El chico de al lado

Vals

El gimnasio de la escuela estaba lleno de música y conversaciones. Los alumnos ocupaban sus lugares mientras el profesor intentaba cordinar a todos para el ensayo del vals de graduación.

Era uno de los últimos recuerdos que construiriamos antes de despedirnos de secundaria.

—¡Cinco, seis, siete...ocho! —Contó el profesor.

Las parejas comenzaron a moverse al instante.

Harry tomo mi mano y coloco la otra sobre mi cintura.

—No me vayas a pisar otra vez —bromeó el.

Levante una ceja.

—No prometo nada.

Apenas dimos pocos pasos, y efectivamente , lo volví a pisar.

—¡Ay! —Harry se quejó.

—¡Perdón, fue sin querer! —Me disculpé.

Los dos soltamos una risa.

Desde el otro lado del gimnasio, Sofia negó con la cabeza al vernos.

—Ustedes dos parecen estar ensayando para un concurso de quién baila peor.

—Qué mala eres — Respondí entre risas.

—Solo digo la verdad.

Harry soltó una pequeña carcajada. Hacia días que no lo veía reir así.

El ensayo continuo entre errores, vueltas mal echas y pequeños tropiezos. Aún así, por un momento, Harry sintió que el peso que había llevado por varios días se hacía poco ligero.

Cuando la música terminó, el profesor dió un pequeño descanso.

Harry, Sofia y yo fuimos a sentarnos a unas bancas.

Observé a Harry de reojo.

—¿Cómo te sientes?

Harry guardo silencio por unos segundos.

—Mejor...creo.

Sonreí con suavidad.

—Me alegra escuchar eso.

Harry bajo la mirada al piso.

—Gracias por no dejarme solo.

Le di un pequeño golpe en el hombro.

—¿Y quien dijo que pensaba hacerlo?

Harry levanto la vista y sonrió, está vez de verdad.

Quizás las cosas no estaban bien todavía, pero rodeado de quienes más quería, Se sentía que poco a poco todo mejoraria.

Cuando el descanso terminó, todos regresaron a sus posiciones para practicar una última vez.

Después de repetir el vals unas veces más, el profesor dió unas palmadas para llamar nuestra atención.

—Muy bien, chicos. Por hoy terminamos.

Un suspiro colectivo recorrió el gimnasio. Algunos comenzaron a guardar sus cosas mientras otros seguían platicando.

—Antes de que se vayan.... Valentina y Sofia ¿Pueden venir un momento?

Sofia y yo intercambiamos una mirada confusa y caminamos dónde estaba el profesor.

—¿Pasa algo? —pregunte.

El profesor sonrió de lado

—Tengo una propuesta para ustedes. Este año queremos preparar un baile sorpresa para el día de la graduación, además del vals...y creemos que ustedes dos serían perfectas para encabezarlo.

Sofia abrió los ojos.

—¿Nosotras?

—Asi es. Ustedes muestran más mejoría al aprender la coreografía.

No pude evitar sonreír.

«¿Yo?»

—¡Claro que sí!

Sofia soltó una pequeña risa.

—Bueno...supongo que aceptamos.

—Perfecto. La próxima semana empezamos con los ensayos. Pero guarden el secreto ¿De acuerdo?

Las dos asentimos emocionadas.

Mientras salíamos del gimnasio, mire a Sofia con una sonrisa imposible de ocultar.

—Creo que va a ser muy divertido.

Sofia sonrió.

—O un complemento desastre.

Los dos reinos mientras pasábamos por los pasillos.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.