El lunes llegue más temprano de lo que esperaba. Harry caminaba a mi lado.
Caminaba por los pasillos con el cabello decolorado. Aunque al principio había dudado del cambio, ahora sonreía más desde que Harry me dice "Te ves hermosa"
Harry tampoco paso desapercibido. Sus nuevos rayitos cafés llamaban la atención.
«Por que ese es el color de tus ojos »
Todavía recuerdo esas palabras, cada que las recuerdo me sonrojo.
Los dos caminabamos juntos, riendo como si no importa nada
Hasta que el teléfono de Harry sonó.
Harry saco su teléfono de su bolsillo y, al leer el mensaje, su expresión cambio por completo. La sonrisa se borró de su hermoso rostro, guardo el teléfono de inmediato.
Lo observé en silencio.
—¿Qué pasa?
Harry...forso una pequeña sonrisa.
—Nada.
—Te conozco...pasa algo.
El bajó la mirada.
—De verdad, no es nada.
Decidí no insistir, aunque una extraña sensación comenzó a crecer en mi pecho.
Durante el recreo, Harry permanecía distraído. Miraba su teléfono una y otra vez, como si esperara algo.
—Harry...
El levanto la mirada.
—¿Si?
—Desde está mañana estás raro... ¿Qué pasa?
Harry respiro hondo.
—No...no puedo decirte.
Esas palabras hicieron que mi corazón sintiera una apuñalada, ¿Por qué no confía en mi?
—¿Por qué?
—Porque... simplemente no puedo.
Empezaron a llegar personas a nuestro alrededor, todos nos miraban.
—¿No confías en mí cierto?
—¿Qué? No, no es eso.
—Entonces explícamelo.
Harry apretó los puños.
—¡Ya te dije que no puedo!
El silencio cayó de golpe a nuestro alrededor, todos se empezaron a mirara entre si.
A lo lejos mire a Sofia que estaba confundida con lo que pasa y su cara me daba a entender algo.
¿Qué pasa Valentina?
Alcance a escuchar.
Mis ojos estaban llenos de lágrimas, en cualquier momento iba a comenzar a llorar.
—Pense que entre nosotros no había secretos—Logre decir.
Harry cerro los ojos un segundo.
—Valentina...hay cosas que es mejor que no sepas.
Esas palabras hicieron que algunas lágrimas salieran.
Harry me vio y su cara se puso pálida.
—Está bien...
Mi voz apenas salió.
—Si eso es lo que piensas... entonces no tengo nada más que decir.
Me pare y comencé a caminar.
—¡Valentina! ¡Espera!
No me detuve.
Las lágrimas comenzaron a caer sobre mis mejillas mientras caminaba de vuelta hacia el salón.
Escuché que el teléfono de Harry comenzó a vibrar de nuevo.
"No mires atrás con enojo" —Oasis.
«No mires atrás con enojo, Valentina »
Pensé mientras caminaba por los pasillos.