El camino de rosas

CAPÍTULO 12: CELDA DE LA DESESPERANZA.

NARRALOTODO:

Amelia miraba fijamente a Drifas, mientras este entra a palacio como si fuera el dueño del lugar, sin imaginarse que se iba a topar con nuestro querido bestia en los pasillos que daban paso a las estancias gruñendo.

“Controla a tu… ¿Qué es eso?, ¿un perro? ¿un gato?”- pregunta Drifas poniéndose detrás de Amelia.

“Él es bestia y no tienes ningún derecho a insultar lo, no estás siendo amable y no eres bienvenido hasta que nos expliques quién demonios eres y el porqué estás aquí.”

“Uf… bien os lo explicaré pero ¿podemos sentarnos? llevo demasiado tiempo encerrado y con el cuerpo entumecido como para ahora ponerme a contar una historia tan larga”

“Bien… sígueme.”- ella da la vuelta con intención de volver al salón pero bestia no estaba dispuesto a ceder ante la propuesta del demonio.-”Bestia… déjalo pasar, si no nos convence puedes comértelo.”- la bestia satisfecha resopla y sigue por el mismo camino que Amelia.

“Esto es de locos…”- niega Drifas.- “¿En que líos me han metido? Por todos los demonios… mataré al imbécil que me ha obligado ha hacer esta mierda”- refunfuñaba mientras iba tras nuestros protagonistas.

Al llegar al salón todos toman asiento, Amelia se sienta en el sofá donde había estado tumbada cuando tuvo la visión, bestia justo detrás del sofá por si surgía algún problema y Drifas enfrente de ellos.

“Bien ya estamos sentados ahora a lo que íbamos, cuéntanos ¿Por qué has venido? y ¿Quién eres?”

“Si no hay más remedio”- suspira de cansancio él- “Lo principal soy Drifas, hermano mayor de Droiner…”- es interrumpido por los gruñidos furiosos de bestia.- “¿Puedes calmar a tu… ¿Bestia?, realmente no sé ni que es… tiene pinta de ser una mezcla entre un animal mitológico y… un demonio… espera un momento ¿Está hechizado?”

“Sí, lo está… no se como devolverlo a su forma original…”

“Ja… no hay forma, a menos de que la bruja que lo hechizó esté muerta claro, en ese caso si hay una manera de deshacer el hechizo”- dice pensativo.

Amelia abre desmesuradamente los ojos al oír esas palabras.- “¿Tú conoces cómo deshacer el hechizo?, dimelo lo necesito para curarlo.”

“Espera no vayas tan rápido… ¿Qué gano yo con eso?, soy un demonio y no hago las cosas de forma gratuita niña.”

En ese momento a Amelia le viene una imagen de su visión dónde aparecía Drifas y recuerda su mayor deseo.- “Si nos ayudas a destruir a la bruja y a salvar a bestia de la maldición… te ayudaré a salvar a Droiner del yugo de la bruja”- dice con determinación.

El demonio ríe a carcajadas y pregunta.- “¿Cómo una niña como tú podría ayudarme a salvar a mi hermano?”- sigue riendo.

“Acaso ¿No vas a esperar a tu hermano en la cuesta del río Mnot?”- pregunta con suficiencia Amelia y él deja de reír.

“¿Cómo sabes tú la contraseña que utilizamos mi hermano y yo?”- se levanta alterado.

“Para tu información yo también soy bruja… no solo una niña, nunca subestimes un libro por su portada puede llegar a sorprenderte”- Amelia sonríe.- “No tienes de que preocuparte, no soy una bruja como Prix, no, yo soy la última bruja blanca que aún sigue con vida”- responde a la pregunta no formulada del demonio.

“Me sorprende y tranquiliza en partes iguales pequeña hechicera; sin embargo en ti veo falta de práctica y demasiada confianza, las personas como tú deben prepararse durante toda su vida para igualar el poder de una bruja y en casi todos los casos las brujas llevan la delantera. En estos momentos de la historia las brujas y brujos tienen más poder y aliados que vosotros dos juntos, que sin ofender solo sois dos, una bestia y… una hechicera demasiado joven que no sería capaz de detener a una mujer que llevará siglos viva, que es igual a más tiempo de práctica y más poder que tú, no quiero minar vuestra magnífica capacidad de crear  futuros perfectos pero… no veo garantías de adquirir alguna ganancia siendo solo tres en el caso que yo tome la decisión de ayudaros. Piensalo, seríamos tres contra ¿Cuantos? ¿300? ¿400? incluso con 100 guerreros nos comeriamos los mocos entre nosotros. Esto es inútil.”- gira sobre su eje y comienza a danzar por la habitación estresado.

“No somos dos… somos tres, falta una persona… mi amiga Clary está desaparecida, no sé dónde puede estar o si le a pasado algo y pueda estar en peligro… yo…”- los quejido de bestia hacen que Amelia interrumpa su discurso.- “¿Qué pasa bestia?

“Creo que él sabe más de lo que es capaz de gruñir… y yo también… si no me equivoco de persona tal vez tu amiga se encuentre muerta o siendo torturada en estos momentos…”

“¿Qué…?- el rostro de Amelia se puso pálido temiendo la peor de las situaciones.

 

Y no se equivocaban del todo, en esos momentos Clary se encontraba en la oscuridad de su celda en el ‘agujero’ como bien había llamado la bruja al lugar era oscuro, húmedo y terrorífico. Aunque a veces recibía visitas de Droiner con comida y agua, cosa que la bruja no le había ordenado que hiciera, en ese instante otros visitantes se acercaban para entablar una conversación. 

Los dioses Dest y Mortis entraron en la celda con parsimonia, sin preocupaciones, como si fueran los reyes del lugar, entonces Dest abrió la boca.- “Hola pequeña mundana, ¿Cómo podríamos hacer para que dejases tu tozudez y entraras en razón?”




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.