El Chico Que Debí Olvidar

Capitulo 9

ABRIL JONES.

Mi mamá me mandó a comprar pan. A propósito. Me di cuenta por cómo me miró.

-Abril, andá hasta lo de Marta y traé pan fresco.

-Pero ma, tenemos pan acá.

-Andá igual. Quiero fresco.

Cuando salí, sabía lo que iba a hacer. La conozco.

Volví a los cinco minutos y me escondí atrás del ligustro del vecino. No me iba a perder esto.

Mi mamá y Duncan estaban en el patio, tomando mate. Ella seria. Él nervioso, mirando para todos lados buscándome.

-Duncan, hijo. Te quiero preguntar algo y quiero que me seas sincero -empezó mi mamá.

-Dígame, señora.

-¿Vos conocías a mi hija de antes?

Duncan se atragantó con el mate.

-¿De antes?

-Sí. Porque yo no soy tonta. La forma en que se miran... no es de dos extraños. Y mi hija no deja entrar a nadie a su placard.

Ay Dios.

-No, señora. No la conocía. Solo... me parece una chica... especial.

Mi mamá lo miró fijo, como solo ella sabe mirar.

-Duncan, mi hija volvió hace tres años de la ciudad destrozada. No me dijo por qué. Solo lloraba todas las noches y decía que nunca más iba a confiar en nadie. ¿Vos tuviste algo que ver con eso?

Sentí que se me paraba el corazón atrás del ligustro.

Duncan bajó la cabeza. Por primera vez no tenía esa sonrisa de canchero.

-No, señora -mintió, pero con la voz rota-. Le juro que no.

Mi mamá suspiró.

-Porque si algún día me entero que vos fuiste el que le hizo eso... no me importa que seas el dueño de la casa. Te saco a patadas yo misma.

(...)

Entré corriendo como si recién llegara.

-¡Acá está el pan!

Mi mamá me miró y se levantó.

-Voy a preparar la mesa.

Nos dejó solos. El patio quedó en silencio.

Duncan tenía las manos temblando.

-¿Escuchaste? -me preguntó sin mirarme.

-Todo.

-Tu mamá me odia y ni siquiera sabe quién soy.

-Mi mamá no te odia. Me está protegiendo.

Me senté al lado de él. Por primera vez sin pelear.

-Duncan, ¿quién te dijo ese rumor sobre mí?

Se quedó callado. Mucho tiempo.

-Fue Leo -dijo por fin-. Me dijo que te había visto en la ciudad con otro, que te reías y decías que yo era un boludo de pueblo que te había servido para pasar el rato.

Leo. Su mejor amigo. El que siempre me odió.

- ¿Y le creíste a Leo antes que a mí?

-Tenía fotos, Abril.

Me quedé helada.

-¿Qué fotos?

-Fotos tuyas con... con alguien. Abrazada. No sé. Yo estaba re mal, no pensé.

Y ahí entendí todo. No era solo un rumor. Alguien había armado todo para separarnos.

Me levanté temblando.

-Mostrame esas fotos. Ahora.

-Las borré hace tres años. Cuando terminamos.

-Entonces vas a llamar a Leo y le vas a decir que venga acá. Hoy. Porque si me dejaste por una mentira de tu mejor amigo, te juro que esta vez te odio de verdad.

Duncan me miró asustado. Pero asintió.

-Lo llamo.




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