El 20 de septiembre de 2023 fue uno de esos días que nunca se olvidan.
El colegio organizó un paseo para todos los estudiantes.
Y entre tantas personas, Erick y yo habíamos acordado algo sencillo… pero importante.
Sentarnos juntos.
Era la primera vez que íbamos a pasar un momento así, uno al lado del otro durante tanto tiempo.
Recuerdo que al principio ambos estábamos un poco nerviosos.
Hablábamos, bromeábamos, pero también había pequeños silencios que no se sentían incómodos… solo diferentes.
En algún momento nuestras manos se tocaron.
Fue algo simple.
Un roce.
Pero ese pequeño contacto hizo que mi corazón se acelerara.
Y poco después… sucedió algo que llevaba tiempo esperando sin saberlo.
Tomamos nuestras manos.
Por primera vez.
No fue algo exagerado.
No hubo palabras dramáticas.
Solo nuestras manos juntas… como si ese gesto sencillo dijera todo lo que todavía no nos atrevíamos a decir.
Ahí en el paseo pasamos muchas cosas interesantes, bailamos juntos por primera vez.....paseamos y dejamos de lado un rato a los demás.
En ese lugar, había una piscina y todos se estaban metiendo incluido él, pero yo.....justo se me había olvidado mi ropa.
Después, me habían prestado ropa para poder meterme, y justo el se había salido porque tenía hambre...típico de él.
Pero con los demás, yo ya me había metido a la piscina.....solo que había un pequeño detalle.....no sabía nadar tanto!!!!.....y cuando volteo justo llega él.
Erick me ve y no lo piensa, y si se vuelve a meter a la piscina......y aprovechamos en nadar juntos de la mano, también me cargo y la confianza fue creciendo.
Mientras tanto yo estaba conversando con un compañero que era cerca a nosotros y sabía algo, me preguntó si ya Erick se había atrevido a decirme -¿Quieres estar conmigo?- y le dije que no, solo somos algo que recién está empezando a nacer.
Entonces, quise llamar a Erick, pero para ese entonces nosotros nos tratamos ya con cariño.....y si, proceso a llamarlo y se me estaba un - Amor!!!!- y todos escucharon...... Erick solo me miró, sonrió y vino hacia mi.
Los demás se quedaron sorprendidos, hasta el compañero y pensó que le había mentido.
Mientras pasamos el rato juntos, la hora iba pasandoas y más, hasta que llegó la hora de volver a casa y cada uno se iba a su asiento.
Nosotros acordamos sentarnos igual al retornar, además es algo que se había sentido muy lindo, nos dormimos un rato, hablamos y así, Erick se había quedado dormido y estaba recostado en mi pecho.
Pero el momento más importante del día llegó cuando regresamos al colegio.
Nos despedíamos para ir cada uno a nuestras casas.
Y entonces Erick se acercó un poco más.
Todo pasó en segundos.
Nuestro primer beso.
Fue corto.
Nervioso.
Pero fue real.
Y en ese momento supe que algo entre nosotros había cambiado para siempre.
Editado: 15.03.2026