El Chico Nuevo Que Cambio Mi Vida

Conversaciones hasta la madrugada

Con el tiempo, algo cambió otra vez.
Las conversaciones comenzaron a hacerse más frecuentes.

Primero eran mensajes ocasionales.
Después se volvieron conversaciones más largas.
Y luego… llegaron las noches.

Esas noches en las que comenzábamos a hablar y, sin darnos cuenta, el reloj seguía avanzando.

Una hora.
Dos horas.
Tres horas.

A veces terminábamos hablando hasta muy tarde, compartiendo historias, bromas y momentos que hacían que el tiempo pareciera pasar más rápido de lo normal.

Erick tenía algo que me hacía reír.
Era divertido.
Espontáneo.

Y tenía esa forma de hacer bromas que lograban sacarme una sonrisa incluso en los días más aburridos.

Poco a poco comenzó a pasar algo extraño.
Cuando hablábamos, me sentía bien.
Especial.

Como si nuestra conversación fuera algo que esperaba durante el día.
Y aunque todavía no quería admitirlo…
algo dentro de mí empezaba a cambiar.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.