El club de los enamorados

Sexta reunión del club: Fase D

Me siento raro mirando a través del cristal de la puerta sala por sala buscando a alguien, me hace sentir como un acosador. Mientras este pensamiento pasaba por mi mente, finalmente la encontré. Iroha estaba en la sala más alejada del local, sentada en el sofá abrazando sus piernas y en total oscuridad.

-...

El ambiente ahí dentro debe ser hiper depresivo, pensé.

Las lágrimas corrían sin parar por su rostro, su expresión mostraba perfectamente como se sentía. No había ni rastro de la orgullosa y grosera chica que intenta hacerse la fuerte ocultando su sentir, la que estaba ahi dentro era la verdadera Iroha sin su máscara, solo una chica normal con el corazón partido y que muy probablemente se sentía sola.

Supongo que mil cosas deben de estar pasándole por la cabeza en este momento. Terminar una relación de más de un año justo en San Valentín, luego de discutir con aquella persona especial por la que darías todo... Si, debe ser horrible.

Bueno, viéndola en ese estado, creo que como dijo Kasumi lo mejor seria dejarla sola por ahora.

Debo irme rápido antes de que me vea.

Sali rápidamente del Karaoke y llame a Kasumi. El timbre sonó por unos segundos y finalmente contesto.

-"¿Que paso? ¿La encontraste?"

-Si. Esta encerrada en una sala de karaoke

-"¿Dónde estás?"

-Te mando la ubicación. Pero creo lo mejor seria dejarla sola, por hoy

-"Te lo dije"

-Si, si, ya. Ven, te espero acá para hablar bien del tema

-"Ah. Estás cerca de un lugar que me gusta visitar de vez en cuando. Reunámonos allá"

-¿Y donde es eso?

-"Sal de la plaza donde estás y camina recto hacia los callejones"

-De hecho vengo de ahí

-"Pues que bien, por ahí entonces. Busca un letrero que dice 'Cafe Douce Cachette' "

-¿El cachete de quién?

*Pip pip*

Colgó.

Supongo que no me queda de otra más que buscar aquel café "cachete de no se quien" o algo así.

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La verdad no me llevo tanto tiempo encontrar el lugar. Está bastante bien escondido, pero si te fijas con atención en los carteles eventualmente llegas.

Al entrar, lo primero que pensé es que era un lugar acogedor. No es un local muy grande, apenas tiene espacio para un par de mesas y los asientos en la barra, sin embargo, de alguna forma el ambiente con jazz suave te hace sentir como en casa.

Al no ser un sitio amplio ubique a Kasumi de inmediato, estaba en la mesa más al fondo, disfrutando de una taza de lo que parece ser café.

-No sabía que tomaras café

Le dije mientras tomaba asiento frente a ella.

-Hay muchas cosas que no sabes de mi

Tal vez de la cafeína viene su hiperactividad.

-¿Cómo estaba Iroha?

-Destrozada

-Al final yo tenía razón en dejarla sola, te lo dije. Por cierto ¿No vas a pedir nada?

Kasumi tomo un sorbo del café.

-No se que hay en la carta

-Dejame pedir por ti. ¡Señor!

Grito Kasumi al hombre detrás de la barra.

-Puede ponerme un especial de la casa

-En seguida

Contesto el hombre con una expresión relajada.

Casi de inmediato después de pedirlo, el hombre llegó con una tasa de café y la coloco frente a mi.

¡Que rápido!

-Disfruten

Dijo con una débil y un poco forzada sonrisa para posteriormente regresar al periódico que estaba leyendo antes de que Kasumi lo interrumpiera.

-¿Que es?

Le pregunté a la chica cafeinomana frente a mi.

-Cafe, duh

-Ya lo sé, me refiero a que tipo de café

-Tu pruébalo

Volvió a darle un sorbo a su propio café como para impulsarme a hacer lo mismo.

-...

Mire el líquido oscuro en la taza. Personalmente no soy fanático del café, es demasiado amargo para mí gusto. Cuando llego a tomarlo primero debo inundar la taza de azúcar, pero claro, no puedo hacer eso en una cafetería, y mucho menos viendo a Kasumi tomarlo como si nada.

Trague saliva y me prepare para recibir la intensa amargura del café en mi boca, pero para mí sorpresa, no estaba para nada amargo.

-¿Está bueno?

Pregunto Kasumi expectante como si hubiera sido ella quien lo preparó.

-Si. No suelo tomar café pero este es bastante bueno

-Jeje. Por eso me gusta tanto aquí, el ambiente y el café son únicos

Volvió a tomar otro sorbo de café.

-¿No tienes hambre?

Pregunto ella.

-No realmente

Aunque hemos estado fuera de casa buena parte del día.

-Yo si muero de hambre, pero no me siento cómoda siendo la única que come. Vamos, déjame pedir algo por ti, yo invito

¿Desde cuándo se volvió tan considerada está chica?

-Bueno, si insistes, pero no es necesario que pagues, yo también tengo mi dinero

-Nono, déjame hacerlo. Somos amigos después de todo

Kasumi miró de reojo brevemente mi pulsera, para después esbozar una sonrisa de oreja a oreja.

-E-Esta bien

Supongo que sería grosero de mi parte rechazarla una segunda vez. Un día de estos ya le invitaré algo yo para compensar.

-¡Señor!

El señor atendió con calma la llamada de Kasumi y se acercó a nuestra mesa de nuevo.

-¿Si?

-Queremos dos órdenes de sandwiches gourmet

-En seguida

¿Gourmet?

-¿Son caros?

Pregunte en cuanto el señor se retiró.

-¿?

Kasumi ladeó la cabeza confundida.

-Por lo de gourmet

-Ah. Te refieres a eso. Bueno, no todo lo que dice gourmet tiene por qué ser caro

Menos mal. La verdad no soy el tipo de persona que gastaría mucho dinero en comida, ya saben en restaurantes y asi. Por eso no suelo comer fuera de casa (Además tampoco salgo mucho, pero eso es otro asunto).

Luego de pláticar sobre tonterías por un rato, finalmente llegó nuestra comida.

El señor coloco en nuestra mesa un par de platos con sandwiches desbordantes de queso fundido. Solo con el olor comencé a salivar como si no hubiera comido nada en un mes.



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En el texto hay: comedia romantica, club, tipos de amor

Editado: 27.12.2025

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