Al tumbarme en la cama y sentir lo frío de la almohada en mi cabeza, lo único que pude expresar fue un largo y cansado suspiro.
-Haa......
Si tuviera una moneda por cada vez que siento que las cosas van a volver a salir igual tendria dos, lo que no es mucho, pero es curioso que pasara dos veces.
Bromas aparte, al final siempre es lo mismo, va a volver a pasar, cerrarán el club y Kasumi y yo ya no tendremos motivos para hablar así que nos distanciaremos hasta que nuestra amistad desaparezca y... Todo por lo que pasamos al final no significara nada. Sinceramente, no sé porque pensé que sería diferente. Armarme de esperanza siempre me conduce a este camino y sin embargo, no puedo parar de creer y de desear conexión real con otra persona.
Hace algún tiempo, una vez alguien me dijo que, aunque me agradecía por el apoyo que le daba, yo no podía entender sus problemas. Me preguntó si será igual ahora.
También, ahora que lo pienso, con Kaito ocurrió lo mismo, no me contó sobre su ruptura y de no ser por las actividades del club, no me habría ni enterado de que tenía novia. ¿Será que realmente no soy alguien de confianza? De verdad intento entender a los demás, pero intentar no es lo mismo que lograr ¿Verdad? Por tanto, como no soy capaz de entenderlo no merezco que me lo cuenten...
-...
Mentiría si dijera que no me duele. Después de todo, son mis amigos y me gustaría ayudarlos, incluso si solo es escuchandolos. Soy conciente de que muchas veces no tengo un buen consejo que dar, que mis palabras pueden ser clichés o que simplemente ni yo mismo se de lo que hablo... Pero aún así me gustaría ayudar. Me gustaría que me permitieran ayudarlos.
-Me preguntó...
Dije mirando hacia el techo.
-¿Dónde nacerá la confianza?
¿Exactamente cuánto tiempo tomará desarrollarla? Se que no son 6 años. Se que no son 2. Y ahora también se que no son unas semanas. Entonces ¿Cuáles serán las condiciones? Parece que busco alguna especie de evento secreto cuando, no creo que lo que pido sea tan difícil. Se perfectamente que no se interactuar con los demás, que no soy hábil socialmente hablando, pero intento cambiar eso. Quiero ser alguien digno de confianza, alguien con quién puedan acudir cuando se sientan perdidos, pero por más que lo intento, siento que nunca podré decir aquello que ellos quieren escuchar.
-Las series y películas lo hacen parecer fácil
Sería bueno que la vida fuera así. Llevo gran parte de mi vida buscando una respuesta para saber, ¿exactamente cuando soy alguien de confianza?, ¿exactamente cuando y cuánto puedo meterme en asuntos personales de mis amigos?. Quisiera ayudarlos aunque sea a sobrellevar un poco sus problemas y preocupaciones. Lastima que aún no encuentro absolutamente nada, ni una pista, ni un indicio del camino.
-¿Será que estaba mejor solo?
Hubo dos momentos en mi vida donde puedo decir que mi única compañera fue la soledad. La primera vez fue cuando inicie la secundaria. En ese entonces me anoté a una secundaria algo lejana a mi casa, por lo que prácticamente empeze desde cero allá. Durante un año completo no pude congeniar con nadie en el colegio y tambien, por ese entonces mis papás ya viajaban seguido y nunca estaban en la casa y mi hermana tenía amigas y una vida social activa, por lo que prácticamente solo estaba yo, y quizás también un fantasma, no se.
Creo que fue justo en ese entonces que comencé a jugar videojuegos. También me interese por las series y el anime. En cierto modo me hacían sentir menos solo. Pero disfrutaba, disfrutaba en serio de la paz. Era divertido no pensar en nada más que en que era lo que iba a hacer llegando a mi casa. Un día podía ser el espadachín más fuerte (de mi casa), al otro podía estar rompiendo ladrillos y metiéndome en tuberías, era de verdad divertido, hasta liberador en cierto modo.
La segunda ocasión es al inicio de preparatoria, pero ya lo conocen y saben que no duró mucho. Además vieron como terminó esa etapa. (Lean el prólogo >:/)
En fin, durante estos dos momentos estaba bien. Fui feliz yo solo o eso creo. Sin embargo, si me sentía extraño. Cada vez que miraba a mi alrededor, todos tenían amigos con quién compartir sus alegrías. Era raro, tal vez no como un vacío, pero si como la sensación de estar perdiendome de la vida. Recuerdo que mi hermana una vez me dijo que saliera porque la juventud es corta y estaba hecha para vivirse...
Me hubiera gustado hacer muchas cosas, pero el tiempo sigue corriendo en el reloj. Todos avanzan con el mientras que yo voy a mi ritmo jaja...
*Toc toc*
-¡Aki! ¿Estás vivo?
*snif*
Vaya forma de preguntar. Pensé mientras me limpiaba la cara.
De pronto, mi hermana tocó la puerta de mi habitación. Cuando llegue estaba en la cocina practicando coctelería. La saludé, pero estaba demasiado concentrada y solo me respondió con un rápido hola.
-¡Siii!
Le respondí.
La puerta se abrió.
-Oh, es verdad
-¿Si no fuera así de quien más sería la voz?
-De tu doble
Si, tiene sentido.
-¿Que pasa?
Pregunto.
-¿Qué? ¿Tu hermana no puede venir a tu cuarto nada más porque si?
-Respuesta corta. No
-Respuesta corta de la respuesta corta. No me importa
¡Que viva la privacidad!
-Ya en serio. ¿Que necesitas? Se que no vienes a verme por mi lindo rostro
-Nada. Y que narcisista
Le avente una almohada la cual bloqueó sin esfuerzo.
Kira comenzó a acercarse hasta quedar frente a la cama donde yo me encontraba tirado.
-Hazme espacio
Dijo mientras se sentaba.
-No quiero
-...
...
-¡Au!
Me dió un golpe de karate en la costilla. No necesite más para hacer lo que dijo. Kira se acostó a un lado mío mientras yo me agarraba el costado debido al dolor. Le di la espalda por lo que podía sentir su energía vibrante y social (completamente opuesta a la mía) detrás de mi mientras me robaba una almohada para usarla ella.