El camino hacia Aethera

Capítulo 2: Alianza misteriosa

Ellos duraron como cuatro horas en el Nixie, tanto que hasta Esther estaba mal. Jack paraba el Nixie a cada rato para que Esther pudiera vomitar.

-Eres de estómago débil…

-Y si mejor cierras la boca?

-No es mi culpa que no soportes un vuelo en Nixie

-Sí sabes que nunca había volado en uno, no?

-Bueno, entonces debes acostumbrarte

-Acostumbrarme? ¿Yo? ¿A esto? Ni loca

-Tan aelira sira vael en nyra

Traducción: Tan linda y de estómago débil

-Sabes, me tocará aprender ese idioma para ver cuánto hablas de mí

-Eso no te importa

-Sí, claro

Desde esas palabras comenzaron una discusión por algo tan tonto, pero Jack no discutía en serio porque, en sus pensamientos, Esther se le hacía simpática. Así que, aunque la trate “mal”, le tiene algo de cariño en tan poco tiempo, porque según él, ella es muy “tonta” para estar sola.

-Deberías dejar de hablar, debemos irnos

-Irnos? A dónde exactamente?

-Tengo que ir a ver a un amigo

Esther arquea una ceja y lo mira mal

-Tú no, yo

-Tú también vas, no te puedes quedar sola

-Primero muerta

Jack se levantó de donde estaba sentado y se subió al Nixie para irse.

-En serio me vas a dejar?

-Tú dijiste “primero muerta"

-Nyrak

Traducción: Idiota

Jack se detuvo en seco y la miró seriamente

-Me dijiste idiota? Cómo es que sabes decir eso?

-Es la única palabra que me sé…

-Ahh, me asustaste. Mejor súbete antes de que te pegue una patada y caigas al río de los Thalnyx

Thalnyx: una criatura ancestral de las profundidades, con escamas iridiscentes y ojos que brillan como lunas sumergidas. Se dice que aparece cuando el mar guarda secretos antiguos.

-No, mejor sí voy contigo. Y cómo se llama tu amigo?

Esther se montó a regaña dientes y Jack le ordeno al Nixie que volará

-Gustavo

-Y como es?

-Es una larga historia, ya deja de preguntar, quieres?

-Qué hace él?

-Es espadero

-Entiendo...

Esther se queda mirando el Nixie con admiración por qué para ella el Nixie era único te puedo regalar una descripción de un Nixie

El Nixie legendario es una criatura ancestral de escamas luminosas y alas inmensas, capaz de volar durante días sin descanso. Posee una inteligencia profunda y solo se vincula con jinetes de espíritu fuerte, siendo símbolo de poder, lealtad y destino.

-Te gusta el Nixie o como?- preguntó Jack

-Es lindo...

-Si, si como sea ya casi llegamos

El Nixie comenzó a descender lentamente. El batir de sus alas levantó polvo y hojas secas cuando tocó tierra cerca de una vieja posada de madera, escondida entre árboles altos. El lugar parecía tranquilo… demasiado tranquilo.

Jack fue el primero en bajar

-No te alejes -dijo sin mirarla- Y no toques nada

-Siempre das órdenes o es solo conmigo? -respondió Esther, bajando con cuidado.

Jack no contestó. Sus ojos recorrían el lugar con atención, la mano cerca de la daga que llevaba al costado. Esther lo notó; ya no tenía ese aire despreocupado de antes.

-Tu amigo vive aquí? -preguntó ella, más bajo

-A veces —respondió-. Cuando no quiere que lo encuentren.

Eso no le dio mucha tranquilidad.

La puerta de la posada se abrió con un leve crujido. Un hombre salió lentamente, espada al cinto, postura firme pese a una venda manchada de rojo en su brazo.

-Llegas tarde -dijo con voz cansada

-Pero llegué -respondió Jack

-Ese es Gustavo?

-Sí -dijo Jack-. Y por tu cara, diría que estás en problemas otra vez

Gustavo sonrió apenas y luego miró a Esther

-Y ella?

-Es… complicada -contestó Jack

-Puedo oírte, sabes? -intervino Esther

Gustavo soltó una pequeña risa, pero se interrumpió al escuchar un ruido lejano, como un eco profundo que venía desde el agua.

Jack se tensó al instante.

-Dime que no son ellos

-Ojalá pudiera -respondió el espadero-. Pero si escuchaste eso… tenemos que irnos, ya

Esther tragó saliva

-Irnos a dónde?

Jack la miró, serio, sin rastro de burla

-A un lugar donde quedarse sola ya no es una opción

El Nixie lanzó un rugido bajo, como si confirmara sus palabras

El rugido del Nixie se apagó lentamente, pero el silencio que quedó fue peor

No era un silencio normal

Era uno que se escuchaba

No debieron oír esto tan cerca -murmuró Gustavo asustando la venda de su brazo- Si el eco llegó hasta aquí...

Jack apretó la mandíbula

-Entonces ya nos rastrearon...

Esther miró hacia el río que serpenteaba detrás de la posada. El agua parecía tranquila, demasiado clara, como si nada pudiera esconderse en ella. Aun así, un escalofrío le recorrió la espalda

-Que son ellos? -preguntó al fin- No me digan otra vez "no es nada"

Gustavo la observó con más atención que antes, como si recién ahora midiera su importancia

Los Thalnyx no cazan personas -dijo- Cazan lo que despierta

Esther frunció el ceño

-Eso no aclara nada

-Si lo hace -responde jack- Solo que no te va a gustar...

Un sonido profundo burbujeó bajo la superficie del río. No fue un rugido, sino algo más lento, más pesado… como si algo enorme se acomodara en el fondo

El Nixie dio un paso atrás, inquieto. Sus escamas luminosas perdieron un poco de brillo

-Nunca lo había visto reaccionar así -susurró Esther

-Porque nunca había volado con alguien como tú -dijo Gustavo con seriedad

Ella lo miró de golpe

-Que se supone significa eso?

Jack suspiró, pasándose una mano por el cabello

-Que no eres “normal” Y antes de que empieces a gritar, créeme, yo tampoco sabía cuánto

El agua se movió otra vez

Está vez más cerca




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