Mi despertador sonó más temprano de lo normal.
Abrí los ojos y, antes incluso de levantarme, tome mi celular.
Hoy es el cumpleaños de Harry
Sonreí sin darme cuenta.
Llevaba varios días pensando en que regalarle. Quería que fuera algo especial. No algo caro, sino algo que pudiera conservar mucho tiempo (el resto de su vida).
Después de desayunar, busque una pequeña caja de cartón y coloqué dentro una pulsera hecha por mi. Había trenzado cuidadosamente los hilos con sus colores favoritos. Azul y verde.
También coloqué una carta escrita a mano.
En la última línea decía.
Gracias por aparecer en mi vida.
Respire hondo antes de cerrar la caja con un pequeño moño verde.
Horas más tarde llegué al lugar donde Harry celebaria con algunos de sus amigos.
El estaba riéndose de algo cuando llegue.
Sus ojos brillarlm de inmediato.
—¡Moon!
Corrió hacia mi y me abrazo.
—Pense que no vendrías —dijo.
—¿Qué? Obviamente si iba a venir.
Harry sonrió.
—Entonves ya es mejor mi día.
Sentí mis mejillas arder.
Cuando hubo un momento de tranquilidad, le entregué la caja.
—Feliz cumpleaños.
Abrió la caja con cuidado.
Al ver la pulsera, se quedó en silencio.
Después abrió la carta y comenzó a leerla.
Al terminar me miró con una sonrisa.
—¿La hiciste tu?
Asentí.
—Si.
Harry tomo la pulsera y se la puso de inmediato.
—No pienso quitarmela.
—¿Ni para bañarte?
—No pienso quitarmela.
El resto de la tarde fue tranquila.
En un momento, los amigos de Harry comenzaron a cantar "las mañanitas" mientras Harry apagaba las velas.
Antes de soplar, cerro los ojos.
Lo observé en silencio.
No sabía que había pedido de deseó.
Pero, por alguna razón, esperaba ser pareja de el.
Harry camino conmigo hacia casa el solo estaba apunto de ocultarse.
—Gracias por venir.
—Gracias por invitarme.
El tomo mi mano con delicadeza.
Este cumpleaños va a ser imposible de olvidar.
Sonreí.
—Espero que sea por razones bonitas.
Harry entrelazó sus dedos con los míos.
—La primera razón...eres tu.