura debe ser colocada sobre una roca de serpentinita (una roca oscura que abunda en Tintagel).
​Activación: El Guardián debe colocar la daga de bronce en la cresta de la roca, apuntando al punto del Escudo (donde estarán Los Custodios).
​El Reverso: Finalmente, la persona con el Cáliz (Ethan) debe chocar el Cáliz suavemente contra la daga.
​—¡El Reverso! El impacto de la Verdad Falsa (el Cáliz) con la Verdad Pura (la Daga, tocada por el Guardián de la Historia) es lo que activa el receptor de la Armadura —concluyó Ethan.
​—Entonces, nuestro objetivo es claro: tú, Ethan, con el Cáliz, y yo, Alistair, con la Daga y la Armadura, debemos alcanzar el punto de la Espada. Zara, debes impedir que Los Custodios nos interrumpan —dijo Alistair, la adrenalina reemplazando su fatiga.
​—El problema es que yo sé dónde está el punto del Escudo en Tintagel, porque es un lugar de poder conocido. Pero el punto de la Espada... ¿dónde colocamos la Armadura? —preguntó Zara, señalando la costa.
Escena: Aeropuerto privado cerca de Cornualles. Media tarde.
​Necesitaban encontrar el punto exacto de la Espada (el emplazamiento de la Armadura) en la compleja geografía costera de Tintagel antes de medianoche.
​[El Anillo del Fénix]
​Alistair se quedó pensativo, tocando su mano. —Después de la Piedra de Shambala, empecé a llevar menos equipo tecnológico. Pero hay algo...
​Se quitó de la mano un anillo de oro desgastado. No era lujoso, sino un objeto sencillo grabado con el símbolo de un Fénix alzándose de las llamas.
​—Merlín creía en el renacimiento, en la renovación —explicó Alistair—. Me lo dio un coleccionista en mis primeros días. Lo desechó como una baratija celta.
​Ethan examinó el anillo. La imagen del Fénix era en realidad una pequeña matriz de orificios microscópicos.
​—Si el Fénix indica el lugar de la 'renovación', y el sarcófago nos dio el mapa... —razonó Ethan.
​Ethan tomó el anillo. Colocó el mapa de la costa de Tintagel del sarcófago sobre el suelo y usó la linterna táctica para proyectar luz a través del anillo, enfocando la matriz del Fénix sobre el mapa.
​La luz, al pasar por los diminutos orificios del Fénix, proyectó un rayo de luz concentrado que iluminó un solo punto en la costa de Tintagel.
​El rayo de luz no iluminó el castillo principal, sino una pequeña cueva en la parte baja del promontorio, accesible solo durante la marea baja. En el centro de esa cueva, el rayo se detuvo en una gran roca de serpentinita (la piedra que mencionaban las instrucciones de la Daga).
​—¡Esa es la ubicación! El punto de la Espada —exclamó Zara, reconociendo el lugar en su GPS.
​—La Cueva del Mago. Es donde, según la leyenda, Merlín custodiaba sus tesoros más valiosos —dijo Alistair, triunfante—. El punto de renovación es la cueva más cercana al mar, lejos del conflicto del castillo.
​—Tenemos el cuándo, el dónde y el cómo. Ahora solo tenemos que llegar allí sin que Los Custodios nos alcancen —dijo Zara.
​Ella consultó su teléfono satelital. La marea baja para exponer la Cueva del Mago sería exactamente a las 11:30 PM, dándoles tiempo de sobra para colocar la Armadura antes de la medianoche.
​—Necesitamos un vehículo rápido y discreto. Estamos cerca de la costa, pero las carreteras son lentas —dijo Zara.
​—Tengo una idea —dijo Ethan, mirando a lo lejos.
​[El Viaje Final]
​Ethan usó su teléfono para hacer una llamada encriptada a un contacto que conocía del último rescate, un entusiasta de los vehículos todoterreno extremos. Minutos más tarde, apareció un Land Rover Defender modificado con neumáticos sobredimensionados y equipo de escalada.
​—Este vehículo puede llevarnos por las pistas rurales más rápido que cualquier coche de policía —dijo Ethan.
​Zara tomó el volante, con la Armadura y la Daga aseguradas. Alistair, aunque débil, se sentó en el asiento trasero con el sarcófago. Ethan se aferró al Cáliz de Merlín, cuyo calor ya no era solo físico, sino que parecía latir con una presencia oscura.
​El sol se estaba poniendo sobre el Atlántico, tiñendo el cielo de naranja y púrpura. La última etapa del viaje a Tintagel había comenzado.
​—Medianoche, Tintagel. Estamos a unas horas del destino final —dijo Zara, pisando el acelerador.
​Mientras el Land Rover modificado devoraba los kilómetros de Cornualles, Ethan tuvo un pensamiento escalofriante.
​—Los Custodios del Grial no se quedarían con el desvío de Bath por mucho tiempo. Su líder es astuto. Encontrarán una manera de seguirnos.
​—Ya lo habrán hecho —dijo Zara, con los ojos fijos en la carretera—. Pero llegaremos primero.



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En el texto hay: aventuras, misterio, acción

Editado: 14.12.2025

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