Había llegado temprano por primera vez en todo un mes. Al entrar en la escuela todo estaba vacío y la verdad se siente muy bien tener la escuela para ti solo, solo se encontraba la prefecta y la directora pero ellas estaban platicando en dirrección.
Al entrar al salón me dirijo hacia mi lugar, todo el salón está vacío y se siente una tranquilidad uf. Al llegar a mi lugar ví un papel doblado, parece una...una ¿Carta? ¡SI! En efecto si es una carta , agarre la carta y la desdoble.
¿Alguna vez has sentido que alguien puede cambiarte el día con solo sonreír?
Mi mente estaba en shock
¿Para quien será? ¿Era para mí? No podía ser posible.
No pude pensar más en el tema por qué nese momento Harry llegó.
Harry entro y me miró después miro fijamente la carta , después de unos segundos camino hacia mi.
—Encontre esto en mi pupitre.
—¿Una amenaza?
—No.
—Que decepción.
Harry se dirijo hacia su pupitre y se sentó. Después me miró otra vez.
—¿Que miras Moon?
—Yo... nada.
Harry sonrió y saco una cajetilla.
—¿Qué estás haciendo?
—Voy a fumar.
Me acerce hacia el y me senté en una banca que estaba delante de el. Lo mire y hablé.
—Ya no fumes Sunny —dije con la voz más suave posible.
—No prometo cambiar de un día para otro , Sunny...pero por ti puedo intentarlo.
Sentí mis mejillas arder y demasiado, no puedo creer que Harry me haga sentir mil cosas con un solo comentario.
Por un momento nadie dijo nada.
Harry bajo la vista hacia mis labios y después volvió a mirarme a los ojos.
Sentí como mi corazón latia con fuerza.
Estábamos tan cerca que podía distinguir el pequeño lunar junto a su mandíbula.
—¿Qué? —pregunto.
—Nada.
—Mentira.
Aparte la mirada pero el soltó una risa. Harry no había prendido ni un cigarro en estos minutos.
«Buen avance»
—Siempre haces eso.
—¿Hacer qué?
—Mirarme como si estuvieras pensando demasiado.
Volví a levantar la vista y sus ojos seguían sobre mi.
Y entonces el mundo pareció quedarse en silencio.
Solo Harry y yo.
Solo nosotros.
Sentí que mi corazón golpeaba tan fuerte que hasta el podía escucharlo.
Harry bajo la mirada unos segundos y luego volvió a mis ojos.
No se movió.
Yo tampoco.
Harry me miró.
—¿Por qué me miras haci? —pregunte, intentando sonar tranquila aunque mi corazón está apunto de explotar.
—Porque me gusta hacerlo.
Mi corazón dió un vuelco.
Quise responder algo, pero las palabras no salieron.
Harry apenas sonrió.
—Te pones muy nerviosa fácilmente, Moon.
—No estoy nerviosa.
—Claro que sí.
Puse los ojos en blanco , aunque sabía que tenía razón.
Entonces se acercó un poco más a mi, aunque hubiera un pupitre en medio de nosotros.
Mi respiración se detuvo.
Por primera vez no parecía el chico despreocupado que se reía de todo. Había algo diferente en sus ojos.
Algo que me hizo olvidar todo lo que pasaba alrededor.
Harry levanto una mano y apartó con cuidado un mechon de mi cabello.
Sentí que mi corazón golpeaba demasiado mi pecho.
—Harry...
Pero el no respondió.
Su mirada bajo lentamente hacia mis labios.
Y entonces entendí.
Se estaba acercando ¡CADA VEZ MAS!
Hasta que apenas quedaban unos centímetros entre nosotros.
Cerré los ojos.
—¡VALENTINA!
Los dos nos apartamos de golpe.
Sofia apareció en la puerta del salón.
—¡Te eh estado buscando!
Harry soltó una risa nerviosa y se pasó una mano por el cabello.
—Excelente momento, Sofia.
—¿Qué? —pregunto ella confundida —¿Interrumpi algo?
—Nada —respondimos los dos al mismo tiempo.
Sofia entre cerro los ojos.
—Aja. Claro.