La mañana transcurrió tranquilamente extraña.
O al menos eso intento convencerme.
Porque desde lo ocurrido en el jardín de las jacarandas no había existido ningún día en el que no pensara en Harry.
Su sonrisa..
¡SU VOZ!
La forma en que me había mirando mientras cantaba. Todo seguía dando vueltas en mi cabeza.
Guarde mis libros dentro de la mochila y estuve a puntooo de cerrar el casillero cuando algo logro llamar mi atención.
Un sobre blanco.
Frunci el ceño.
No recordaba ningún sobre ahí.
Lo tome entre mis manos.
Mi nombre estaba escrito con una letra que reconocería en cualquier lugar.
Harry.
Mi corazón dió un pequeño saltito.
Mire a ambos lados del pasillo.
Pero no estaba.
Respire hondo antes de abrirlo.
En cuanto desplege la carta. Di un pequeño salto.
Lo observé durante unos segundos.
Era una jacaranda.
Y una sonrisa apareció entre mis labios.
Y comencé a leer.
No se si fue el destino.
O simplemente la vida.
Pero me alegra que nuestros caminos se hayan encontrado.
Sentí mi corazón detenerse.
Antes de ti, mis días eran exactamente eso: días
Pero poco a poco te convertiste en la razón por la que esperaba con ansias ir a la escuela.
En la persona que buscaba en la multitud.
Y en quién pensaba cuando no estabas cerca.
Mis ojos recorrieron cada palabra lentamente, como si quiera guardar cada una en mi mente.
Ah...y también queria contarte en porque eleji esa canción.
La eleji porque habla de arriesgarlo todo por una persona.
Y yo arriesgaría todo por ti, te lo juro de verdad.
Sostendría tu mano para salvarte incluso si me restará meses de vida.
Y soy sincero, eso es exactamente lo que siento.
Tuve que reeler esa parte demaciadas veces. Para verificar era verdad lo que decía, la mente puede engañar a cualquiera.
Al estar segura que si decía eso. Una pequeña lágrima escapó de mis ojos.
Pero...está vez no era de tristeza.
Era de felicidad.
Gracias por llegar a mi vida.
You’re beautiful, just like lilies.
Apreté el papel contra mi pecho.
Intentando contener toda mi emoción.
—Sabía que te gustaría.
Levante la vista de golpe.
Harry estaba al final del pasillo, con las manos en los bolsillos y una risa nerviosa.
Me acerce hacia el.
—¿Escribiré esto? —pregunte aunque ya era más que obvio.
Harry soltó una risa nerviosa.
—No, fue un fantasma romántico.
No pude evitar echarme a reír.
Y por primera ez entendí algo.
«¡Alfin!»
No importaba si había sido el destino.
O simplemente la vida.
Lo único que importaba era que nuestros caminos se habían cruzado