El chico que llevaba dos nombres

Al fin me declararé

Un día, años después, mientras caminaban por la playa al atardecer, Mateo le dijo:

—Sabes… a veces pienso que si no hubiera nacido así, quizás nunca te habría conocido de verdad. Porque nunca habría necesitado aprender a confiar tanto.

Valeria sonrió y entrelazó sus dedos con los suyos.

—Y yo pienso que si no hubieras sido exactamente tú, yo no habría aprendido lo que es amar sin condiciones.

Se quedaron mirando el mar, dos personas que encontraron en el otro un hogar donde cabían todas las partes de sí mismos, incluso las que el mundo todavía no sabe nombrar bien.

Fin.

Es algo corta pero espero les guste.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.