Escena: Tintagel. Cueva del Mago. Unas horas después.
El sol de la mañana se filtraba en la Cueva del Mago, iluminando la escena: el Cáliz de Merlín, ahora un simple vaso de oro apagado, yacía en el lodo junto a la Armadura de mithril, que había dejado de brillar.
Ethan, Zara, y Alistair estaban exhaustos, pero ilesos.
[El Destino de los Custodios]
Los acólitos de Los Custodios del Grial, con su fe hecha añicos, huyeron en la confusión. Su líder fue capturado por Zara y entregado discretamente a Gavin (el contacto del MI6), junto con la Armadura neutralizadora. El MI6 se encargaría de desmantelar la secta sin publicidad, manteniendo la leyenda del Grial como un mito.
—La Armadura absorbió la capacidad del Cáliz de imponer la verdad. El Cáliz de Merlín es ahora una reliquia histórica más. No volverá a mentir —explicó Alistair, limpiando cuidadosamente la Daga de Merlín.
[El Último Secreto]
Mientras Ethan empacaba la Armadura para el MI6, Alistair examinó la roca de serpentinita donde se había activado el antídoto.
—Mira esto, Zara —dijo Alistair, señalando una fisura en la roca.
El choque energético de la neutralización había abierto una pequeña grieta en la roca, revelando un fragmento de pergamino del tamaño de una moneda. No era un pergamino medieval; estaba hecho de una fibra vegetal densa y desconocida, grabada con una sola frase en sumerio antiguo.
Alistair lo tradujo con un susurro de asombro.
"La verdad final de Merlín no está en el espíritu, sino en la eternidad. La Copa y la Daga son solo el primer paso. Busca el Elixir de los Inmortales en la Ciudad de la Arena, donde los reyes no mueren."
Ethan se acercó, reconociendo las palabras clave. —El Elixir de los Inmortales. ¿Otro objeto de poder de Merlín?
—No de Merlín —dijo Alistair, negando con la cabeza—. El Elixir de los Inmortales es una leyenda del antiguo Oriente Próximo. Se creía que otorgaba la inmortalidad a quien lo bebiera. La "Ciudad de la Arena" es Uruk, en lo que hoy es Irak. La biblioteca de Uruk se cree que custodiaba el secreto de la vida eterna.
—Merlín era un maestro de la alquimia, no solo de la magia. Si él vinculó el "silencio del Grial" con la búsqueda de la inmortalidad... debe haber un motivo oculto —dijo Ethan, sintiendo la familiar llamada a la aventura.
Zara, apoyada en el túnel de contrabando, ya estaba consultando su teléfono satelital, su mente en modo planificación.
—Oriente Próximo. Zonas de conflicto y arenas olvidadas. Es un cambio total de escenario. De castillos y niebla a desiertos y tumbas.
Ethan sintió el peso de las palabras. El Volumen 4 había terminado con la neutralización de la ilusión de la verdad. Pero la búsqueda de la eternidad era un desafío aún más tentador y peligroso.
—El Elixir de los Inmortales... —murmuró Ethan, mirando a Zara—. La historia nunca descansa.
—No lo hace —respondió Zara con una sonrisa de halcón, la adrenalina regresando—. Necesitaremos visas, un buen guía y mapas de las zonas de exclusión aérea.
Fin del Volumen 4: El Cáliz de Merlín. La Conspiración de Avalon
Editado: 14.12.2025