El Chico De Mis Sueños

Recuerdos De La Noche Anterior

Narra Allison

Sentía un dolor de cabeza insoportable, me dolía todo el cuerpo y tenia la garganta reseca, seguía con los ojos cerrados, por alguna extraña razón me costaba trabajo parame, no fue hasta que los abrí lo note, no llevaba mi ropa del día anterior, al contrario, tenia una sudadera de un extraño, con cuidado repase la habitación en la que me encontraba, esta no era mi habitación, mis ojos cayeron en un vestido rojo, que me pareció un poco familiar.  

Intente ponerme de pie, cuando sentí que una mano, estaba sobre mi cintura. Mi cabeza empezó a dar mil vueltas buscando una explicación de lo que sea que paso anoche, pero nada, me zafe con delicadeza de su agarre y tome mis cosas, sabia que seria raro salir de la casa de un desconocido, pero que otra opción tenia.

Camine con mucho cuidado a la puerta, cuando escuche su voz ronca.

- Huyendo- menciono , mientras me miraba con esos ojos grises y se sentaba en la cama. 

- Yo... no- me aclare la garganta- no estaba huyendo, solo buscaba el baño.- me excuse.

El negó con la cabeza y me señalo una puerta- Es la puerta del baño- yo la mire un poco sorprendida y no sabia que hacer, mi plan de huir había fallado. Con lo poco que me quedaba, camine hacia esa puerta y entre en el baño. Era grande, de eso no podía quejarme, por un momento intente recordar que era lo que había ocurrido, como fue que termine en esta situación. Por más que lo intentaba un dolor de cabeza me atacaba.  

- Ally- escuche mi nombre por el otro lado de la puerta.

- Sí- pronuncie mientras jugaba con mis dedos.

- Te dejo ropa limpia en la cama y en el mueble que esta a lado del lavamanos se encuentran las toallas.- lo escuche con cuidada y dirigí mi vista hasta ese mueble.

- Gracias- le dije, note como se alejaba y salía de la habitación.

Tome un poco de aire y comencé a desvestirme, lo bueno era que tenia mi ropa interior puesta, lo malo era que no sabia donde había dejado mi ropa, note que había un enorme espejo y mire mi reflejo en el, mi cabello estaba hecho un desastre, mi maquillaje se había corrido y me veía con muchas ojeras. Tras analizar el estado en el que me encontraba las preguntas se seguían juntando en mi cabeza.

Tome un ducha, en la cual tarde un poco más de lo normal, quería relajarme y saber que era lo que había ocurrido anoche, y el único que podría darme respuestas seria Williams. Sali envuelta en una toalla y mire la ropa que Alex me había dejado, la mayoría era de el, algo que me hizo sonreír y pensar en como serian las cosas si los dos estuviéramos juntos. Tal vez yo usaría sus sudaderas y el me llevaría en su moto a la escuela. Pero eso no ocurriría, porque el tenia novia y yo novio. 

En eso un pequeño recuerdo asalto mi mente.

- Mark, no podemos, Ally esta aquí- decía Emma mientras Mark intentaba besarla. 

- Desde cuando te importa si Ally nos veo o no- en eso la beso y comenzó a comerle la boca.

Por un instante me quede choqueada, y no supe como reaccionar. Mi novio y mi mejor amiga se estaba besando. Sentía como lagrimas caían por mis mejillas. Alguien me tomaba del hombro y me decía algo, pero yo no escuchaba nada. Sali corriendo de aquel lugar.  

Un fuerte dolor de cabeza se apodero de mi y me senté en la cama intentando calmarlo, respire un par de veces y no me había dado cuenta de que lagrimas salían de mis ojos. Sin fuerzas empecé a ponerme la ropa que Mark me había dejado. 

Cuando estaba lista note que tenían su olor, algo que me hizo olvidar por un momento aquel recuerdo, me seque las lagrimas con las mangas de sus sudadera, me repase una ultima vez en el espejo y al ver que me veía mejor salí de sus habitación. El pasillo se encontraba en completo silencio, al igual que la casa, a exención de la música que se escuchaba en la parte de abajo. 

Baje con cuidado las escaleras y otro recuerdo llego a mi mente.

Alex me traía en uno de sus hombros e intentaba no hacer mucho ruido, en cambio yo tenia la vista perfecta de su trasero, estuve tentada varias veces a tocarlo, pero por alguna extraña razón no lo hice. Llegamos a su habitación y me dejo en la cama, yo había intentado quitarme los zapatos que traía y me caí, llevándome un fuerte golpe. En vez de quejarme me comencé a reír y la mirada de preocupación de Mark, se planto en mis ojos.

- Me ayudas- fue lo único que pude decir, seguía embobada mirándolo, le señale mis zapatos y el negó con su cabeza. Me tomo nuevamente en sus brazos y me subió a la cama. Aunque la habitación estaba oscura, podía notar el brillo que tenían sus ojos, sentía unas enormes ganas de besarlo, pero algo dentro de mi me retenía. 

Creo que me dijo que me durmiera o descansara, pero ya no lo escuchaba mi mirada estaba perdida en sus labios, esos labios, que hace una semana atrás habían sido míos. El calor en la habitación empezó a subir y yo quería quitarme el vestido, pero no podía sola o tal vez si, pero no quería que el se fuera.

Así que le pedía ayuda, comencé a recorrer mis cuerpos con mis manos, esperando a que el hiciera algo, pero como lo recordaba era un completo caballero, empecé a subirme el vestido y escuche sus pasos alejarse por alguna extraña razón, se me atoro el vestido, el lo noto, porque regreso y me lo quito de una, quería ver su mirada, pero algo me callo en la cara, su sudadera.

Sentía como mis mejillas se sonrojaban al recordar el besos que le había dado, después de prometerle que no ocurriría nada, termine de bajar las escaleras y un olor a comida inundo mi nariz. 

Entre a la cocina y el se encontraba de espaldas tatareando un a canción, que no reconocía, estaba tan concentrado que no quise molestarlo, tome asiento en una de las sillas, que se encontraban ahí y me recargue sobre la isla.  

- Veo que te has puesto la ropa que te deje- me miro de reojo.- Te queda muy bien- me sonroje una sonrisa se dibujo en sus labios.




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