El cazador de los secretos

2. Un obstáculo inesperado

Arthuro, sonriendo con grandeza, halaga a Isha mientras todos aplauden, felicitándola con aires de grandeza. Luego de tanto alboroto, el siguiente en pasar es Arthuro. Coloca su mano en la esfera mientras piensa para sí mismo:

—Puede que mi hermana sea una prodigio, pero yo no me quedaré atrás.

La esfera de cristal brilla de manera deslumbrante. Todos quedaron impresionados al ver cómo Arthuro es de calidad alta, aunque aún no está al nivel de Isha. Arthur, con aires de grandeza y arrogancia, les dice a todos:

—Puede que Isha tenga un poco más de mana que yo, pero… aún puedo aumentarlo y superarla.

—Eso lo veremos, hermanito. Esperaré con ansias ese día.

Luego de esa declaración pasaron otros estudiantes, algunos de calidad común y otros de media y superior. El último estudiante que queda es Arvin. Él apoya su mano sobre la esfera de cristal, mostrándose visiblemente nervioso. Piensa para sí mismo:

—Tengo que tener una calidad media o alta si quiero ser uno de los más fuertes.

Todos lo miran fijamente mientras los becados dicen:

—Se ve que tiene potencial, esto puede ser emocionante… y muy triste.
—Yo pienso que es simplemente un estudiante cualquiera, no le veo potencial.

Pasa el tiempo y la esfera de cristal solo da un pequeño resplandor. Todos, al ver que es de calidad baja, empezaron a burlarse de él.

—Esperaba algo impresionante, pero es más débil que yo.
—Sí, tienes razón, yo también esperaba algo, pero al final fue lo contrario.
—¿Qué harás ahora? ¡No tienes potencial!

Arvin, al ver que es de calidad baja, se queda impactado y no sabe qué decir, pero justo en ese momento alguien aparece y les dice a todos:

—¡Ustedes! ¿De qué se ríen? ¿A ustedes les gustaría que los superiores se burlen de ustedes por ser débiles? ¿Acaso no piensan en cómo se siente el estudiante ante sus burlas?

La becada Isha Reinafer defiende al estudiante Arvin Ryotsuke. Él le pregunta:

—Per- pero… ¿por qué usted me está ayudando?

—Se están burlando de ti, ¿por qué no debería intervenir?

En ese momento, Arvin sintió algo en su corazón y se quedó sin palabras. Algunos estudiantes protestaron.

—Pero, señorita Isha, él es infer—

—¡Ya cállense y mejor dejemos esta discusión aquí! ¿Me oyeron?

—Sí, señora.

—Descuida, ya nadie te seguirá molestando.

—Gracias por su ayuda.

Pasaron las horas y aclararon los rangos de todos. El estudiante Arvin fue a su habitación con desánimo, reflexionando sobre su calidad de magia, y pensó para sí mismo:

—Apesto, no tengo potencial… pero aún no me rendiré. Mi calidad mágica puede aumentar; solo tengo que entrenar y volverme más fuerte poco a poco.

Pasan dos meses y los estudiantes entrenan arduamente. El estudiante Arvin, al ser de calidad mágica baja, no puede usar la magia fácilmente, así que entrena su cuerpo y, de vez en cuando, su magia. Unos compañeros se le acercan y le preguntan:

—¿Por qué te esfuerzas tanto? Eres muy débil; con tener un cuerpo fuerte no será suficiente.
—Será mejor que te vayas, ¿no lo crees?

Arvin les responde:

—Puede que sea débil, pero ¿qué ganaría con rendirme? Necesito seguir entrenando hasta el final.

—Como sea, haz lo que quieras.

Isha se le acerca a Arvin y le pregunta:

—Ahora que lo pienso… ¿por qué te esfuerzas tanto?

Arvin se sobresalta y, nervioso, le dice:

—¡Ah! Señorita Isha, este… yo…

—Tranquilízate. Por cierto, no me gusta que me llamen señorita Isha; mejor llámame Hoshino, ¿te parece bien?

—¿Estás segura de que te llame así?

—Sí, no veo el problema. Además, ya basta de formalidades. Por cierto, ¿cuál es tu nombre?

—Lo siento, no me he presentado… Yo soy Arvin Ryotsuke, soy de la familia Kio.

—Ya veo, no eres un plebeyo… Bueno, Ryotsuke, ¿qué te parece si entrenamos juntos?

Arvin asintió con la Mejía sonrojado sintiendo su corazón latir con fuerzas.




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