El camino hacia Aethera

Capítulo 4: Ecos bajo el agua

El rugido del Nixie se apagó lentamente, pero el silencio que quedó fue peor.

No era un silencio normal.

Era uno que se escuchaba.

No debieron oír esto tan cerca-murmuró Gustavo asustando la venda de su brazo- Si el eco llegó hasta aquí...

Jack apretó la mandíbula

-Entonces ya nos rastrearon...

Esther miró hacia el río que serpenteaba detrás de la posada. El agua parecía tranquila, demasiado clara, como si nada pudiera esconderse en ella. Aun así, un escalofrío le recorrió la espalda.

-Que son ellos? -preguntó al fin- No me digan otra vez "no es nada"

Gustavo la observó con más atención que antes, como si recién ahora midiera su importancia

-Los Thalnyx no cazan personas -dijo- Cazan lo que despierta

Esther frunció el ceño

-Eso no aclara nada

-Si lo hace -responde jack- Solo que no te va a gustar...

Un sonido profundo burbujeó bajo la superficie del río. No fue un rugido, sino algo más lento, más pesado… como si algo enorme se acomodara en el fondo

El Nixie dio un paso atrás, inquieto. Sus escamas luminosas perdieron un poco de brillo

-Nunca lo había visto reaccionar así -susurró Esther

-Porque nunca había volado con alguien como tú -dijo Gustavo con seriedad

Ella lo miró de golpe

-Que se supone significa eso?

Jack suspiró, pasándose una mano por el cabello

-Que no eres “normal”. Y antes de que empieces a gritar, créeme, yo tampoco sabía cuánto

El agua se movió otra vez

Está vez más cerca

-No tenemos tiempo -dijo Gustavo- Si los Thalnyx se acercan tanto a tierra, es porque sienten algo fuerte.

Muy fuerte

Esther dio un paso atrás sin darse cuenta

-Yo no pedí nada de esto

Jack la miró entonces. No con burla, no con fastidio con algo más serio

-Lo sé. Por eso no te voy a dejar sola

Ella abrió la boca para responder algo sarcástico, pero no salió nada

Gustavo señaló el bosque

-Hay un paso antiguo entre las raíces. No les gusta la tierra seca ahí tendremos ventaja… por ahora

El río emitió un sonido grave, como una advertencia

Jack subió de un salto al Nixie y extendió la mano hacia Esther

-Confía en mí. Solo esta vez

Ella dudó un segundo

Luego tomó su mano

-Si morimos, te voy a odiar para siempre

Jack esbozó una sonrisa rápida

-Trato justo

El Nixie alzó las alas justo cuando el agua detrás de la posada comenzó a agitarse con fuerza, como si algo colosal estuviera a punto de emerger.

No miraron atrás

Porque algunos secretos del agua

Prefieren no ser vistos...




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