El Chico De Mis Sueños

La Cabaña

Narra Allison

No se en que momento de la noche me quede dormida, mi último recuerdo es estar hablando con Alex de tontearías que se le ocurrían para levantarme el animo, recostarme en su hombro y cerrar los ojos.

Tras recordar lo que había ocurrido anoche y la conversación que mantuve con el pelinegro, decidí, ponerme de pie, pero algo me lo estaba impidiendo, porque esta situación resultaba tan familiar. 

Repase con cuidado mi pieza y note la sabana tirada en el suelo, junto con unas almohadas, después repase mi mesita de noche donde se encontraba un celular, que no era el mío y por ultimo la cama, en donde estaba un Alex completamente dormido, con cuidado acaricie su cabello y analice toda su fisionomía, observaba tan calmado, sin muchas preocupación, de un impulso le bese la mejilla cosa que hizo quejarse por lo bajo. 

- Alex- le susurre al oído- tienes que irte. 

- ¿Por qué?- murmura, tomándome con más fuerza de la cintura.- ¿Acaso tu quieres que me vaya?

- No, no es eso- me intento zafar- pero mis padres vendrán en cualquier momento y no quiero dar explicaciones de lo que hace un chico en mi habitación.

- ¿Qué hay de malo con eso?- se acurruca en mi abdomen.

- Enserio quieres que te lo explique- le muevo los cabellos que tapan su cara. 

- Tal vez- y por primera vez abre sus ojos regalándome una hermosa vista de esos ojos que me enloquecen. 

- Alex, no estoy jugando- intente reprenderlo, obteniendo como respuesta un beso en la mejilla.

- Sabias que te ves muy linda cuando intentas regañarme.- me dio una sonrisa de boca abierta dejándome ver lo blanco de sus dientes y una nueva faceta suya. 

- Alex- reprendí, fracasando en el intento.

- Bien, me iré, solo con una condición.- aflojo su agarre en mi cintura.

- ¿Cuál?- lo mire dudosa.

- Que me des un beso.

- No creo que este en las posibilidad de acatar a tu petición, no prefieres otra cosa.

- No, es un beso o nada.

- Bien- con cuidado me fui acercando a sus labios, mientras el inconscientemente aflojaba su agarre logrando que me zafara de el y me pusiera de pie.

- Sabes que no me iré de aquí sin mi beso verdad.- me miro con un poco de molestia, algo que me hizo sonreír internamente.

- Y tu sabes que te sacare a patadas de mi habitación.

- Quiere ver como lo intentas.

- Ah sí- me acerque a el, mientras el se hincaba en la cama.

- Sí- y sin previo aviso me tomo de la cintura y me tiro junto a el a la cama, quedando yo abajo y el arriba, tenia su peso apoyado en sus brazos, procurando no recargarse en mi completamente y arrinconándome entre el y el colchón.- Creo que no tienes escapatoria.

- Alex

- Mi beso y te dejo en libertad.- mordí mi labio inferior y luego lo humedecí un poco. - Te encanta provocarme verdad- Estaba a punto de contestar cuando las pisadas de alguien sonaron por el pasillo. 

- Alex, por favor- le suplique.

- Ally, cariño- se escucho del otro lado de la puerta- ¿Estas despierta?

- Alex- lo mire duplicando, en cuanto a el me miraba con mucha tranquilidad, por lo que lo tome de los hombros e intente empujarlo, llevándome con sigo una pequeña pelea que termino con nosotros en el suelo, justo en el momento en que mi madre entro a mi cuarto.

- ¿Ally, todo bien?- entro al cuarto, al no verme sobre mi cama.

- Sí, respondí- mientras le tapaba la boca a Alex, quien se encontraba abajo de mi.

- ¿Qué haces en el piso?- me miro mi madre extrañada.

- Tuve una pequeña pelea con las sabanas, me enrolle en ella y caí de la cama- sabia que con eso no indagaría más, al conocer a mi madre solo me miraría con con cara de diversión y me diría que me apurara.

- El desayuno esta listo y Emma no tarda en pasar por ti, así que date prisa y por favor pregúntale si no encontró tu celular en su casa.

- Sí, mamá, le preguntare.

- Una ultima cosa, tu padre y yo llegaremos un poco tarde, al parecer ocurrió algo con la empresa y necesitamos arreglarlo, por lo que tardaremos. Te dejamos dinero en el cajón de la cocina, para que pidas algo de comer y si no quieres pedir nada, hay una ensalada en el refrigerador.

- Bien, algo más.

- Que tengas un bonito día- se despide con su mano y cierra la puerta.

- Igual mamá.- dijo aun estando encima de Alex.

La habitación se queda en completo silencio por unos cuantos segundos a hasta que un murmuro me hace reaccionar.

- Lo siento- quite mi mano de su boca y con cuidado me puse de pie.

- Vaya forma de levantarme de la cama.- me dijo sonriendo y poniéndose de pie.- Pero prefiero ser levantado de otra manera- Se acerco peligrosamente a mí.

- Alex- di un paso hacia atrás- creo que es hora de irte- el seguía acercándose y yo seguía retrocediendo, hasta chocar que choque con algo. 

- Te espero en el pasillo a las nueve en punto, ni un minuto más ni un minuto menos.- me susurro al oído y me beso la mejilla. 

- Para ¿qué?- lo mire confundida.

- Una pequeña sorpresa- se alejo y empezó a tomar sus cosas.- Tu confía.

Y con eso se acerco a la ventana, me acerque a el y mientras salía lo tome de la cara y lo bese.

- ¿Por qué el beso?

- Te lo debía- nos quedamos unos minutos observándonos, hasta que el se digno a hablar.   

- Te espero en el pasillo- me giño un ojo y salió completamente de mi cuarto.

Al asegúrame de que había llegado a tierra, me propuse a hacer mi rutina. No sabia exactamente a donde tenia Alex planeado llevarme, por lo que opte por usar unos jeans, tenis blancos y una blusa blanca, que acompañe, con un pequeño collar y para abrigarme una chamara de cuero negro, opte por dejar mi cabello suelto y un maquillaje muy sencillo.  

Me repase varias veces en el espejo y ya conforme con lo que estaba viendo baje las escaleras. Desayune junto con mis padres y espere a que Emma llegara. El camino a la escuela fue silencioso, por más que ella intento sacarme platica no funciono.




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