Narrado por Erlia:
Los seres humanos somos criaturas del hábito.
Tendemos a vidas monótonas, año tras año: la hora de despertar, el trabajo diario, los chistes repetidos.
Nuestras interacciones se limitan a colegas o amigos de siempre. Mantenemos el mismo comportamiento, lenguaje, gestos, deseos y metas. Formamos una personalidad rígida, sin atrevernos a cambiarla, y caemos en los mismos problemas una y otra vez. Somos como zombis en una serie de televisión de terror.
El aprendizaje, el descubrimiento y la experimentación despiertan emociones. Esos momentos queman recuerdos imborrables en el cerebro.
La rutina, en cambio, no. Sin emoción, no hay memoria.
¿Recuerdas qué comiste ayer? ¿O la ropa del lunes pasado?
Esas son acciones olvidables.
Pero, ¿tu primer beso? ¿O ese instante de vergüenza absoluta?
Esos detalles perduran.
Así es mi vida: una rutina monótona y triste, arraigada en un pasado que no logro soltar.
¿Cómo fue... mi primer amor?