“Un alma recolectada no pertenece.
Pesa.”
El comerciante no es dueño.
Es custodio.
Pero todo custodio que conserva demasiado
termina llamándolo colección.
Marca ritual al margen:
“Aquí nació la corrupción elegante.”
~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~
Las almas no son propiedad.
Son cargas.
Un comerciante verdadero no acumula:
clasifica, preserva, equilibra.
Pero el límite es frágil.
Cuando una alma:
deja de ser recurso
y se convierte en reliquia.
“Aquí nacen los coleccionistas.”