Al día siguiente del paseo del colegio, todo parecía normal.
Las clases continuaron como cualquier otro día, los profesores explicaban sus temas, los estudiantes conversaban entre ellos y el ruido típico del colegio llenaba los pasillos.
Pero para mí nada era completamente normal.
El recuerdo del día anterior seguía dando vueltas en mi cabeza.
Nuestro primer beso.
Había sido algo sencillo, rápido, casi tímido… pero suficiente para cambiar muchas cosas dentro de mí.
Nos encontramos en la clase de ciencia y tecnología justo con nuestra tutora, que los chismes de todos, ella ya se había enterado que Erick y Marjorie estaban muy cercanos que nunca.
La profesora era como mi amiga, siempre le contaba mis dudas y lo que sentía.....ella empezó a bromear diciendo, -ya esta que se atrasa mucho y nada que pregunta- refiriéndose a Erick que nada que me dice para estar, y yo en son de broma le respondí:
-si profesora, ya mucho, solo quedarme sentada y esperar- lo que no sabía en ese momento, era que ese día me lo iba a proponer y yo ahí tirando mis factos.
Después de terminar las clases, salí del colegio como siempre.
Cerca de nuestras casas había un parque donde muchas veces los estudiantes se despedían antes de irse a sus hogares.
Ese día, Erick y yo también nos encontramos ahí.
Recuerdo que estaba un poco nerviosa.
No sabía exactamente qué iba a pasar.
Solo sabía que quería verlo.
Erick llegó con algo en las manos.
Era una pequeña caja.
Cuando se acercó más, pude ver que dentro había chocolates… y una carta. Su expresión era distinta a la de otras veces.
No era la del chico que hacía bromas todo el tiempo.
Parecía más serio… pero también más decidido.
Entonces dijo algo que hizo que mi corazón se acelerara.
Me preguntó si quería estar con él.
No fue una escena exagerada como en las películas.
No hubo música ni gente mirando alrededor.
Solo estábamos nosotros dos, en un parque sencillo, después de un día normal de clases.
Pero para mí ese momento fue enorme.
Porque significaba algo que había estado esperando sin darme cuenta.
Mi respuesta salió casi sin pensarlo.
Le dije que sí.
Y desde ese momento, el 21 de septiembre de 2023 se convirtió en el día en que oficialmente comenzamos nuestra historia.
Editado: 15.03.2026