El chico de al lado

El comienzo

No estaba lista para comenzar desde cero,mi mamá decidió que nos cambiariamos de ciudad y yo solo queria disfrutar mi último año de secundaria con mis amigos, no estaba lista para ir a una nueva escuela tenía miedo yo soy de esas personas que no sabe socializar.

Los árboles se movían había mucho viento parece que va a llover, yo miraba fijamente la ventana mientras mi madre me contaba de su trabajo y sus pacientes, ella es enfermera y siempre llega tarde a casa, no me molesta yo ya estoy acostumbrada. Mi madre paro el carro y me miró.

—Valentina ya llegamos.

—No quiero ir

—Tienes que ir —dijo con voz firme

—pero...

—No empieces hija.

«Tragame tierra y escupeme en mi casa» —dije en mi mente

Puse los ojos en blanco y me baje del carro, al bajar del carro el aire frio tocó mi piel. Segui caminado y entre al colegio, todos me miraban y me asesinaban con la mirada o al menos eso me daban a entender. Camine hacia varios salones intentando encontrar el mío pero todas las puertas estaban cerradas, sin darme cuenta choque con un chico alto de piel blanca y cabello rubio y unos ojos verdes...muy bonitos. Después de tiempo me di cuenta que me había quedado como una boba mirándolo.

—¿Estás bien? —pregunto el chico

—¿Ah? Si, si estoy bien.

El se limito a responder y siguió su camino, queria preguntarle si sabía algo de mi salón pero la vergüenza me gano. Mire hacia mi alrededor y no había nadie, entonces segui caminado y llegué hacia un jardín muy bonito,tenía flores moradas, blancas y rosas, eran muy bonitas. Tire mi mochila y me acosté en el pasto. Sace mi teléfono y empeze a revisar mis mensajes.

Te extraño mucho Valentina.

Yo también te extraño mucho Michelle.

¿Segura que ya no vas a volver?

Mi mamá dijo que ya no volveríamos.

Pero...te vamos a extrañar demasiado.

Yo también los voy a extrañar mucho.

Después de tiempo yo ya estaba quedándome dormida, pero escuché unos pasos detrás de mi pero decidí no darle importancia...hasta que una voz hizo que me parara.

—oye

—Dios me has asustado —dije

Diriji mi vista hacia ese chico rubio el me estaba mirando fijamente.

—¿Eres Valentina?

—Si

—El maestro me ah mandado a buscarte

—ah yo...

—Vamos —dijo el chico rubio

Recogí mi mochila y lo empecé a seguir, el camina muy rápido y yo camino a paso de tortuga, llegamos hacia un salón muy grande y el abrio la puerta, todos voltearon hacia nosotros incluso el maestro.

—¿Dónde estaba señorita?

«Dios voy a morir»

—yo... No lo sé, no encontraba el salón entonces camine y llege hacia...

—estaba en el jardín de las jacarandas —inerrumpio el rubio

¿Jardín de las jacarandas? Que poco original.

—Bien, entonces que no se vuelva a repetir.

—Si

Era hora del descanso y yo estaba sentada en una banca que se encontraba legos de la cafetería y el colegio, no había platicado con alguien tenía pena. Después de tiempo ví que el rubio y una chica de piel morena se acercaban hacia mi.

—holaa —saludo la chica

—hola

«sonate algo seca»

—quise decir holaa

La chica soltó una risa y me miró.

—no te preocupes es normal estar nerviosa el primer día.

—jejeje

—¿Cómo te va en tu primer día? —pregunto.

—no lo sé ¿Algo bien?

—JAJAJA —empezo a reírse.

—por cierto me llamo Sofia ¿Y tú?

—yo me llamo Valentina

Sofia volteo a ver al rubio, el estaba mirando hacia...otro punto.

—el se llama Harry —dijo Sofia.

El rubio se volteo y me miró.

—ah,si me llamo Harry.

—oh —no sabía que decir

Pornun momento nos quedamos en silencio, Sofia decidió romper el silencio.

—¿Quieren comer algo? —pregunto Sofia

—siii —respondio Harry

Me dió ternura la manera en que respondió, sus ojos brillaron con las palabras de Sofía, parecía un niño esperando un dulce.

—¿Y tú Valentina? —pregunto Harry

—si

—bien

Me pare y caminamos hacia la cafetería. Al salir yo estaba comiendo una quesadilla y Harry una torta Sofia un taco, todos estábamos hambrientos.

Al acabar las clases Harry y Sofia me acompañaron hasta casa, Harry y yo estábamos platicando y Sofia estaba contestando unos mensajes.

—¿Te gusto tu primer día? —pregunto Harry

—si , no estuvo tan mal.

—hubiera estado mal sino te hubiéramos hablado.

—literal.

—¿Cuál es tu apellido Vale?

«¿Ahora me llama Vale?»

—mi apellido es...Evans ¿Y el tuyo?

—el mio es Brooks.

Llegamos hasta mi casa y todavía seguiamos platicando.

—me tengo que ir

—Adios Valentina —dijo Sofia

—Adios Vale —dijo Harry

Cerré la puerta y sonreí, no estuvo tan mal este día. De hecho me fue mejor de lo que pensé.




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