El Chico De Mis Pesadillas

capitulo 12

—¿Verdad, Valentina? —insistió mi mamá, mirándome fijamente mientras esperaba que yo confirmara lo "buenos amigos" que éramos.

El aire se me atoró en la garganta. La mano de Teo dio una ligera presión en la parte interna de mi muslo, justo en el borde de mi vestido blanco, recordándome perfectamente el control que tenía sobre la situación. Sentía que las mejillas me ardían tanto que en cualquier momento me iba a salir humo de la cabeza.

—Sí, mami... —logré articular con una voz que sonó un hilo más aguda de lo normal. Me aclaré la garganta rápido para disimular—. Teo y yo nos apoyamos mucho en los trabajos. Nos... complementamos bien.

El señor Josué y mi papá soltaron una carcajada, complacidos por la respuesta, mientras yo aprovechaba el ruido para bajar mi mano izquierda con rapidez. Agarré los dedos de Teo debajo de la mesa e intenté apartar su mano de mi pierna con todas mis fuerzas, pero el maldito ni se inmuto. Enredó sus dedos con los míos, apretándome la mano contra su muslo con una fuerza posesiva que me dejó sin aliento, obligándome a mantener el contacto oculto bajo el mantel.

—Bueno, ya que se llevan tan bien, deberían aprovechar las vacaciones que ya casi empiezan —comentó María, la mamá de Teo, tomando un sorbo de su bebida—. Podrían ir juntos a las playas del sur o salir más seguido con el grupo de amigos de Teo. Sé que Sebastián y los demás chicos son excelentes muchachos.

Casi me atraganto con mi propia saliva al escuchar el nombre de Sebastián. Si mi mamá supiera que el bando de Teo y el nuestro no se podían ver ni en pintura hasta ayer, y que Sofía se la había pasado la tarde entera bailando pegada a Sebastián en su jardín, le daría un infarto ahí mismo.

—De hecho, creo que el grupo de Valentina también es muy... interesante —intervino Teo, mirándome de reojo con esos ojos hazel cargados de una diversión peligrosa—. Ayer estuvimos en una reunión y pudimos conocernos un poco mejor. Tienen mucha energía.

Mi papá asintió, totalmente ajeno al doble sentido de sus palabras.
—Me alegra escuchar eso. En mis tiempos, los vecinos siempre éramos unidos. Es bueno saber que la tradición no se pierde.

La comida continuó entre risas de los adultos y anécdotas de la infancia de Teo que María insistía en contar, lo cual lo hizo ponerse un poco rojo a él por primera vez en la tarde, algo que disfruté enormemente. A pesar del juego de manos y la tensión insoportable debajo de la mesa, logramos sobrevivir al interrogatorio sin que nuestros padres sospecharan absolutamente nada de lo que realmente hacíamos cuando estábamos a solas.

Finalmente, las mamás se levantaron para recoger los platos principales y traer el postre que mi mamá me había prohibido tocar antes. Los padres se pusieron de pie, anunciando que irían a la sala a revisar unos papeles del trabajo y a tomar un café.

En cuanto los adultos cruzaron el pasillo y nos dejaron completamente solos en el comedor, Teo soltó mi mano, se recostó en su silla y exhaló un suspiro largo, mirándome con una sonrisa descarada de oreja a oreja.

Aproveché para girarme hacia él, con el corazón todavía latiéndome a mil por hora en el pecho. Me crucé de brazos, intentando recuperar toda la seriedad que la situación ameritaba.

—Teo, de verdad... discúlpame —le dije en voz baja, mirándolo con total sinceridad—. Me dejé llevar por el momento allá arriba en la habitación, pero la verdad es que nosotros no podemos estar haciendo esto. Somos... bueno, ya sabes cómo son las cosas entre nuestros grupos en la escuela. Esto no está bien.

Teo dejó de sonreír de lado y me miró con una suavidad en sus ojos hazel que rara vez mostraba en público. Acortó la distancia entre nuestras sillas, inclinándose hacia mí con esa parsimonia tan suya que me ponía nerviosa.

—Tranquila, minion, no te preocupes —susurró, usando ese apodo juguetón mientras me dedicaba una mirada reconfortante—. Puedo guardar el secreto.

Antes de que pudiera responderle o procesar el apodo, Teo se acercó un poco más, me tomó suavemente del mentón con sus dedos cálidos y me robó un beso corto pero increíblemente tierno en los labios. No fue un beso desesperado como el de la habitación, sino uno pausado, dulce, que me hizo cerrar los ojos por puro instinto y dejarme llevar una vez más por el roce de sus labios suaves.

Cuando se separó, me quedé mirándolo durante un segundo, completamente desarmada. Solté un suspiro largo, tratando de recuperar mi habitual postura de enemiga defensiva para que mi cerebro no terminara de colapsar.

—Eres insoportable, Teo —le dije, rodando los ojos pero sin poder evitar que una pequeña sonrisa se me escapara.

Él soltó una risa ronca, de esas que me erizaban la piel, y se acomodó el mechón blanco que le caía rebelde sobre la frente.

—Y tú eres muy tierna, Valentina —respondió, mirándome con una fijeza que me hizo volver a colorear las mejillas justo cuando se escucharon los pasos de mi mamá regresando de la cocina con el postre.

Has dicho: oye quiero que hagas lol que te digo no me cambies la palabras tengo 21 anos okk asi que al entrar ven a los cuatros estupido chicos que al mirarlas suspiran pero valentina casi no nota eso ella esta perdido en teo quien esta para morir su camisa azul rey desabrochada y uno's vaqueros negros uff joder pero que pensaba valentina el y ella se miraban valentina veia como tragaba saliva mientras le escaniaba la cara, la cintura , las piernas y los labios por que mira los labios decidio ignorar y fueron por una bebido empezaron con una modelo despues una chica grito y dijo quien quieres jugar a las cartas mucha gente se acerco y sofia queria jugar pero no queria sola asi que convencio a valentina los chicos y chicas empezaron a pasar una carta de boba en boca con vodkat en la boca si la carta resbalaba te besabas con la persona a la que le tenias que dar la carta por buena suerte a valentina no le toco un feo empezaron las ronda la primera bien la segundo fue rara ya que se besaron dos hombres aunque por denrto me reia de ver a sofia con cara asustada jsjsjs pero a la cuarta el chico al lado de valentina se le resbala la carta ella toma el vodka que tiene en la boca y el hace lo mismo ella solo lo mira y sin reacionar el la besa un beso que para ella fue raro nosabia como explicar




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.