En las planicies de Tintagel, dejando su pueblo natal 4 jóvenes inician su travesía hacia Camelot la capital de Logres el reino humano.
—Mira, Arthur, Seishi, Alaia, Mercader ese es el bosque de Brochelia— grito Félix con gran entusiasmo.
—No me tienen que llamar mercader siempre, mi nombre es Hai Caishen, llámenme Hai-
—Bueno Hai y donde está tu mercancía, en la aldea tenías varias cosas a la venta y compraste una buena ración de alimentos de los campos de mi tío— Preguntó Seishi con una sonrisa pícara.
—Bueno joven Seishi vez este bolso conviene toda mi mercancía-
—Pero si ese bolso me cabe en la mano como puede tener tantas cosas— Preguntó Arthur uniéndose a la conversación.
—Bueno si se fijan en el borde del bolso hay un patrón dibujado, eso es un glifo de magia espacial, en pocas palabras el espacio dentro de la bolsa es mucho mayor al espacio fuera de ella-
—Es un glifo, increíble mi padre me habló de ellos son la magia del mundo cuando haces un hechizo utilizas tu propia alma para controlar los elementos a tu alrededor, pero con un glifo ordenas el alma dispersa en el aire, algunos la llaman el alma del mundo, pero hasta donde sé los glifos unas ves se activan causan un efecto y luego se desactivan— Explicó Arthur con entusiasmo.
—Tienes toda la razón un glifo permite usar magia una vez sin ser un mago, sin embargo, existen algunos glifos que funcionan una y otra vez, lamento no poder explicarte cómo funcionan, pero sé que los glifos desgastan el material sobre el que se dibujan por lo que sin mantenimiento no son eternos, bueno ustedes van a la academia de Avalon seguro que allí aprenderán mucho más sobre glifos-
—Muchas gracias por la explicación señor Hai— respondieron Arthur y Seishi al unísono.
—Oigan tienen algo de comer, me muero de hambre— exclamó Alaia mientras le rugía la tripa.
—Bueno tal vez ese pájaro de allí sería una buena comida, eso si lo puedes atrapar por supuesto— dijo Seishi entre risas.
—No molestes a Alaia, Seishi sabes bien que ese es un Tocororo una especie endémica de esta zona, son extremadamente tímidos no has tocado uno en tu vida— explicó Arthur deteniendo a Seishi.
—Arthur lo dices como si tú hubieses tocado uno— grito Seishi
—Bueno yo e…-
—Félix el tocororo está en tu brazo— exclamó Hai con sorpresa.
—Sabía que eras bueno con los animales, pero no sabía que hasta los Tocororos te amaban, tramposo— dijo Seishi aún con la sorpresa.
—Eso era lo que iba a decir yo y Félix solíamos explorar los alrededores de la aldea y un día nos pusimos el reto de atrapar un Tocororo— explicó Arthur.
—Y por supuesto yo gané, no es tan difícil, los Tocororos no son tímidos, lo que pasa es que son sensibles a las corrientes de aire cuando te mueves los asustas, por eso se alejan, sin embargo, con magia de aire puede mantener todo el viento a mi alrededor totalmente tranquilo, y ellos sencillamente vienen a mi inclusive otro como Arthur pueden tocarlos, siempre y cuando estén dentro del área de mi magia— continuó Félix con una sonrisa.
—Fácil para ti, que eres un prodigio en la magia del aire, pero, podemos tocarlo, pofis— pidió Seishi poniendo carita de cachorro triste.
—Claro que puedes, pero, Alaia prométeme que no te lo vas a comer-
—Por supuesto que no, Seishi solo bromeaba— respondió Alaia ofendida
—Te veo con más confianza Alaia, en la aldea nunca respondías así, bueno será mejor que tú lo toques primero, me asusta tu nueva confianza— bromeo Seishi.
—No seas fastidiosa, esto es gracias a ti, y ¡no doy miedo!, ¡¡tú das más miedo que yo!!— Alaia dijo mientras acariciaba el tricolor plumaje del tocororo, tan rojo como la sangre, tan azul como el mar y tan blanco como el cielo.
—Bien me toca— Seishi exclamó, pero cuando se acercó, el ave salió volando como si hubiese visto su vida correr frente a sus ojos-
—¡Félix!— Grito Seishi mirando a Félix con una mirada asesina.
—No sé, nunca había pasado antes, inclusive los niños de la aldea lograron tocar el ave, no sé qué paso-
—Lo que me faltaba, hasta unos niños pudieron y yo no, que fastidio-
—Llegamos al bosque de Brochelia— Arthur exclamó deteniendo al grupo.
—Por fin entraremos, muchas veces nos acercamos, pero teníamos prohibido entrar porque era peligroso, pero ahora tenemos permiso— gritó Félix emocionado.
—Este es un bosque peligroso no se confíen será mejor entrar en una formación, Hai tú iras al centro, nuestra misión es protegerte, Félix tú vuela sobre él y avisa si ves algo— Seishi con su firme voz organizó al grupo.
—Entendido— dijo Félix empezando a volar
—¿Seishi, no crees que será difícil que Félix vuele con tanta maleza?, Félix mejor no vueles muy alto— Arthur añadió.
—Okay, pero, Arthur ve a la retaguardia, yo y Alaia iremos al frente— respondió Seishi
—Me parece una buena formación, vuestra vista élfica será útil en el frente— dijo Arthur
—Deja de opinar y ponte las pilas— Seishi replicó
—Sé que tu tío te enseño estrategia militar élfica, pero esas estrategias son un poco viejas, no crees…-
—Relájense un poco, si seguimos discutiendo no podremos avanzar y me muero de hambre— Alaia detuvo a sus primos.
—Tienes razón, avancemos, si quieren podemos cazar un conejo como sena, en este bosque son comunes, son la presa por excelencia de este lugar— dijo Arthur mientras el grupo empezaba a caminar en formación.
—Sería una buena idea, les avisaré si veo uno— exclamó Félix desde el aire.
—No veo ningún peligro en los alrededores y ustedes— pregunto Alaia
—Yo tampoco veo nada desde la retaguardia-
—Por lo que veo estamos seguros, sigamos avanzando-
En ese momento el suelo bajo los pies de Alaia colapso de repente, una enorme criatura salió disparada cubierta por un enorme caparazón marrón y con 6 enormes patas y sobre todo una enorme mandíbula que atrapó la pierna izquierda de la joven.
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Editado: 01.08.2026