Harry.
Siempre pensé que conocía bien a Valentina.
Conocía la forma en que sus ojos brillaban cuando hablaba de algo que le emocionará. Conocia esa risa que aparecía cuando decía alguna tontería para hacerme reír. Conocía el "Estoy bien" que repitiera con tanta facilidad que nunca tuve motivos para dudar de ella.
O eso creía.
Supongo que, cuando quieres mucho a alguien , empiezas a construir una versión de esa persona en tu cabeza.
Y yo había construido una Valentina que nunca estuviera triste.
Una Valentina que siempre encontraba la mera de seguir sonriendo.
Una Valentina que nunca necesitaba ayuda.
Qué equivocado estaba.
Ese día habíamos quedado de vernos en la biblioteca para devolver unos cuantos libros. Después decidimos caminar un rato. Hablábamos de examen de la preparatoria, de las vacaciones y de cualquier otra cosa que nos ayudará a borrar el estrés por los resultados.
Ella sonreía.
Yo también.
Pero había algo que no encajaba.
Sus sonrisas duraban menos.
Su mirada se perdía en cualquier parte.
Y, cada vez que le preguntaba si estaba bien, respondía exactamente lo mismo.
—Sí...solo estoy un poco cansada.
Quise creerle.
Por qué era más fácil creerle que aceptar que estaba pasando algo.
Llegamos a una banca del parque y nos sentamos.
El viento comenzó a soplar con más fuerza.
Valentina se llevó una mano al cabello para acomodarlo y, por un instante, la manga de su sudadera se deslizó un poco.
Mi corazón se detuvo.
No entendí lo que estaba viendo.
Ella reaccionó de inmediato y volvió a cubrirse el brazo.
Fue tan rápido que cualquiera habría pensado que no paso nada.
Pero...yo sí lo ví.
Y, de repente, todas la piezas dejaron de encajar.
No dije una sola palabra.
No porque no quisiera.
Sino porque tenía miedo de decir algo que la hiciera sentir peor.
Ella siguió hablando como si nada hubiera pasado.
Solo podia pensar en algo.
¿Cuánto tiempo llevas sintiéndote así...y como fue que nunca me di cuenta?
Siempre crei que conocía a Valentina.
Pero esa tarde entendí que solo conocía la versión que todos veían de ella.
Feliz.
Amable.
Y nada de tristeza.