El Chico De Mis Sueños

Una Búsqueda Inquietante (I)

Narra Alexander Williams 

Ahí estaba ella parada en el marco de la puerta, mirándome con una cara de sorpresa y de nerviosismo, pareciera que se iba a desmallar en cualquier momento, estaba tipo paralizada, parecía que iba a decir algo cuando mi tía la detuvo. 

-Señorita Walter, no se supone que debería estar en clase- dijo mi tía volteando a verla con un expresión de sorpresa y una mirada un tanto seria, mientras tanto yo trataba de escapar de aquella situación, pero una mirada frívola detuvo todos mis movimientos, gire mi cabeza y ahí estaba la mirada de mi tía, volví a ponerme en la posición que estaba y me cruce de brazos. 

  - Si, Señorita Thomson, es solo que he llegado tarde a la clase de la señorita Smith y me ha dicho que viniera con usted, pero si esta ocupada en estos momento, puedo esperar afuera, yo no tengo ningún problema- decía la pobre chica, y yo imploraba a los cielos pare que así fuera, necesitaba salir de aquí o la tía Molly haría alguna de las suyas y no estaba de humor para ser parte de algo que talvez no terminaría tan bien como ella esperaba.  

- Para nada señorita Walter , ven toma asiento- Pero que le pasaba a mi tía el día de hoy, como se le ocurre sentar aquella joven a mi lado, voltee a mirarla, pero ella solo se encogió de hombros y regreso la vista a la chica que estaba en frente suyo-  Ya estaba a punto de acabar con el joven Williams. Solo tengo una pregunta ¿Por qué llegaste tarde a la clases de la señorita Smith?

Pero que no había escuchado mi historia.... ¡Oh No!, mas le valía no hacer lo que creía, no estaba dispuesto a pasar por eso, además con lo que había sucedido para mi era suficiente, por mas que mi tía quisiera que regresara el antiguo yo, eso no pasara por mucho tiempo y no creo que una chica lograra cambien eso, además tenia asuntos mas importantes, tenia que buscar al idiota de mi primo que se suponía me iba a mostrar el colegio. En ese momento sentí un toque y un ligero carraspeo.

- ¿Entonces?- decía mi tía mientras yo arqueaba la ceja en señal de con función, de que me había perdido mientras estaba en mis pensamientos, como era de esperarse rodo los ojos disimuladamente y me sonrió- Señorita Walter- dijo ella, mirándome de reojo-  Por lo que tengo entendido y por lo que usted me ha contado, todo esto a sido un pequeño accidenté, pero no crea que se esta librando del castigo por llegar tarde a la clase de la señorita Blanca- decía mientras miraba al la chica, en eso la chava volteo la vista al frente y asintió con la cabeza, genial mi tía había logrado su cometido, ahora ella estaba sonriendo, en cambio yo tenia el ceño fruncido, definitivamente de esta no me iba a escapar.

- Muy bien joven Williams, dado que usted es nuevo y la joven Walter necesita disculparse con usted y un castigo, le pediré de favor que acepte que la joven Walter le muestre las instalaciones del instituto- pero si ella sabia que Christian era el que se suponía que iba a mostrarme las instalaciones. Además de que las clases las comenzaba dentro de dos días, en esos una mirada se cruzo con la mía era la de la joven y sin muchos ánimos y con una sonrisa forzada, moví la cabeza en manera de aceptación.

- Muy bien Señorita Walter su castigo será ...

Ahora me encontraba caminando por la inmensa escuela, a lado de una chica que no decía mas de lo necesario y la verdad se lo agradecía, no estaba preparado para comenzar una conversación, además de que el impertinente de mi primo me estaba mandando mensajes. Continuamos el recorrido hasta que sonó el timbre, me dejo enfrente del despacho de la directora.

Observe como se iba alejando y como desparecía entre la multitud de alumnos que salían para ir a sus siguiente clase, estaba a apunto de tocar, cuando la puerta se abrió de golpe y por ella un castaño de ojos verdes, de 1.75 salió disparado.

-¡¿ Pero viejo en donde rayos te has metido?!, ¡sabes te llevo buscando por horas!, te dije claramente que me esperaras en la entrada y no te movieras.

- Vaya que gran bienvenida-  dije con sarcasmo- En primer lugar nunca llegaste por mi al aeropuerto, segundo tome un taxi para poder llegar hasta acá y por ultimo te estuve esperando como por media hora y no llegabas.- comentaba mientras mostraba todos mis puntos y me iba acercando a el-  Además de que tuve un encuentro desagradable con una chica y mi tía por ponerle un castigo la mando a enseñarme el colegio. ¡Así que el que debería quejarse soy yo!- decía mientras lo apuntaba y el retrocedía, levanto las manos en señal de rendimiento.

- Oye tranquilo, solo que tampoco ha sido mi día- decía mientras comenzamos a caminar por los pasillos- Digamos que de camino al aeropuerto el motor del carro murió y luego de que la grúa lo llevara al taller tuve que tomar el autobús, cuando llegue comencé a buscarte y grata fue mi sorpresa al no encontrarte- llegamos a la cafetería y tomamos asiento- Y por último la secretaria de mi madre me mando  llamar apenas me vio, solo para que mi madre me regañara por abandonarte en el aeropuerto, sin querer escuchar mis explicaciones.  

- Wow, creo que definitivamente nos levantamos con el pie izquierdo- suspiramos, al mismo tiempo que veíamos entrar a un par de chicos con el uniforme del equipo de americano y a chicas con el de porristas.- No, se supone que tendrían que estar en clase 

- No, para nada, tienen un juego esta tarde y de aquí parten para llegar  a la otras escuela, la cual esta al otro extremo de la ciudad, así que tienen que partir ya o no llegaran al juego.- se levanto del asiento- Vamos tengo hambre y supongo que tu tampoco has comido nada- asentí con la cabeza, así que me levante y  nos acercamos a la barra donde se encontraban las cocineras.

Pedimos nuestras ordenas, no tardaron tanto en estar listas, apenas las recibimos comenzamos a comer, cuando estábamos apunto de acabar observamos a Clara, perecía estar buscándonos y apenas muestras miradas se cruzaron ella sonrió, se fue acercando poco a poca hasta llegar a nuestra mesa.




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